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La justicia obliga a sacar el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria del Puerto y La Isleta

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 5 de Las Palmas de Gran Canaria obliga al Ayuntamiento a buscar una nueva ubicación para los eventos del Carnaval, tras estimar el recurso de unos vecinos por las molestias causadas

Carnaval de noche de 2024 en la plaza de Los Patos tras la gala de la Reina.

Carnaval de noche de 2024 en la plaza de Los Patos tras la gala de la Reina. / JOSÉ CARLOS GUERRA

Jacobo Corujeira

Jacobo Corujeira

Las Palmas de Gran Canaria

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria tendrá que buscar una alternativa al circuito de escenarios y actividades en el Puerto y La Isleta. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 5 de Las Palmas de Gran Canaria ha estimado el recurso presentado por un grupo de vecinos y ordena al Ayuntamiento replantear la ubicación de los eventos -en concreto, Manuel Becerra, Los Patos o la plaza de La Luz- para evitar su celebración en zonas residenciales.

La sentencia parte de la reclamación vecinal, que pedía que el Carnaval se trasladara “a un lugar donde no se alteren las condiciones de vida de los vecinos” , y concluye que la celebración en ese entorno no puede mantenerse en los mismos términos.

El fallo: cambiar el mapa del Carnaval

El juez entra en el impacto real de los actos y su encaje en un barrio habitado, donde los propios demandantes denunciaban “niveles de música extremadamente altos” y una “extraordinaria afluencia de público” .

La sentencia, que no abarca localizaciones como Santa Catalina, Eduardo Benot o el entorno del Mercado del Puerto, analiza esa realidad en la zona baja de La Isleta y deja sin cobertura el actual emplazamiento en el entorno. En otras palabras, obliga a un cambio de ubicación para futuras ediciones.

Ruido masivo en un entorno residencial

Durante el procedimiento se describió un escenario de actividad continua y elevada intensidad. Los vecinos sostuvieron que el Carnaval había “mutado en un ‘macrobotellón’” con concentraciones masivas de público y con eventos que se prolongaban hasta la madrugada.

También se recoge que el ruido era “constante y prolongado” y que “excede, por mucho, de los niveles máximos permitidos”, afectando tanto al horario nocturno como al diurno, así como a las labores de limpieza posteriores.

Mapa de Google Maps con la Ubicación de la plaza Manuel Becerra de Las Palmas de Gran Canaria

El límite del “todo vale” festivo

El fallo entra en el equilibrio entre el valor del Carnaval y los derechos de los residentes. La resolución recuerda que, aunque se trata de un evento de gran relevancia cultural y turística, eso no impide analizar sus efectos sobre la vida cotidiana.

Los vecinos invocaron derechos como la salud, la intimidad domiciliaria o el descanso, al considerar que la situación suponía una vulneración de sus condiciones básicas de vida.

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