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El elefante en el salón Arencibia: así fue la intervención de Carolina Darias en el Foro Prensa Ibérica en Canarias

La alcaldesa defendió con ahínco el proyecto transformador que inició hace dos años y lo hizo pese al atronador sonido de una ausencia, la de la recién dimitida Inmaculada Medina

Jacobo Corujeira

Jacobo Corujeira

Las Palmas de Gran Canaria

No hay paquidermos en la Procesión de ciegos en torno a Santa Lucía que Jesús Arencibia pintó en el hotel Santa Catalina, pero este jueves 20 de noviembre de 2025, mientras Carolina Darias participaba en el Foro Prensa Ibérica en Canarias, los sonidos de un elefante reverberaban como el eco entre las paredes del salón que lleva el nombre del artista de Tamaraceite. Eran los sonidos de una ausencia, la de la recién dimitida Inmaculada Medina, en la que probablemente ha sido la semana más difícil de la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria desde que asumió el cargo en junio de 2023.

Determinación política y proyecto transformador

Darias, en cualquier caso, no es alguien que se rinda ante las adversidades. El arrojo que ha demostrado a lo largo de su carrera política salió a relucir ayer, mientras defendía con ahínco el proyecto transformador que pactó dos años atrás con sus socios de gobierno -los cuales, por cierto, permanecieron ausentes del acto- y sobre el que ahora, pasado el ecuador del mandato, ha querido hacer balance.

La ciudad del futuro y la ‘rebelión de la geografía’

La alcaldesa quiere construir «la ciudad del futuro sin dejar de atender las necesidades del presente», proyectar una urbe policéntrica que tiene su máxima expresión en los conceptos que la candidatura a capital europea de la cultura defiende ante el jurado que ha de elegir una ganadora para 2031. Esa forma de moldear el relato desde los márgenes, desde la periferia más recóndita, se plasma en la ‘rebelión de la geografía’ que la capital usa como acertado lema de su campaña, pero más allá de las proclamas y el marketing, Darias sabe que la verdadera rebelión puede estar en las cosas cotidianas con las que un regidor debe lidiar en el día a día.

El reto de los residuos urbanos

Y pocas cosas son tan mundanas como nuestros propios desperdicios, esos residuos aparentemente inservibles de nuestras vidas -hablo de los residuos materiales, porque los otros tienen la dichosa manía de acumularse en la memoria con escasas posibilidades reales de reciclaje- que en un gesto de civilización depositamos en contenedores para darles nuevas vidas o compactarlos, apilarlos, enterrarlos y dejar que sean las próximas generaciones quienes se ocupen de ellos.

El contrato de emergencia y la limpieza urbana

Ese, que es uno de los grandes problemas de las ciudades en general y de esta en particular, ha traído de cabeza a una política curtida como Darias, que pasó de distribuir vacunas por toda España a organizar camiones de basura desde Las Coloradas a Marzagán. Durante su alocución, y en la posterior conversación con Antonio Cacereño, sacó pecho del contrato de emergencia puesto en marcha hace escasos días para tratar de calmar el ánimo de una ciudadanía cansada de ver desperdicios acumulados por las calles, casi estratificados, día sí y día también. Aseguró que el cambio ya es visible en muchos barrios y vaticinó una ciudad inmaculada -aquí con minúscula- cuando los futuros contratos, que supondrán una inversión de 500 millones de euros, echen por fin a andar.

Turismo, vivienda y crecimiento económico

Darias habló de una ciudad que «está de moda», pero también advirtió sobre la posibilidad de morir de éxito -aunque no las mencionó, las sombras de Barcelona, Málaga o incluso Venecia pueden ser demasiado alargadas para una urbe turística que se entrega a los cruceros- e incidió en la necesidad de fomentar las políticas de vivienda, ahora que uno de sus socios de gobierno le conmina a ser más incisiva en las políticas inmobiliarias si quiere mantener vivo el pacto. Hizo gala de una ciudad donde crece el empleo y la economía, donde cada día hay más negocios que se quieren establecer, pero también recordó que hay asuntos básicos, como las infraestructuras hidráulicas que requieren mucha atención de forma prioritaria.

El caso Valka e Inmaculada Medina

Los ecos del elefante seguían ahí cada vez que la alcaldesa celebraba los éxitos del carnaval en la última década o el impulso al ambicioso plan del ciclo integral del agua, pero el nombre de Inmaculada Medina aún no había sonado en el hotel Santa Catalina. Tras una hora de foro, Darias por fin mencionó por su nombre y apellido a la persona más mencionada de la semana, a la concejala de la inmaculada dimisión, la persona que lo fue todo bajo el mandato de tres alcaldes y que a comienzos de esta semana renunció por el caso Valka en un «comportamiento generoso», en palabras de Darias, que recordó que ni siquiera había esperado a recibir la notificación formal de su estado procesal -del que se enteró por los medios de comunicación- para hacerse a un lado. «No parece lo más adecuado», reflexionó, en referencia al hecho de que la prensa pueda saber sobre una imputación incluso antes que la persona investigada.

Ante la tempestad

Darias fue Darias hasta el último minuto del foro, una política de determinación incansable, como cuando reconoció que «cuando viene tempestad, hay que agarrar fuerte el timón». No quiso confirmar lo que pasará en menos de un año y medio, cuando toque volver a hacer las listas del PSOE a la Alcaldía y escoger un número uno, aunque de algún modo se dejó querer. Como ella misma diría, «step by step».

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