Adiós a un siglo de historia: el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria confirma el cierre de la panadería Miguel Díaz
Tras una denuncia vecinal por molestias, el consistorio capitalino confirma el cierre de la panadería de Triana por carecer de la licencia de apertura, pese a llevar abierta desde 1920

Fachada de la panadería Miguel Díaz, en Viera y Clavijo. / ANDRES CRUZ
El área de Urbanismo de Las Palmas de Gran Canaria ratifica el cierre de la histórica panadería Miguel Díaz, ubicada en la calle Viera y Clavijo.
La Dirección General de Edificación y Actividades desestima el recurso de reposición presentado por la propietaria del establecimiento por la misma razón que emitió la primera resolución: la falta de licencia de apertura o declaración responsable que le permita llevar a cabo la actividad industrial y que, según recoge el documento, no han podido acreditar.
A pesar de estar abierto desde 1920, y de la presentación de varios recibos de pago municipal, no ha sido razón suficiente para que el Consistorio lo considere como justificante de titulo habilitante.
Además, uno de los criterios tenidos en cuenta por el equipo jurídico municipal es que la licencia no se adquiere "por el transcurso del tiempo", un argumento que sostienen en base a varias sentencias previas del Tribunal Supremo que enjuiciaban las consecuencias del funcionamiento de otros negocios cuyas actividades carecían también de licencia.
"Los derechos adquiridos no pueden admitirse como consecuencia de un supuesto consentimiento tácito", recoge el documento, "por mucho tiempo que haya durado tal situación" y subrayan que no se puede obtener "por prescripción, por la simple pasividad o tolerancia municipal”.
Todo ello, teniendo en cuenta que "los intereses particulares no pueden ser antepuestos a los generales", concluye.
Denuncia vecinal
El procedimiento legal comenzó tras una denuncia vecinal presentada por la comunidad de propietarios del Edificio Kühner por molestias ocasionadas por cenizas y hollín procedente de la chimenea del horno.
La hija de la responsable, Ana Teresa Díaz Sosa, decía a este periódico el pasado 24 de octubre que confiaba en que el problema se resolvería, además de manifestar que la advertencia de cierre municipal "había sido una sorpresa" para ellos.
La heredera del fundador del obrador subrayaba que las quejas vecinales no eran nuevas y que habían hecho modificaciones a las campanas extractoras en varias ocasiones para subsanarlo. "Siempre se han quejado de que hay hollín y lo hemos ido solucionando cambiando las campanas extractoras de lugar. Hoy en día no tiene nada que ver dónde están a donde estaban entonces. Ahora están hacia la calle Viera y Clavijo, pero antes daban para atrás, justo donde está la comunidad de propietarios que ha denunciado. Ahora mismo no es posible que estén recibiendo hollín", afirmaba Ana Teresa.
Sin embargo, el área de Urbanismo reitera en el documento que no hay si quiera "el oportuno proyecto técnico" presentado.
Dos meses de plazo
La Dirección General de Edificación y Actividades establece que contra la resolución, de carácter definitiva en la vía administrativa, pueden interponer en el plazo de dos meses a partir de la recepción de su notificación, un recurso ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Las Palmas.
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