Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El primer edificio de la reposición de Las Rehoyas, un año a la espera de su entrega

Los vecinos llevan desde noviembre de 2024 pendientes de la entrega de llaves, que sigue atascada en trámites burocráticos con el Gobierno canario

Vista exterior del nuevo edificio de la reposición de Las Rehoyas, con los accesos al inmueble todavía sin urbanizar.

Vista exterior del nuevo edificio de la reposición de Las Rehoyas, con los accesos al inmueble todavía sin urbanizar. / J.PEREZ CURBELO

Las Palmas de Gran Canaria

La reposición de Las Rehoyas sigue en stand by. Las obras del primer edificio, situado en el parque homónimo de Las Palmas de Gran Canaria, culminaron en noviembre del año pasado y los adjudicatarios de las nuevas viviendas siguen a la espera de recibir las llaves. Mientras tanto, los edificios de los años 60 donde residen actualmente siguen deteriorándose; sin ascensor, con desconchones, grietas y humedades. La entrega de esta promoción es clave para poder continuar el plan de regeneración urbana, una reconstrucción del barrio que beneficiará a 2.558 familias.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria dio por terminadas las obras de este primer edificio de 148 viviendas hace un año, con una visita de la alcaldesa, Carolina Darias, a la nueva promoción. Con seis alturas, todos los portales cuentan con ascensor, accesibilidad y placas solares en las azoteas. Los pisos tienen entre 54 y 72 metros cuadrados y tienen entre dos y tres dormitorios, respectivamente. Una mejora notable, teniendo en cuenta que los bloques actuales, construidos en la década de 1960, tienen casas de apenas 42 metros cuadrados.

Un caso similar al de la reposición de Tamaraceite

Fuentes municipales indican que la situación es similar a la de la última fase de la reposición de Tamaraceite. Al igual que este edificio del parque de Las Rehoyas, el de Tamaraceite cumplió un año el pasado mes de octubre desde que finalizara la obra y las viviendas todavía no han podido entregarse a los vecinos del viejo patronato, quienes padecen problemas similares a los de Las Rehoyas, con grietas, humedades o falta de ascensores y accesibilidad.

Desde la concejalía de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda indican que durante todo este año han estado tramitando los pasos necesarios para la entrega de manera conjunta con la consejería de Vivienda del Gobierno de Canarias. Cada vivienda requiere un proceso documental individual para formalizar la permuta de la propiedad actual -que será demolida posteriormente- por la nueva. Todo un proceso burocrático que incluye la obtención de la calificación de las viviendas, trámite que otorga el ejecutivo autonómico.

Los aldedores del edificio, todavía sin urbanizar

En cualquier caso, la construcción del primer edificio de Las Rehoyas concluyó hace un año, pese a que los alrededores aún no habían sido urbanizados. Estos trabajos se licitaron de manera separada en mayo el año pasado y no se adjudicaron hasta el pasado mes de septiembre, por lo que apenas acaban de comenzar. Se trata de un proyecto secundario que es necesario para dotar de la correcta accesibilidad al inmueble.

Estas obras de urbanización incluyen el acceso peatonal a los portales del edificio, el acceso para vehículos a los garajes -el cual cuenta con 87 plazas-, el acondicionamiento del talud entre el mismo y el aparcamiento exterior aledaño, la dotación de servicios básicos como el alumbrado público y la culminación de la red de alcantarillado -pluviales y abastecimiento-. Además, incluye crear tres zonas ajardinadas entre la Carretera General del Norte y la fachada, que ha permanecido vallada todo este tiempo.

Vista del edificio de la reposición de Las Rehoyas.

Vista del edificio de la reposición de Las Rehoyas. / J.PEREZ CURBELO

Este proyecto, que ha sido adjudicado por 818.000 euros a Compañía General de Construcción Abaldo, no fue incluido en la construcción del edificio. Todo pese a que fue necesario ocupar parte de uno de los campos de fútbol del parque de Las Rehoyas y del aparcamiento aledaño. Además, los estacionamientos restantes quedaron condenados, al quedarse sin acceso rodado, por lo que desde que comenzaron los trabajos hace cuatro años no se han vuelto a poder utilizar para aparcar.

La primera piedra de la reposición de Las Rehoyas

El entonces alcalde, Augusto Hidalgo, colocó la primera piedra de este edificio de 148 viviendas en enero de 2022, con un plazo de ejecución de 23 meses. Los trabajos tuvieron diversos retrasos que alargaron el proceso de construcción. En un primer momento, la dureza de la roca del terreno, detectada durante la excavación de los cimientos, obligó a ralentizar las obras. Posteriormente, fue necesario adaptar el proyecto a la normativa vigente, por lo que el Ayuntamiento tuvo que incluir placas solares en la cubierta para dar energía como mínimo a los ascensores y zonas comunes, además de otras mejoras no contempladas en el contrato inicial.

La entrega de estas 148 viviendas, que contaron con una inversión pública de 12,9 millones de euros, es primordial para continuar con el proceso de reposición de Las Rehoyas. La fase 0 del plan ideado por el Ayuntamiento de la capital incluye también la construcción de un edificio de 152 viviendas en la calle Doctor Alfonso Chiscano, en la trasera del hospital Doctor Negrín, cuyos trabajos están paralizados desde el pasado mes de julio y pendientes de una modificación del proyecto.

La mayor reposición de vivienda de Canarias

La idea es que las 300 familias que suman los edificios del parque y de Doctor Chiscano permitan reubicar a quienes viven en una treintena de bloques de las calles Santa Luisa Marillac y Santa María de la Cabeza. Hasta que esto no ocurra no podrán producirse los primeros derribos y, por tanto, continuar con el plan de reposición. La siguiente fase supone la construcción de nuevos edificios sobre estos ya existentes en el barrio, de ahí la importancia.

La reposición de Las Rehoyas es la mayor que se está haciendo en Canarias. Prevé realojar a 2.558 familias; de estas, 1.917 seguirán viviendo en el barrio y el resto, 617, serán reubicadas en distintos puntos de la ciudad. La mitad pertenecen a esta fase 0, por lo que quedaría pendiente saber a dónde irán a vivir el resto. No obstante, el plan esta ideado para que dure al menos una década, aunque todo apunta a que será más tiempo dados los contratiempos producidos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents