Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Urbanismo

La gran transformación de Guanarteme y la encrucijada del barranco de La Ballena

Dos expropiaciones y una investigación de Fiscalía por el desvío del cauce de La Ballena sacan a relucir la presión a la que se ve sometido el barrio

Vista aérea del barrio de Guanarteme.

Vista aérea del barrio de Guanarteme. / ANDRES CRUZ

Las Palmas de Gran Canaria

Dos expropiaciones forzosas y el inicio de una investigación por parte de la Fiscalía han sacudido Guanarteme en las dos últimas semanas, con el futuro bulevar del barranco de La Ballena entre la plaza de América y la playa de Las Canteras en el punto de mira. Lo que fuera hasta los años 80 un barrio denostado, repleto de talleres y formado principalmente por casas terreras de familias humildes, se ha convertido en la joya de la corona y en una de las zonas más cotizadas. Hoy vive una de las mayores transformaciones urbanas de Las Palmas de Gran Canaria.

«Esto antes nadie lo quería», es, probablemente, una de las frases que más repiten los mayores de Guanarteme. La barriada, la cual creció en el siglo XX gracias a la emigración llegada del campo y de otras islas, vive desde hace tres décadas bajo la presión inmobiliaria y con dos grandes operaciones urbanísticas en sus entrañas: la prolongación de Mesa y López y el paseo sobre el cauce de La Ballena.

Renovación urbanística de Guanarteme

El Ayuntamiento comenzó a reordenar el barrio en los 90. Su cercanía a la playa y su ubicación lo pusieron en la diana. Sería en esa década cuando el paseo de Las Canteras por fin llegó hasta La Cícer; un tiempo en el que el Auditorio y el centro comercial estaban prácticamente recién inaugurados y la entrada norte de la ciudad estaba abarrotada de naves destartaladas.

El Consistorio ha favorecido desde entonces la renovación urbanística del barrio. ¿El problema? Los planes de ordenación traían bajo el brazo cambiar costumbres y sustituir las viviendas existentes -los vecinos denunciaron antes de la crisis de 2008 el acoso de las inmobiliarias-. Un fenómeno o proceso social que se repite en otras ciudades del mundo y que ha tomado el nombre de gentrificación.

Un barrio colmatado sin espacios libres

La progresiva sustitución de casas terreras y viejos talleres por edificios de cinco alturas en calles estrechas ha provocado la colmatación del barrio, que históricamente ha contado con escasas zonas verdes y espacios libres. La creación de un bulevar siguiendo la línea del barranco de La Ballena, más conocido por las escorrentías que deja en la arena de La Cícer cada vez que llueve con fuerza, es una de las soluciones planteadas por el Consistorio.

El Plan General de Ordenación (PGO) de 2012 recoge un paseo peatonal entre la playa de Las Canteras y la plaza de Américas -que a su vez conectaría con esa futura prolongación de Mesa y López-. Para ello, es necesario canalizar el barranco en su totalidad. El tramo más cercano a la playa es el único que realmente está culminado. Los restantes siguen pendientes y son, justo, los que han caído en el ojo del huracán en el último mes.

La Fiscalía ha emitido recientemente un oficio solicitando documentación al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y a Geursa sobre la actuaciones de dotación AD-08 y AD-09. Situadas entre las calles Vergara y Simancas, ambas forman parte de ese bulevar. La primera se ha ejecutado y la segunda tiene ya luz verde para comenzar las demoliciones.

Desvío del barranco de La Ballena

En el caso de la AD-09 entre Vergara y Castillejos, el cauce del barranco se desvió 15 metros en 2019. Esta actuación, que recibió el visto bueno del Consejo Insular de Aguas en agosto de 2017, es la que ahora pone en cuestión la Fiscalía. El Ministerio Público investiga si el Ayuntamiento de la capital benefició a la promotora, Almacenes Guanarteme, a la hora de ejecutar esta actuación de dotación, que es de donde parte la denuncia interpuesta por un particular.

