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Atraque de riesgo en el Puerto de Las Palmas: activan un dispositivo especial por el riesgo de desplome de la carga de un portacontenedores

El 'One Continuity' entra en La Luz tras perder 45 contenedores y con varias decenas más a punto de caer al mar

Atraque de riesgo en el Puerto de Las Palmas

Esther Medina Álvarez

Las Palmas de Gran Canaria

El Puerto de Las Palmas está siendo el escenario de una operación de riesgo. El One Continuity entró al recinto portuario a primera hora de la mañana de este miércoles, 10 de diciembre, con parte de los contenedores que cargaba a punto de caer al agua después de que un golpe de mar al sur de la isla de Gran Canaria desestabilizara la mercancía y le hiciera perder parte de ella.

Los servicios de emergencia de La Luz fueron activados para actuar de inmediato en caso de incidente dentro del recinto y siguieron paso a paso las maniobras de entrada y atraque del buque en el Muelle Virgen del Pino naciente cargado con más de 16.000 contenedores vacíos. Allí, la operadora del muelle, la empresa Boluda, se encargó de llevar a cabo «los estudios necesarios para proceder a la descarga y estabilización de la mercancía de forma segura», informó la Autoridad Portuaria de Las Palmas horas después de la llegada del barco.

Un portacontenedores gigante procedente de Le Havre

El One Continuity es un portacontenedores de 320 metros de eslora y 46 de manga de la compañía Ocean Network Express (ONE), que navega bajo bandera de Singapur y llegó al principal puerto comercial de Gran Canaria desde Le Havre, en Francia, tras seis días de navegación, sin que esta escala estuviera predeterminada en su ruta inicial hacia Singapur. Frente a la costa de Maspalomas, un golpe de mar desequilibró la carga de esta embarcación que perdió 45 contenedores por la proa fuera de aguas portuarias y solicitó, inmediatamente, la autorización para atracar en el Puerto de Las Palmas y asegurar bien la mercancía.

Posible caída de contenedores al mar

A su llegada a Las Palmas de Gran Canaria, varias de las columnas de contenedores se inclinaban hacia estribor, haciendo temer que pudieran caer. Sin embargo, la Autoridad Portuaria aseguró desde un primer instante que la situación no presentaba riesgo de caída en aguas portuarias y que, «"en caso de producirse algún desprendimiento, este se produciría hacia el cantil del muelle».

Una vez atracado en el Muelle Virgen del Pino naciente y a petición del armador, se realizó una inspección aérea con drones para evaluar el estado general del buque y su perímetro, y se procedió al estudio de las mejores alternativas para proceder a estabilizar los contenedores.

Plan de seguridad

El presidente de los estibadores, Maximiliano Díaz, explicó que la delicada operativa para descargar los contenedores y volver a fijarlos al barco se realizará este jueves, a partir de las 8.00 horas, puesto que requiere la elaboración de un plan de seguridad previo, en el que se empezó a trabajar poco después del atraque del One Continuity, , y obtener todos los permisos necesarios para su ejecución. En total, serán ocho las personas que se destinen a esta labor que requerirá un minuicioso trabajo desde el aire.

Se trata de una maniobra complicada porque algunos de los contenedores están colgando en el aire y hay barras de sujeción torcidas que requerirán la intervención de soldadores. Para ello, un grupo de ocho estibadores especializados en este tipo de maniobras realizará los trabajos suspendidos en las cestas de una grúa.

Díaz destaca que «el Puerto de Las Palmas está preparado para ofrecer este servicio a las navieras que sufren este tipo de accidentes» y que «a pesar de que es un procedimiento muy peligroso, La Luz cuenta con un grupo de estibadores especializados» que puede realizar esta operativa con éxito, probando que este recinto es uno de los más fuertes de este lado del Atlántico.

De hecho, recuerda que los trabajadores portuarios han atendido en los últimos diez años algunas situaciones similares o, incluso, de mayor calado, como fue la descarga de los contenedores del Carla, que se partió por la mitad.

Con 'Carla' en la mente

La llegada del One Continuity al Puerto de Las Palmas trajo a la memoria la hazaña realizada por los estibadores y trabajadores portuarios en 1997 cuando el MSC Carla, con bandera de Panamá y cargado de contenedores, se partió en dos cerca de las Islas Azores. Aunque la proa de este barco de 289 metros de eslora se hundió, la popa se mantuvo a flote resguardando 587 contenedores con una carga valorada en más de 20.000 millones de pesetas.

Tras valorar todas las opciones, la compañía optó por La Luz y tras ser remolcada 2.000 kilómetros por el buque ruso Fotiy Krylov, la embarcación llegó a Gran Canaria el 16 de diciembre donde cinco remolcadores, dos embarcaciones de apoyo y cerca de un centenar de profesionales se encargaron de desembarcar la carga, mostrando la capacidad de actuar en una situación tan delicada como aquella.

Tras esa operación, MSC consolidó su presencia en el puerto grancanario, el tráfico de contenedores no ha dejado de crecer y la terminal de Opcsa amplió su capacidad, renovando infraestructuras e instalando nuevas megagrúas capaces de operar con los mayores buques del mundo. Este año, por ejemplo, llegó un barco con más de 23.000 contenedores.

Durante estos años, precisa Maximiliano Díaz, los estibadores han ido especializándose y son capaces de atender incidencias como la ocurrida este miércoles con el barco portacontenedores de la compañía ONE.

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