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Hace un simpa con su pareja y se despide "como si nada" de un restaurante de Las Palmas de Gran Canaria

“Esto no es solo nuestro trabajo; también es el de quienes nos suministran y de todo lo que hay detrás para levantar un negocio cada día”, explican desde el establecimiento

Simpa en Las Palmas: un cliente se marcha sin pagar tras comer con su pareja

Las Palmas de Gran Canaria

En el barrio marinero de San Cristóbal, el restaurante El Timón de los Locos vuelve a vivir un episodio que refleja una de las prácticas más frustrantes para cualquier negocio de hostelería: un “simpa”. El último caso ocurrió el sábado 7, en torno al mediodía. Según explica el propio establecimiento, todo comenzó en un momento complicado para el local. Al encender la maquinaria de cocina se produjo un problema de sobretensión que provocó un corte eléctrico momentáneo. Ese fallo hizo que las cámaras de seguridad se desorientaran y dejaran de apuntar hacia las zonas habituales de vigilancia.

Fue justo en ese contexto cuando un hombre que se identificó en la lista de espera como “Josué” llegó al restaurante acompañado de su pareja. Vestía camisa azul, llevaba gafas y barba. Mientras esperaba mesa pidió una pequeña botella de agua, que sí pagó, y preguntó por algún aperitivo para picar.

Aunque el local no tenía papas ni aceitunas en ese momento, el equipo decidió sacar varios platos para los clientes que aguardaban: queso semitierno, croquetas y queso frito.

Una comida normal… que terminó en simpa

Según relatan los trabajadores, la pareja fue atendida con normalidad durante el servicio. Sin embargo, algunos detalles llamaron la atención después.

Uno de los empleados recuerda que el hombre se levantaba con frecuencia de la mesa, dejando a su pareja sola durante largos momentos. En aquel momento pensaron que simplemente se trataba de visitas al baño o llamadas telefónicas.

El giro llegó al final de la comida.

El hombre abandonó el restaurante sin pagar la cuenta. Lo hizo, además, con aparente naturalidad: incluso llegó a despedirse del personal antes de marcharse, sin que nadie sospechara lo que había ocurrido.

“Encima tuvo el valor de despedirse como si nada, y eso todavía nos parece más fuerte”, explica uno de los trabajadores en el vídeo difundido por el propio establecimiento.

El restaurante pide que vuelva a pagar

Desde el restaurante aseguran que este tipo de situaciones afecta directamente al esfuerzo diario de todo el equipo y de los proveedores que trabajan con el restaurante.

“Esto no es solo nuestro trabajo; también es el de quienes nos suministran y de todo lo que hay detrás para levantar un negocio cada día”, explican.

El establecimiento ha lanzado un mensaje directo al responsable, apelando a que recapacite y vuelva para abonar la cuenta.

“Esperamos que tengas el valor de venir y pagar lo que corresponde”, señalan.

Un problema que empieza a repetirse

El caso recuerda a otro episodio reciente relacionado con los llamados “simpas”. El propio restaurante ya había denunciado anteriormente un hecho similar ocurrido en el barrio.

En otro comunicado público, el local explicó cómo varias personas mayores abandonaron el restaurante sin pagar una cuenta de 57,80 euros, un gesto que el negocio decidió denunciar públicamente con un mensaje claro: “La educación no siempre viene con la edad”.

Más allá del dinero, desde el restaurante subrayan que lo que más duele es lo que simboliza el gesto.

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