Este desvío del barranco -denunciado por los vecinos en 2023 sin éxito- sirvió para liberar suelo donde construir una torre de 11 alturas y compensar las parcelas privadas que han pasado a ser parte del paseo y, por tanto, ser públicas. La empresa argumenta que la edificabilidad en altura es la misma que habrían tenido de construir edificios de cinco plantas en las parcelas cedidas al Consistorio y que en todo momento han seguido lo estipulado en el Plan General.

Barranco de La Ballena en la década de 1930 en lo que hoy sería la autovía GC-23.

Barranco de La Ballena en la década de 1930 en lo que hoy sería la autovía GC-23. / Fedac

El fiscal también ha solicitado documentación sobre la AD-08 entre Castillejos y Vergara. Todavía no se ha ejecutado y la mismo promotora recibió luz verde de Urbanismo en septiembre tras superar el trámite de evaluación ambiental. En este caso, se hará una torre de 11 plantas en el centro de la manzana y el cauce también será canalizado y soterrado para el paseo.

Expropiaciones en Castillejos y Vergara

Entre medias quedaría una vivienda unifamiliar de dos plantas en el número 20 de Castillejos. Esta fue excluida de la AD-08 en el PGO de 2012; aún así, el Ayuntamiento aprobó la semana pasada en Junta de Gobierno iniciar su expropiación forzosa. El justiprecio es de 540.415 euros para una parcela de 114 metros cuadrados y una superficie construida de 230.

Situación similar vive el número 22 de la calle Vergara. Esta también fue excluida de la AD-09, por lo que supone un estrechamiento en el bulevar ya construido sobre el barranco. El Ayuntamiento inició la expropiación forzosa de este inmueble -el cual se encuentra ocupado- el pasado el 20 de noviembre. Con una parcela de 219 metros cuadrados, el precio acordado asciende a 973.814 euros a repartir entre ocho herederos.

Archivo central de la consejería de Hacienda

Quedaría pendiente la AD-07 entre Simancas y Secretario Padilla, que en este caso es de ejecución pública. El Ayuntamiento capitalino ya ha expropiado el número 119 de esta última vía. No obstante, la mayor parte de esta manzana corresponde con el archivo central de la consejería de Hacienda del Gobierno canario, un edificio de 4.202 metros cuadrados que en su día fue la fábrica de tabaco Jean -muy popular en los años 50, 60 y 70-.

El paseo quedaría cerrado en la plaza de América donde hay otro tramo al aire libre, cuyo soterramiento sigue pendiente. La canalización en este caso sí la hará el Ayuntamiento, pero la obra quedó desierta en octubre tras no presentarse ninguna empresa. El precio de salida era de 452.230 euros.

Este tramo del paseo será la guinda de la nueva plaza de América, donde ya está proyectado un edificio de siete plantas y 88 viviendas y el futuro Residencial Las Américas, situado en la acera contraria, con 468 viviendas, cuyas obras están en marcha. Esta promoción marca el inicio de la prolongación de Mesa y López.

¿En qué punto se encuentra la prolongación de Mesa y López?

La expansión de Mesa y López desde la plaza de América hasta Las Arenas es, sin duda, la operación urbanística más polémica de Guanarteme por el impacto sobre el tejido residencial actual. La rambla se expandiría así por la calle Luchana, de tal manera que toda la banda de los números impares y el tramo superior de Fernando Guanarteme desaparecerían para dar lugar a torres de hasta 16 pisos.

Por el momento, esta operación permanece en stand by. Las parcelas que fueron en su día de la malograda promotora Reyal Urbis -la cual quebró tras la crisis de 2008- han salido a subasta en los dos últimos años, pero poco más se ha sabido. Esta transformación cuenta con una amplia confrontación por parte de los vecinos más veteranos de Guanarteme, quienes denuncian la presión urbanística que sigue acechando al barrio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents