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Detenido el ladrón que agredió a una mujer y sus dos hijos e incendió una vivienda en Triana para robar la caja fuerte

El autor del robo con violencia e incendio en la calle Buenos Aires ha sido detenido al aterrizar en el aeropuerto de Gran Canaria tras fugarse un mes y medio a Madrid

Exterior de la casa incendiada en la calle Buenos Aires, en Triana, para robar la caja fuerte

Exterior de la casa incendiada en la calle Buenos Aires, en Triana, para robar la caja fuerte / Andrés Cruz

Las Palmas de Gran Canaria

Ocurrió el 21 de octubre en una vivienda de la calle Buenos Aires, en el barrio de Triana de Las Palmas de Gran Canaria. Un ladrón —al menos— accedió a un domicilio la noche de ese martes, cuando la familia —una mujer de avanzada edad y sus dos hijos— estaba en el interior. Allí los atacó por sorpresa, con extrema violencia, para llevarse, al parecer, dinero y joyas. Luego, el delincuente —que se investiga si actuó solo— incendió la casa.

Un mes y medio después, la Policía Nacional ha logrado atrapar al implicado. Se trata de un joven de 31 años que, según ha podido saber LA PROVINCIA/Diario de Las Palmas, ha sido detenido en el aeropuerto de Gando cuando regresaba de un vuelo procedente de Madrid.

Los agentes al mando del caso consideran que el individuo, español y con antecedentes, es autor del robo con violencia y del incendio provocado en la vivienda. Mantienen, eso sí, la investigación abierta hasta esclarecer si actuó solo o, como indicaron las declaraciones de testigos, en compañía al menos de un compinche.

El acusado fue arrestado, según la información a la que ha accedido este diario, el jueves pasado, tras aterrizar en el aeropuerto de Gran Canaria. Los agentes le seguían la pista y las alarmas se activaron al detectar su nombre en el listado de pasajeros de un vuelo. En ese momento, se montó el operativo para arrestarlo en cuanto pusiese de nuevo sus pies en la Isla, tras fugarse más de un mes a la Península.

Llegar hasta él ha sido posible gracias a las muestras y pruebas obtenidas en la vivienda objeto del robo por los agentes de la Policía Judicial y de la Científica. Allí localizaron las huellas del implicado, un hombre ajeno a la familia pero que se investiga si se ganó de alguna forma la confianza de alguno de los miembros o los engañó para poder entrar en el edificio. Al tener los resultados del análisis de las huellas y cotejarlos con las bases de datos, los agentes dieron con el presunto autor material del robo y del incendio.

Este hombre accedió la noche del 21 de octubre al edificio, supuestamente, con la intención de sustraer dinero y joyas de una caja fuerte ubicada en una de las habitaciones de la planta superior del inmueble. Para lograrlo, encerró y maniató a los residentes: una mujer de edad avanzada y dos de sus hijos. A uno de ellos lo golpeó en la cabeza y amordazó. Luego, con el botín presuntamente en su poder, prendió fuego a la residencia con la intención de borrar sus huellas y de que los afectados no hablaran. Pero fue en vano.

Una columna de humo alertó a uno de los vecinos quien, a las 23 horas, llamó al 091 para dar aviso del incendio. La rápida intervención de los servicios de emergencias evitó que el robo se convirtiese en una tragedia mortal.

Ensañamiento

Al llegar al enclave y no obtener respuesta del interior, los agentes de la Policía Nacional forzaron la entrada. Una vez dentro, escucharon a las víctimas pedir ayuda. Tras rescatarlas, fueron trasladadas a un centro hospitalario. El más grave fue uno de los hombres, hijo de la propietaria de la casa, el más joven, con el que se ensañaron y usaron instrumentos cortantes, al parecer, para que ofreciese información de dónde guardaban los objetos de valor. A él lo encontraron semiinconsciente, en una habitación cerrada con llave desde el exterior. Recibió el alta dos días más tarde.

Tras el robo, el autor huyó a la carrera del lugar. La Policía Nacional, después de recabar pruebas en las estancias (una vez los bomberos extinguieron las llamas), revisó cámaras de seguridad de establecimientos y aparcamientos cercanos, sin éxito. También tomaron declaración a las víctimas, aunque los testimonios no arrojaron datos concluyentes y que sirviesen para identificar al ladrón.

Las huellas han sido determinantes para dar luz al suceso y cazar al individuo. La investigación continúa abierta hasta su total esclarecimiento y dilucidar si más personas participaron en el ataque a esta familia residente en el barrio histórico de Triana.

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