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11M | Día Europeo en recuerdo de las Víctimas del Terrorismo

La historia del capitán Agustín Gras Baeza, víctima de atentado en Afganistán, recordada en el 11M en Canarias

En el acto del 11M, se recordó la figura de Lucía Jiménez González, quien luchó por el reconocimiento de las víctimas del terrorismo del Frente Polisario, en el Sáhara español

El capitán honorífico Agustín Gras Baeza, en el acto del 11M por las víctimas del terrorismo en Gran Canaria.

El capitán honorífico Agustín Gras Baeza, en el acto del 11M por las víctimas del terrorismo en Gran Canaria. / José Pérez Curbelo

Las Palmas de Gran Canaria

8 de julio de 2011. Una columna de ocho vehículos militares patrulla los alrededores del puesto avanzado de Ludina, en la provincia afgana de Badghis. Regresan a la base y recorren una carretera en construcción en el norte de Afganistán. Las tropas de la OTAN intentan asegurar este tramo para conectar la localidad Bala Murghab. Llevan semanas de vigía en el territorio. Hasta que un artefacto explosivo activado por plato de presión detona en los bajos del vehículo Lince, el cuarto en la fila del convoy. Dentro iban cinco personas, entre ellos el capitán honorífico Agustín Gras Baeza, entonces teniente al mando de la patrulla.

Natural de Melilla y destinado en el Regimiento de Infantería Soria 9, con base en Fuerteventura, Gras Baeza tenía 29 años. Tanto él como la cabo Jenifer García López sufrieron amputaciones en las piernas; él a unos centímetros por debajo de la rodilla, tras varias intervenciones en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. Su primera reacción al ser consciente del accidente fue preguntar por el estado de sus hombres.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M. / José Pérez Curbelo

Casi 15 años después de aquella mañana en la que le cambiaría la vida, Agustín Gras Baeza, como reza la galleta de su uniforme, acudió ayer a la plaza Concordia de Las Palmas de Gran Canaria, como uno de los homenajeados que colocaron una ofrenda floral en el monumento a las víctimas del terrorismo, central en la plazoleta, con motivo del 11M, Día Europeo en Recuerdo a las Víctimas del Terrorismo, celebrado este martes.

No extrapolar las vivencias

«Me considero un privilegiado», expresa. «A pesar de la gravedad de las heridas y de las secuelas, no tuve un estrés postraumático, sino una cierta aceptación de lo que ocurrió», continúa. Según cuenta, ha hecho las paces con lo ocurrido, pero insiste en que sus declaraciones son personales: «Quizá otra persona ha tenido una experiencia diferente, o mantenga secuelas más profundas que las mías. Puedo hablar solo por mí».

El suyo es uno de los principales alegatos en el 11M, efeméride de la mañana del 11 de marzo de 2004, cuando una serie de ataques terroristas producidos en España en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid se cobraron la vida de 193 personas: advertir contra la generalización, porque cada víctima del terrorismo, guarda una historia singular y un proceso propio en el que el dolor no puede medirse con el rasero de otro.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M. / José Pérez Curbelo

«Para mí el 11M significa conocimiento, memoria... Procedo de las Fuerzas Armadas y sufrí un atentado en operaciones del exterior», explica el capitán. Pero también es hijo de un policía nacional, por lo que siempre ha estado vinculado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. «Creo que para todos este debe de ser un día de sacrificio, esfuerzo y trabajo de aquellos que han rendido para consolidar la democracia, la paz y seguridad que tenemos», añade.

Recuerdo a Lucía Jiménez

A la plaza de la Concordia asistieron representantes de instituciones políticas, como el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, y la subdelegada, Teresa Mayans. Pero una ausencia marcó la jornada. Lucía Jiménez González, la voz de las víctimas de terrorismo del Frente Polisario, estuvo en los discursos, en el gris uniforme de la jornada, y en un sentido aplauso. Fallecida el 20 de diciembre de 2025 en Málaga, la antigua delegada de la Asociación Víctimas del Terrorismo en Canarias (UVT) y creadora de la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo (Acavite), enarboló una incansable lucha contra el olvido de los asesinados en enero de 1976 en las minas de Fosfatos de Bu Craa, en el Sáhara español, durante los ataques del Frente Polisario contra trabajadores españoles de la minería y la pesca.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M. / José Pérez Curbelo

Francisco era su padre, uno de los trabajadores civiles y militares que se contaban por centenares y poblaban la región, atrapados entre la descolonización precipitada que España gestionó con escasa pericia diplomática, los intereses de Marruecos y Mauritania, y la insurgencia armada del Frente Polisario. Lucía tenía 20 años cuando su padre murió. Pero más doloroso fue el «silencio institucional» que duraría casi 30 años y no les reconocía como víctimas del terrorismo.

36 asesinados

En Canarias existen reconocidas 286 víctimas por la violencia del movimiento de liberación saharaui, 36 de ellos fallecidos. Son cifras «desconocidas» para la sociedad canaria, el territorio del Estado con mayor concentración de víctimas por terrorismo en el Sáhara. El delegado de la AVT en las Islas, Gilberto López, leyó el manifiesto del 11M en el que denunció que las víctimas del terrorismo asisten «con desconcierto» a un clima en el que reivindicar la verdad, memoria, dignidad y justicia «parece generar incomodidad o sospecha». «¿En qué momento la defensa de las víctimas comenzó a interpretarse como una posición partidista?», preguntó.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M.

Concentración de las Víctimas del Terrorismo por el día europeo, en el 22 aniversario del 11M. / José Pérez Curbelo

También mencionó casos que «hieren profundamente y revictimizan» a los que padecieron el terrorismo. Se refiere a la salida de prisión en régimen de semilibertad del exlíder de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, después de que el Gobierno del País Vasco le concediera un permiso para estar de lunes a viernes fuera de la cárcel, aunque con la obligación de dormir en el centro penitenciario donostiarra, desde su detención en 2008. «Con casi 400 años de prisión y ni 17 de cumplimiento, es el caso de algunos condenados», afirmó.

«No podemos olvidar que las amenazas terroristas no pertenezcan exclusivamente al pasado, como demuestran los atentados en países europeos cercanos a nuestro entorno», alertó apelando a una «flexibilización» de la memoria.

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