Salud
Ojo con la purpurina y el brilli-brilli: El síndrome de ojo seco aumenta las consultas oftalmológicas un 30% en Carnaval
El maquillaje, las lentillas de baja calidad y las pestañas postizas duplican las consultas oftalmológicas y causan infecciones oculares

Carnaval de noche en Las Palmas de Gran Canaria en 2024. / José Carlos Guerra / LPR
El Carnaval no solo trae pasacalles, cabalgatas, disfraces y maquillaje; también modifica de forma notable la actividad asistencial en las consultas de oftalmología. Durante estas fechas, los servicios de urgencias especializadas registran un incremento del 30% en pacientes con ojo seco. En las Islas, la presión asistencial llega prácticamente a «duplicarse» en algunos centros durante la semana grande de las fiestas, un aumento que se concentra sobre todo en cuadros relacionados con infecciones de la superficie ocular.
Así lo describe el doctor Humberto Carreras, director asistencial de la clínica Vithas Eurocanarias Instituto Oftalmológico, quien señala que la mayoría de las atenciones urgentes que se registran en este periodo no responden a traumatismos graves, sino a irritaciones, alergias e inflamaciones provocadas por el uso intensivo de cosméticos o lentes de contacto de fantasía. «Alteran la superficie ocular y provocan cuadros de alergia, de inflamación y de sequedad ocular», asegura.

Humberto Carreras / lp/dlp
Las patologías más frecuentes afectan directamente a la superficie del ojo, la estructura más expuesta y vulnerable. El exceso de maquillaje, especialmente cuando se emplean productos de baja calidad o se mantienen durante jornadas muy largas, puede obstruir las glándulas del párpado y favorecer procesos inflamatorios como blefaritis o conjuntivitis. A ello se suman los efectos de ambientes cargados, el polvo en suspensión y la sequedad, factores que alteran la película lagrimal y generan síntomas como escozor, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o visión borrosa transitoria.
Aunque la mayoría de estos cuadros son leves en su inicio, los especialistas advierten de que pueden complicarse si no se corrigen los hábitos que los desencadenan. El uso prolongado de lentes de contacto sin control sanitario constituye uno de los principales factores de riesgo. Las lentillas decorativas adquiridas fuera de circuitos homologados, utilizadas durante muchas horas seguidas o sin una correcta desinfección, pueden impedir la adecuada oxigenación de la córnea.
Esta falta de oxígeno favorece la aparición de queratitis, una inflamación corneal que genera pequeñas úlceras en la superficie del ojo. Esas microlesiones, aparentemente menores, actúan como puerta de entrada para infecciones más severas que sí pueden comprometer la visión si no se tratan a tiempo.
En muchos casos, no solo influye la calidad del producto, sino también la forma de aplicación. Capas densas de cosméticos mantenidas durante horas, sin pausas ni limpieza adecuada, favorecen la acumulación de residuos en el borde palpebral y alteran el equilibrio natural de la superficie ocular.
A estos factores se suma una circunstancia ambiental característica de las Islas: la calima. La presencia recurrente de polvo sahariano en suspensión incrementa la incidencia de conjuntivitis alérgica entre la población canaria, que ya presenta una mayor predisposición a este tipo de procesos. Esta reacción alérgica provoca picor y lleva con frecuencia al frotamiento continuado de los ojos, un gesto aparentemente inocuo que, repetido en el tiempo, puede desencadenar otras patologías. Entre ellas se encuentra el queratocono, una patología corneal que altera la forma de la córnea, genera astigmatismos elevados y, en los casos más avanzados, puede requerir intervenciones complejas, incluso trasplante corneal.
Por tanto, el contexto festivo actúa como un amplificador de factores de riesgo ya existentes. La suma de largas jornadas, falta de descanso, exposición ambiental y uso inadecuado de productos estéticos crea la tormenta perfecta para que aparezcan alteraciones que el resto del año resultan menos frecuentes. Y en la gran mayoría de los casos, los pacientes subestiman el problema y acuden a consulta tras varios días de molestias que inicialmente minimizaron, pensando que se trataba de una irritación pasajera.

Carnaval de día de Las Palmas 2026 / José Carlos Guerra / LPR
La prevención, insisten los profesionales, pasa por adquirir lentillas solo en establecimientos autorizados, limitar su uso a periodos breves —preferiblemente no superiores a ocho horas—, suspenderlas ante cualquier signo de incomodidad y mantener una correcta hidratación ocular. En el caso del maquillaje, recomiendan optar por productos específicos para uso oftalmológico, evitar aplicaciones excesivas cerca del borde del párpado y retirar completamente los cosméticos al finalizar la jornada.
La mayoría de las afecciones que llenan las consultas en estas fechas son evitables con medidas básicas de higiene y sentido común. «No hay que alarmarse. El Carnaval puede vivirse con responsabilidad», afirma. Disfrutar de la fiesta sin descuidar la salud visual se convierte así en el mejor disfraz posible para atravesar el Carnaval sin que la celebración termine, días después, en una sala de espera.
- La Policía acude a un local de Las Palmas de Gran Canaria que estaba abierto a altas horas de la noche
- Ni uno, ni dos: una niña de Gran Canaria consigue tres funkos dorados de Harry Potter que valen miles de euros
- Jaleo en Las Alcaravaneras: 'Ha tenido que venir un Borbón para que arreglen la playa
- Todos los barrios de Las Palmas de Gran Canaria por donde pasará el punto limpio móvil en febrero
- Una canaria tras superar las oposiciones al Registro de la Propiedad: 'Cuando vi que tenía la plaza, sentí que respiraba otra vez
- Desalojo en el campus de Tafira de la ULPGC tras el envío de un correo con amenazas terroristas
- El 70048 llega a Las Palmas de Gran Canaria: cuatro trabajadoras de una firma de moda pellizcan el segundo premio de la Lotería de Navidad en Mesa y López
- ¿Amante de las croquetas? Este fin de semana podrás probar más de 30 sabores en Gran Canaria