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La eólica marina peligra en el Puerto de Las Palmas y el resto de Canarias y hay varias empresas interesadas que desisten

Las instituciones y empresas canarias del sector exigen al Estado que reactive el desarrollo normativo para la eólica marina, advirtiendo sobre la pérdida de oportunidades y la necesidad de actuar con urgencia

Jornada sobre eólica marina organizada por el Clúster Marítimo de Canarias

La Provincia

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Esther Medina Álvarez

Esther Medina Álvarez

Las Palmas de Gran Canaria

El desarrollo de la eólica marina en el Puerto de Las Palmas y Canarias peligra por el incumplimiento de los plazos por parte del Gobierno central y ya hay varias empresas que estaban interesadas en impulsar proyectos que han desistido. Así lo aseguraron el martes representantes del Clúster Marítimo de Canarias, el Cabildo grancanario, el Ejecutivo regional y la Asociación Empresarial Eólica durante la jornada Pulso a la Eólica Marina, en los ámbitos institucional, científico, empresarial y social analizaron el momento crítico en el que se encuentra el futuro energético e industrial del Archipiélago, a pesar de que reúne condiciones excepcionales para liderar la eólica marina flotante en Europa.

El consejero de Medioambiente del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, sentenció que desde hace tiempo se percibe una paralización preocupante en el impulso estatal y hay una «hibernación absolutamente inaceptable» tras un periodo ya de por sí lento. Además, acusó al Gobierno central de incumplir compromisos y de mantener un «encefalograma plano», y su sensación es que «después del apagón les han cambiado las prioridades o se les han apagado las neuronas». Esto, advirtió, está desalentando a los promotores interesados en participar en una subasta en Gran Canaria, por lo que reclamó medidas urgentes para que la eólica marina se convierta en una realidad en la isla.

Advertencias del Gobierno de Canarias

También fue tajante la viceconsejera de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Julieta Schallenberg, que lamentó que se esté frenando el desarrollo de esta industria, la retirada de empresas y la pérdida de valor de las inversiones ya iniciadas, algo «inaceptable» y consecuencia de la «falta de compromiso» del Gobierno de España.

Juan Virgilio durante su intervención en el foro organizado por el Clúster Marítimo de Canarias

Juan Virgilio durante su intervención en el foro organizado por el Clúster Marítimo de Canarias / La Provincia

Asimismo, advirtió de que la subasta eólica marina es solo el inicio de un proceso que puede tardar entre ocho y diez años, lo que hace aún más urgente actuar si se quieren cumplir los objetivos energéticos y de descarbonización. Canarias, explicó, no puede alcanzar ni el 58% de renovables en 2030 ni el 100% en 2040 sin la eólica marina, dado que el territorio y la demanda de islas como Gran Canaria o Tenerife limitan el crecimiento de las renovables en tierra.

Schallenberg asegura que Canarias necesita esta industria para alcanzar el objetivo de descarbonización

Si no llega «esa señal clara de que la subasta va a atener lugar y cuándo para que las empresas puedan seguir invirtiendo, va a haber una desinversión» y «un drama a nivel nacional por la pérdida de puestos de empleo».

Desinterés empresarial creciente

El Clúster Marítimo de Canarias ya ha constatado «una desilusión por parte de las empresas», afirmó su vicepresidente, Guillermo Ramos, que añadió que «hay muchos promotores que anteriormente venían que hoy en día están dejando de hacerlo, lo que indica que están destinando sus recursos a otros emplazamientos».

Retraso de España frente a Europa

Por su parte, el presidente de la Asociación Empresarial Eólica, Juan Virgilio, destacó que la tardanza está lastrando una oportunidad estratégica. «Apostar por la eólica marina en España es apostar por un nuevo sector a 40 años» y «no tiene que ser grande, tiene que ser un mercado piloto que dinamice y traccione la cadena de valor», especialmente en la tecnología flotante, llamada a ser «la tecnología disruptiva» que abrirá mercados hoy inaccesibles por la profundidad de las aguas. «Francia, Reino Unido o Noruega llevan tiempo apostando por pequeños proyectos, con apoyos e incentivos claros» y la inacción puede dejar al país fuera cuando la tecnología se generalice.

El sector advierte que la tardanza está dejando atrás a España

Virgilio explicó que la dificultad de la eólica marina es que «el mercado lo crea el gobierno», que decide cuándo y dónde se instala. «El sector está preparado, lleva años trabajando, estudiando emplazamientos y posicionándose», y la cadena de valor industrial —astilleros, proveedores y tecnología— está lista para arrancar y «dilatar esto mucho más tendrá consecuencias» negativas, sentenció.

Impacto socioeconómico y retorno económico

La economista María Dolores Rodríguez, de Aeconomía XX, explicó que para alcanzar el 50% de la energía eólicaes necesario invertir 298 millones de euros, 240 millones del sector público y el resto del privado, en infraestructuras portuarias, y podría generar ingresos a través de las tasas portuarias de casi 26 millones de euros. No obstante, apuntó Rodríguez, todos estos estudios no sirven de nada «si no se hace nada».

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