Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El Supermán que arrasa en el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria

Detrás de los calzones rojos del último hijo de Krypton se esconde Dany Ramos, un especialista canario que triunfa en Hollywood

El Supermán del Carnaval de Las Palmas trabaja en Marvel: la historia real de Dany Ramos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Diego R. Moreno

Diego R. Moreno

Las Palmas de Gran Canaria

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria volvió a demostrar por qué es uno de los grandes eventos festivos. Calles abarrotadas, música hasta el amanecer y una explosión de creatividad en cada esquina. Entre comparsas, grupos coreográficos y miles de disfraces originales -como el corral de gallinas del Carnaval de Arinaga-, hubo uno que acaparó miradas, móviles y aplausos: un Supermán que no solo caminaba entre la multitud, sino que bailaba, hacía piruetas imposibles y saltaba con la naturalidad de quien desafía la gravedad.

No era solo un disfraz bien logrado. Detrás de los calzones rojos del Último Hijo de Krypton estaba Dany Ramos, un grancanario que, lejos de ser un simple aficionado al cosplay, es uno de los especialistas de acción que trabajan en la industria cinematográfica internacional. Uno de esos nombres que rara vez aparecen en los titulares, pero cuya labor resulta imprescindible para que los superhéroes vuelen, luchen y sobrevivan en la gran pantalla.

En pleno corazón del carnaval capitalino, entre la marea de plumas, lentejuelas y sátira social, la figura de Supermán destacaba por algo más que su traje. Mientras otros optaban por disfraces ingeniosos o humorísticos, este personaje ejecutaba saltos acrobáticos, giros aéreos y coreografías improvisadas al ritmo de la música.

Los vídeos no tardaron en viralizarse en redes sociales. Muchos pensaban que se trataba de un artista callejero más. Otros intuían que había algo diferente en su manera de moverse. Y es que la naturalidad con la que realizaba cada pirueta no era fruto de la casualidad.

Detrás de esa máscara estaba la experiencia de años de entrenamiento y trabajo en algunas de las producciones más exigentes del cine internacional.

De entrenar en Canarias a volar en Hollywood

La historia de Dany Ramos no empezó en un gran plató, sino en Canarias. Como tantos jóvenes con inquietudes deportivas y artísticas, comenzó entrenando acrobacia y artes marciales con un pequeño grupo de amigos. No había grandes recursos ni patrocinadores, solo disciplina y una idea clara: dedicarse algún día al mundo de la acción cinematográfica.

Aquel entrenamiento autodidacta fue el germen de una carrera profesional que lo llevaría mucho más lejos de lo que muchos imaginaban. Con el tiempo, ese grupo de jóvenes que soñaba con escenas de combate y saltos imposibles fue dando forma a un perfil técnico cada vez más sólido.

El cine de acción internacional lleva años contando con talento canario en la sombra. Especialistas que asumen caídas desde altura, explosiones controladas, coreografías de combate milimétricas o escenas de riesgo extremo. Profesionales que ponen el cuerpo para que el héroe brille.

Dany Ramos es hoy uno de esos nombres.

El salto al Universo Marvel

El punto de inflexión en su trayectoria llegó hace cuatro años, cuando se incorporó al equipo de The Marvels, la secuela de Capitana Marvel. A partir de ese momento, su vínculo con Marvel Studios se consolidó.

Trabajar en el Universo Cinematográfico de Marvel no es una tarea menor. Se trata de producciones donde la acción física alcanza niveles de exigencia extraordinarios. Las escenas deben ser espectaculares, pero también seguras. La coordinación entre especialistas, actores, directores de acción y equipos técnicos es absoluta.

Desde su primera participación, Ramos ha formado parte de hasta cuatro títulos del universo Marvel, uno de los entornos más competitivos y técnicos del cine actual.

Entre sus trabajos más destacados figura su participación en Deadpool y Lobezno, una de las producciones más esperadas por los seguidores del universo Marvel. En esta cinta interpretó al personaje de El Sapo, un rol que exigía un nivel técnico y físico especialmente alto.

El personaje requería movimientos ágiles, saltos explosivos y combates dinámicos que combinaban precisión y resistencia. No se trata solo de ejecutar una coreografía, sino de repetirla decenas de veces hasta que cada plano encaje a la perfección con el lenguaje visual de la película.

La aportación de los especialistas en este tipo de producciones resulta clave para dotar de realismo a las escenas. Sin ellos, los superhéroes no volarían con credibilidad ni las peleas tendrían esa sensación de impacto que mantiene al espectador pegado a la butaca.

Tracking Pixel Contents