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Operativas portuarias

Operativa crítica en el Puerto de Las Palmas: así se gestionan los contenedores del 'One Continuity'

Los estibadores trabajan con cautela en el barco que perdió carga tras un accidente marítimo, priorizando la retirada de contenedores peligrosos. Suspendidos en la cesta de una grúa, aseguran las cajas antes de desenganchar las piezas que los mantienen unidos, para que otro operario la deposite lentamente en el muelle.

La delicada descarga del 'One Continuity' en el Puerto de Las Palmas

José Carlos Guerra

Las Palmas de Gran Canaria

A las 11.00 horas, tres después de que los estibadores del Puerto de Las Palmas comenzaran a trabajar en el Muelle Virgen del Pino, solo se habían descargado cuatro contenedores del One Continuity, el barco que entró el miércoles en el recinto portuario de la capital grancanaria tras sufrir un accidente en alta mar y perder parte de su carga.

El presidente de los estibadores, Maximiliano Díaz, explica que los trabajadores portuarios están actuando «con bastante tranquilidad» porque se trata de una operativa de «alta peligrosidad».

Los más peligrosos, primero

En las tres primeras horas, se retiraron los cuatro contenedores que más peligro corrían de caer al cantil del muelle donde está ubicada la terminal de Boluda, empresa encargada de atender al buque, y a partir de ahí los trabajos se agilizaron. A las 12.30 horas eran ya nueve los que se habían desembarcado y apilado en tierra firme.

Continúa la delicada maniobra con el 'One Continuity' en el Puerto de Las Palmas

La Provincia

Para empezar, deben retirar del barco los 56 contenedores que están en las columnas que se han soltado e inclinado hacia estribor, algunos de ellos deformados por el impacto. Posteriormente, se retirará el resto de cajas de carga para que una vez desalojada la cubierta se pueda realizar una inspección técnica y detectar los posibles daños ocasionados por el accidente y proceder, si es necesario, a su arreglo.

Dos grúas desde tierra para una operativa delicada

Maximiliano Díaz detalla que los estibadores se están apoyando en dos grúas de tierra para realizar la delicada tarea de asegurar y retirar los contenedores. En la cesta de una de ellas van dos trabajadores que se encargan de enganchar las trincas de la otra grúa en los laterales de los contenedores antes de abrir y desenganchar los twistlock, conocidos también como piñas, que son unas piezas con un mecanismo giratorio que se inserta en las esquinas de los contenedores para fijarlos entre ellos tanto en vertical como en horizontal. De esta manera se genera una mole sólida que puede combatir mejor las inclemencias del mar o el viento durante la travesía.

Aunque inicialmente se preveía que fuera necesario el trabajo de soldadores para cortar los twistlock o las barras deformadas, a lo largo de la mañana no fue precisa su intervención y los estibadores pudieron abrir las piñas, una a una y con sumo cuidado, con cañas y martillos, después de asegurar el contenedor para que, en caso de caída, quedara colgando de la pluma de una de las grúas.

Una operativa compleja y técnicamente exigente

«Está siendo muy complicado» porque los estibadores han tenido que trabajar pegados a las grandes columnas de contenedores desestabilizados para aflojar y sacar los pines, otro término utilizado para referirse a los twislock. «Están haciendo un trabajo muy profesional», exclamaba el representante del colectivo con orgullo mientras seguía a pie de muelle las maniobras.

En la primera evaluación se diseñó una operativa que dejaba atrás dos contenedores que iban a dejarse caer sobre el muelle. Sin embargo, los operarios reevaluaron las tareas y decidieron a media mañana que podían amarrarlos y depositarlos en el muelle, mejorando la seguridad en el Puerto.

La operativa se continuará este viernes, después de que durante la primera jornada los estibadores, por turnos, estén trabajando en el One Continuity doce horas ininterrumpidas, de 8.00 a 20.00 horas.

Un accidente poco habitual

Maximiliano Díaz asegura que este tipo de accidentes no es habitual y que el transporte de mercancías en contenedores por mar es seguro. Los anclajes de las cajas de carga del One Continuity, en principio, estaban bien hechos con los pines y barras correspondientes, añade. Bajo su punto de vista, lo sucedido al sur de Gran Canaria fue a causa del viento y el oleaje. «Al estar vacíos y en columnas tan altas» resisten menos las inclemencias.

La presidenta de la Autoridad Portuaria, Beatriz Calzada, resalta que esta operativa «pone a prueba la capacidad del Puerto para atender este tipo de emergencias y, sobre todo, la pericia y profesionalidad de los estibadores, que queda fuera de cualquier duda». Esta fortaleza de La Luz es conocida ya en el exterior, puesto que no es la primera vez que se afronta una situación así, y es el motivo «por el que se nos pidieron este atraque», concluye.

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