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Gastronomía

Kop Kun: un restaurante lleno de gratitud con sabor a Tailandia en Las Palmas de Gran Canaria

Un pequeño local cuyo nombre significa gracias en tailandés ofrece una gastronomía fresca y aromática al más puro estilo de Bangkok

Nayra Bajo de Vera

Nayra Bajo de Vera

Las Palmas de Gran Canaria

En un rincón de Las Palmas de Gran Canaria, cerca de la playa de Las Canteras, hay un pequeño restaurante de gastronomía tailandesa repleto de aromas frescos. Al subir sus escalones de cristal, decorados con piedras por dentro, se puede acceder a un local lleno de objetos decorativos y detalles traídos desde Tailandia expresamente para el KopKun, muchos de ellos a modo de regalo. El nombre de este establecimiento, que aglutina los platos más populares del país asiático, significa gracias en tailandés: ese es el mensaje que quieren trasladar a todas las personas que han hecho posible su negocio y que siguen formando parte de él.

Los propietarios, cocineros y camareros son Nissara Vega del Rosario y Joao Renato Suárez González, una tailandesa y un canario que llevan más de una década juntos. Hace dos años y medio decidieron mirar al frente y arriesgar sus ahorros para cumplir el sueño de montar su propio restaurante. Con emoción en los ojos y muchos recuerdos en la mente, explican que este ha sido un gran paso para ellos desde que se conocieron, cuando ambos ya trabajaban en el sector de la hostelería.

Platos frescos cocinados al momento

"Ha sido una carrera un poco difícil. Arriesgamos todo lo que teníamos. Es un trabajo que amo y siempre estoy agradecida", rememora Nissara, a lo que Joao añade: "El primer día tuvimos unas 40 personas aquí dentro, yo tenía miedo de salir. Ella fue quien me tiró a la piscina. Ahora la gente nos llama con bastante tiempo y es tan pequeñito que se nos llena".

La gastronomía tailandesa se basa en unos sabores frescos y aromáticos que se nutren de la mezcla de especias. Algunas de las más utilizadas son la lima, la galanga –también conocida como jengibre azul–, leche de coco, pasta de chili rojo o curry. Sumadas a materias primas frescas y una cocina "al momento", obtienen una variedad de platos inspirados en la forma de cocinar de Bangkok, de donde ella proviene Nissara.

Contrastes de sabores

Una de las especialidades que manejan es el pollo satay, servido con una cremosa salsa casera de cacahuete en unos pinchitos previamente macerados con hojas de lima y cúrcuma. De ese modo, la carne adquiere un contraste de sabores con un toque dulce.

En su menú no puede faltar el clásico pad thai de langostino con salsa casera de tamarindo. Lo sirven junto con dos cuencos de cacahuete y chili tostado, así como un acompañamiento de lima, brotes de soja y cebollino.

Frescor y aromas

Sus platos más frescos incluyen la ensalada de papaya verde rallada con zanahoria, tomate cherry, habichuelas y una salsa casera. También tienen unas bolitas de pollo con hierbas, caña de limón, hierbabuena y hojas de lima junto con palitos de zanahoria, pepino y cebolla roja.

En cuanto al pescado, todos los días se adaptan a los que haya en el mercado para siempre cocinar con productos frescos. En esta ocasión, han utilizado una dorada cubierta con una salsa aromática de caña de limón, hoja de lima, menta y cebolla. A ambos lados, unos fideos de arroz fritos completan el plato.

Postres y té negro con hielo

Para rematar, disponen de postres como un helado de coco artesanal con cacahuete tostado, coco rallado y semillas de soja tostadas. También destacan el sticky rice con mango, un arroz cocinado al vapor con leche de coco, de modo que quede espeso, acompañado de mango fresco.

En la línea de las bebidas, nunca viene mal una buena taza de té negro tailandés que se sirve frío, con hielo picado, y se puede mezclar con leche o lima, para terminar una experiencia completa.

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