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Los sanitarios que bailan salsa y reggaeton en un asadero de Las Palmas de Gran Canaria

Con motivo de cumpleaños, para celebrar la llegada de un bebé o bailar con los compañeros de trabajo, los merenderos de San José del Álamo son el escenario perfecto para disfrutar de asaderos con comida casera y música

Nayra Bajo de Vera

Nayra Bajo de Vera

Las Palmas de Gran Canaria

Llegado el fin de semana, cuando el cuerpo pide olvidarse del trabajo y disfrutar, no hay nada como reunirse con la familia y los amigos alrededor de una buena comida. Un lugar ideal para ello son los merenderos de San José del Álamo, indudable referente para hacer asaderos en Las Palmas de Gran Canaria sin tener que salir de la ciudad. Allí no solo se siente el olor de la carne cocinándose entre brasas, sino que también se escucha el sonido de la música a través de los altavoces, invitando a bailar para quitarse el frío.

Así es como pasan el día un grupo de enfermeros, auxiliares, médicos, personal de limpieza y de administración de un hospital privado de la capital grancanaria. Su prescripción es clara, y así lo gritan entusiasmados al unísono: para mantener el ánimo y la salud, tienen que reunirse "mínimo una vez al mes".

La unión del equipo

Tal y como cuentan, este tipo de encuentros les sirven para celebrar "la unión del equipo" y conocerse mejor entre todos, ya que hacen "turnos de 12 o 14 horas y, al final, es como una segunda familia". Por eso, aunque es difícil cuadrar los horarios para coincidir, aseguran que "esto es lo mejor para interactuar fuera del trabajo, porque no todo es trabajo".

Entre guardia y guardia, llevan más de dos semanas coordinándose para distribuir los preparativos: llegar temprano para reservar las mesas, traer la comida y la bebida o poner la mejor música en los altavoces para que todos puedan bailar. Esta última labor corre a cargo de 'súper Patri', que pincha un poco de todo: "Lo que me van pidiendo lo voy añadiendo a la lista".

Fiestas y madrugones

Desde salsa hasta reggaeton pasando por merengue, sus grandes altavoces retumban "todo lo que sea bailable" para que en ningún momento decaigan los ánimos. Para esta ocasión, 36 personas se han sumado al asadero que, más bien, parece toda una fiesta al aire libre con mojitos, carne, picoteo y "algunas cosas para embarazadas", de modo que también estén incluidas y puedan disfrutar el momento. "Cuando se hace el trabajo en equipo, todo sale redondo", aseguran.

Decidieron acudir a partir de las 10:30 de la mañana para reservar un par de mesas, pero hay otros grupos que son todavía más precavidos y se pegan unos buenos madrugones. Es el caso de Saray, su familia y sus amigos, que acudieron a los merenderos con motivo de su 19 cumpleaños. Para asegurarse de ocupar sus mesas favoritas, una parte del grupo llegó a las 8:00 de la mañana con una gran cafetera para desayunar allí mismo.

Un cumpleaños con comida casera

Como ya tienen la costumbre celebrar los días especiales en San José del Álamo, han venido bien equipados con lonas, altavoces, camping gas y globos. Para comer trajeron distintos tipos de carne, picoteo, bebidas, ensalada con aguacate o tortilla, pero los platos centrales corrieron a cargo de la abuela Olga: su alioli casero, el mojo de comino con receta de toda la vida y una tarta de galleta, leche condensada y coco hecha con mucho cariño.

Rafa, el tío de Saray, suele ser el encargado de poner la carne al fuego. El repertorio consistió en chuletas con adobo, chuletas con sal y pollo al limón. Tal y como cuenta, la humedad del ambiente hace que cueste "un poquito más" encender el fuego, pero "al final termina prendiendo y se consigue sacar un buen asadero". Lo más habitual es utilizar pastillas, pero él prefiere empezar el fuego con servilletas, aceite, carbón y algo de leña que pueda encontrar por la zona, evitando el uso de químicos. "Tarda un poquito más pero se prepara la barbacoa perfectamente", matiza.

Amigos de toda la vida

Otro de los asistentes es Yerove, el mejor amigo de la cumpleañera desde que se conocieron en el colegio. "¡Ocho años aguantándola!", bromea. Entre una cosa y otra, recuerda que su cumpleaños del año pasado lo celebraron en una villa con piscina en la que acabaron bañándose con ropa y estampando la cara de Saray en una tarta.

El plan parece ser un poco más tranquilo este año, pero decidieron encadenar el asadero con salir de fiesta, por lo que todo apunta a que acabarán "reventados".

Una fiesta de 'gender reveal'

Quienes se lo tomaron con un poco más de calma, porque ya se preparan para traer una vida al mundo, son Marta y Yenedey. Junto a su grupo de amigos y su amplia familia organizaron una fiesta temática de 'gender reveal' para su primer bebé. Padres, madres, abuelos, bisabuelos, tíos, primos y amigos se colocaron en la muñeca una cinta de color rosa o azul, en función de su preferencia, antes de dar el anuncio. "Queríamos juntar a las familias y desvelarlo a lo grande", explica Yenedey.

Según cuenta la pareja, que lleva cinco meses esperando al bebé, eligieron San José del Álamo porque es "el sitio por excelencia de los asaderos que a todo el mundo le quedaba más a mano". Y se encargaron de que nadie se fuese con hambre, ya que trajeron un catering preparado por su amiga Queen con grandes bandejas de sándwiches variados, empanadas, mini pizzas, tortillas y croquetas, a lo que se sumaron las papas arrugadas y la carne que no podían faltar.

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