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Cabreo en un restaurante de Las Palmas de Gran Canaria por un simpa

El local denuncia que varios clientes abandonaron el local sin abonar la cuenta y lanza un mensaje que ha encendido el debate sobre educación y responsabilidad

Guachinche El Manicomio

Guachinche El Manicomio

Diego R. Moreno

Diego R. Moreno

Las Palmas de Gran Canaria

Hay historias que duelen más por lo que simbolizan que por la cifra que dejan en la caja. En el barrio marinero de San Cristóbal, en Las Palmas de Gran Canaria, el restaurante El Timón de los Locos ha hecho público un episodio que, según reconoce, “nunca nos gusta contar”. Varias personas mayores disfrutaron de un almuerzo en el local y se marcharon sin abonar la cuenta. El importe: 57,80 euros.

Puede parecer una cantidad modesta. No lo es para quien vive del día a día, mesa a mesa, servicio a servicio. No lo es para un negocio que abre cada mañana confiando en que la relación entre cliente y restaurante se basa en algo tan simple como esencial: comer y pagar. Ya en 2024, en San Mateo se produjo un simpa que dio mucho de que hablar, cuando más de quince mesas se iban sin abonar la cuenta por los servicios de restauración prestados.

Un comunicado con ironía, firmeza y un mensaje directo

El establecimiento decidió no callar. En un comunicado difundido públicamente, explicó lo sucedido con un tono que mezcla decepción e ironía:

“Hoy en El Timón de los Locos pasó algo que nunca nos gusta contar.

Unas personas mayores disfrutaron de un buen almuerzo…

y decidieron marcharse sin abonar su cuenta de 57,80€.

Gracias por el ejemplo que dieron a los más jóvenes.

Gracias por la responsabilidad.

Gracias por enseñarnos que la educación no siempre viene con la edad.

Están grabados.

Si fue un ‘despiste’, pueden pasar por el local a abonar su cuenta.

Nosotros seguiremos trabajando con honestidad, como siempre.”

La frase que más ha resonado en redes no habla de dinero. Habla de valores: “la educación no siempre viene con la edad”.

El restaurante asegura contar con grabaciones de lo ocurrido. Sin embargo, no ha difundido imágenes ni ha señalado públicamente a nadie. Ha optado por algo distinto: hacer un llamamiento a la responsabilidad y dejar abierta la puerta a que todo se resuelva de forma sencilla.

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