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Análisis

Proyecto Guiniguada: ideas al barranco

El proyecto ‘Palanganas arbóreas’, presentado ante el Ayuntamiento de la capital, propone su propia versión para reconvertir el paseo del Guiniguada entre Vegueta y Triana

Vista de la Autovía del Guiniguada entre Triana y Vegueta en una foto de archivo. |

Vista de la Autovía del Guiniguada entre Triana y Vegueta en una foto de archivo. | / ANDRÉS CRUZ

José A. Luján

José A. Luján

Cuando dentro de algunos años los estudiosos del urbanismo de nuestra ciudad se enfrenten a reflexionar sobre la gestación del proyecto Paseo de las Artes y de la Cultura canaria que pretende unir los barrios de Vegueta y de Triana separados desde hace sesenta años por una autopista de asfalto y cemento, se van a encontrar con algunas sorpresas dignas de las más clamorosas carcajadas. Hasta aquí lo conocido por gran parte de la ciudadanía.

Sin embargo, los proyectos fueron sometidos a la consideración pública con el fin de darle un marchamo de transparencia y de participación hecho a la vez que se propalaba a los cuatro vientos esta actitud municipalista. Pero hete ahí que se seleccionaron diez proyectos formulados por gabinetes técnicos radicados en ámbitos extranjeros y de gran prestigio académico y experiencia. El firmante de este artículo presentó el 31 de junio de manera formal en la oficina del Distrito municipal radicada en la calle Alfonso XIII el proyecto Palanganas arbóreas, que al momento fue canalizado hacia Geursa, departamento encargado de su gestión, con el fin de exponer sus ideas sobre la actuación en aquella zona de la ciudad. No hemos recibido ninguna comunicación sobre su recepción técnica ni administrativa, y aquí hemos seguido mirando para los celajes y la ingenuidad de nuestra desesperanza.

Hemos visto la resolución publicada al respecto consistente en exponer las ideas expuestas por los más expertos y con una dotación económica de 20.000 euros cada uno. En la portada de este periódico se recoge a toda plana el titular en el que la Fiscalía considera que en el proceso seguido ha habido incumplimientos graves y este punto de vista jurídico es lo que nos lleva a reiterar nuestro proyecto a sabiendas de que posiblemente no sea puesto en valor y aun tachando los posicionamientos de la municipalidad de alcaldadas.

En nuestro proyecto se considera la zona de actuación como una unidad estructurada en diversas unidades que se complementan y que detallamos de manera sintética observando el espacio entre la rompiente del mar y la rotonda del Pambaso, frente al rectorado de la ULPGC:

La zona uno abarcaría desde los tetrápodos o rompiente del mar que quedaría descubierta y donde el viandante podría observar la desembocadura del barranco y un brazo de entrada del mar, irguiéndose en medio unas piedras donde es perceptible el juego de las aguas marinas hasta la trasera del monumento a don Benito Pérez Galdós, que quedaría incólume.

La zona dos llegaría hasta la confluencia de la calle Triana hasta su cruce con lo que fue el antiguo puente de palastro. En este punto se diseñaría un espacio que podríamos destinar a la oralidad, donde los viejos vecinos de los barrios de San José, San Juan y San Roque, sin excluir a otros personajes de la ciudad, y donde podrían revivir las tertulias en las que fluyera, los recuerdos de antaño.

Una tercera zona se podría considerar el alargamiento hacia el interior de Vegueta, por la calle Mendizábal, hasta alcanzar la doblemente centenaria Real Sociedad Económica y la también centenaria Escuela de Arte libre Luján Pérez, y en las proximidades, ya en la calle de los Balcones en la trasera de la catedral, el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM). Y frente a este espacio que acoge el monumento arquitectónico más importante de Canarias, la plaza de Santa Ana. Otro alargamiento hacia el interior de Vegueta se puede considerar la calle López Botas donde existe una carpintería popular, y la posible prolongación hasta la plaza de Santo Domingo espacio fundacional de la ciudad, con la parroquia más antigua de la isla.

Una cuarta zona vendría al considerar el espacio entre la confluencia de nudo de puente de palastro y el antiguo puente de piedra y desde este punto hasta el Pambaso frente al rectorado de la ULPGC. En este tramo se harían dos actuaciones: Una primera consistente en unos óculos desde donde se pueda observar por parte de los viandantes el cauce del barranco y alternando una serie de palanganas de poca altura desde donde brotarían unos chorros de agua que formarían una semejanza de bosque a lo largo del paseo. De estos óculos podría escucharse acordes musicales que nos hablarían de las profundidades.

Estos planteamientos que ahora tienen el contrapunto en los proyectos aprobados dado que la Fiscalía provincial abre diligencias por la denuncia de supuestas irregularidades presentadas por un finalista del concurso, han hecho que reiteremos nuestro relato urbanístico sobre un espacio de nuestra ciudad que se convierte en un sueño entre la realidad y los deseos y que ha sido arrojado al barranco con el mayor de los desprecios, sin haber dado señales de vida.

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