Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Más resistentes y eficaces: Las Palmas de Gran Canaria incorpora nuevos dispositivos táser en la Policía Local

Los agentes de la Policía Local disponen ahora de táser T7, con baterías recargables de larga duración y dos tipos de cartuchos para intervenir a corta y larga distancia

El sindicato CSIF afirma que están sin formación en prácticas y que siguen a la espera del campo de tiro del Manuel Lois

El concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, la alcaldesa, Carolina Darias, y el responsable del armero de la Policía Local, David Taboada.

El concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, la alcaldesa, Carolina Darias, y el responsable del armero de la Policía Local, David Taboada. / LPR

Las Palmas de Gran Canaria

Mayor resistencia al agua y la humedad, mayor eficacia y mejor usabilidad. El cuerpo de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria incorpora tres nuevos dispositivos táser. La alcaldesa, Carolina Darias, y el concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, presentaron este jueves, estos nuevos dispositivos, destinados a reforzar la seguridad en las intervenciones policiales y a mejorar la protección tanto de los agentes como de la ciudadanía.

El modelo T7 cuenta con mejoras en materia de seguridad y operatividad con respecto a los dispositivos que han estado usando los agentes hasta ahora. Se trata de equipos más robustos y resistentes que pueden ser utilizados en condiciones adversas -pueden sumergirse hasta metro y medio en el agua-. Incluye un altavoz integrado que amplifica el sonido del arco de advertencia previo al disparo, por lo que refuerza su efecto disuasorio en situaciones de peligro.

Baterías recargables de larga duración

Según explicó el responsable de la armero de la Policía Local, David Taboada, "aguanta mejor las vibraciones, el polvo, la metralla y el agua". A diferencia de los dispositivos anteriores, disponen de dos tipos de cartuchos que permiten intervenir a corta distancia -metro y medio- o a un mayor alcance -siete metros y medio-. Cuentan con baterías recargables de larga duración, en lugar de los usos limitados que tenían las anteriores. Estas baterías registran automáticamente la información relacionada con el uso del arma, desde la activación hasta el disparo.

Darias indicó que se trata de dispositivos de última generación que permiten realizar actuaciones policiales “más seguras, eficaces y operativas”, al reducir el riesgo de lesiones en situaciones de especial complejidad. La alcaldesa apuntó que se trata de herramientas no letales que provocan una incapacitación temporal y controlada, lo que facilita la intervención policial.

Por su parte, el concejal de Seguridad enmarcó esta incorporación dentro del proceso de modernización que vive la Policía Local en los últimos años. Íñiguez indicó que el principal valor de estos dispositivos reside en su carácter preventivo, ya que en la mayoría de los casos su mera exhibición permite que la persona deponga su actitud, evitando el uso de la fuerza.

Sin formación y a la espera del campo de tiro

Por su parte, desde el sindicato CSIF, afirman que los esfuerzos del Ayuntamiento para dotar al cuerpo de más medios y de la necesaria formación para ello son "insuficientes". De los dispositivos electrónicos de control anunciados y los ya existentes en la plantilla, "ni tan siquiera hay uno que esté asignado a las unidades del distrito que en la mayoría de ocasiones son los primeros intervinientes".

El delegado del CSIF, Javier Pascua, afirma que ni siquiera se ha dotado a los agentes de esta unidad de la formación básica para poder portar los dispositivos, pese a haber solicitado la dotación durante años. De hecho, el campo de tiro anunciando por el Ayuntamiento capitalino en el Manuel Lois en 2022 aún no se ha puesto en funcionamiento.

Según el sindicato, el área de Seguridad y Emergencias "deja a los agentes desprotegidos, en ciertos tramos horarios no hay ni un dispositivo electrónico de control en toda la plantilla puesto que todos están asignados al grupo operativo de intervención y apoyo". Es más, afirman que "la desprotección es alarmante" al haberse incumplido el plan de tiro en 2025, que establece que los policías tienen que ir al menos una vez cada seis meses a las prácticas de tiro, "la mayoría de la plantilla no fue ni una vez en todo el año".

Tracking Pixel Contents