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Vivienda

Una vecina desalojada de Miller Bajo: "Estamos nerviosos y preocupados. Compré el piso hace un año"

Tras el desalojo preventivo de diez viviendas por el mal estado de un muro en Miller Bajo, el Ayuntamiento espera un informe técnico para determinar las acciones a seguir y evitar nuevos riesgos

Carolina Darias y Josué Íñiguez en una reunión con técnicos para determinar el estado del muro en Miller Bajo

Carolina Darias y Josué Íñiguez en una reunión con técnicos para determinar el estado del muro en Miller Bajo / José Pérez Curbelo

Nayra Bajo de Vera

Nayra Bajo de Vera

Las Palmas de Gran Canaria

Un muro agrietado en el barrio de Miller Bajo, en Las Palmas de Gran Canaria, obligó este martes a desalojar diez viviendas en la calle Nicolás Monche López. Esta es una de las medidas preventivas que emprendió el Ayuntamiento capitalino frente a los fuertes vientos y lluvias de la borrasca Therese, dado que la infraestructura –que ya acumula años dañada– suponía un peligro para los residentes. Menos de 24 horas después, a la espera de un informe técnico detallado y una solución a largo plazo, vecinas y vecinos se reúnen impacientes en los alrededores de la zona, que permanece acordonada por la Policía para garantizar la seguridad.

Un deterioro paulatino

Las alarmas saltaron a partir de la llamada de un vecino que comunicó a las autoridades el mal estado del muro y alertó del riesgo de derrumbe. Tal y como explica una de las vecinas desalojadas, quien ha preferido no dar su nombre, las lluvias encadenadas desde diciembre han ido deteriorando esta estructura de forma paulatina.

Tal y como rememora, ella adquirió la vivienda sin conocer el estado del muro. Por suerte tiene un lugar donde quedarse mientras dure el proceso, pero eso no quita que haya acudido a la zona en busca de novedades, con las emociones a flor de piel: "Estamos nerviosos y preocupados. Yo compré el piso hace un año". Quienes no disponían de alternativa habitacional fueron alojados en un recurso alojativo provisional.

"Nos dijeron que iban a venir a evaluar y efectivamente vinieron a primera hora", cuenta la vecina

"En ese aspecto estamos muy tranquilos porque se han portado superbién, nos dieron toda la información y estuvieron pendientes. Nos sentimos muy bien acogidos. Nos dijeron que iban a venir a evaluar y efectivamente vinieron a primera hora", relata, para añadir que "en vista del despliegue que tuvieron ayer", espera que "la solución esté por venir".

Y es que, aunque lleva poco tiempo en la casa, ya sospechaba que el problema podría llegar: "Pasar por ahí todos los días y ver el muro... no es que te lo veas venir, pero te planteas que pueda caerse en algún momento".

Un historial de "parches"

Junto a ella espera noticias otro vecino que lleva 45 años viviendo en el edificio aledaño que no requirió desalojos. "Nadie sabía hasta hace poco de quién era ese muro. Tenemos un historial de este muro contra nosotros y nosotros contra el muro porque nadie se ha hecho responsable", cuenta el residente, quien también ha preferido permanecer en el anonimato.

Sostiene que el muro es de titularidad municipal –aunque el Ayuntamiento lo niega– y que, a lo largo de años, solo se han puesto "parches" a medida que se iba deteriorando. "Yo sabía que en algún momento pasaría", añade. En cualquier caso, al igual que su vecina, agradece el desempeño de "todo el personal" que "estuvo allí desde el primer momento".

La intervención municipal

En el protocolo de emergencia del martes intervinieron un equipo de técnicos para hacer una primera evaluación junto con la Policía Local y Nacional, Bomberos, Protección Civil, Cruz Roja y la Unidad Técnica de Seguridad y Emergencias, además de distintas áreas y servicios municipales como Urbanismo y Servicios Sociales. También estuvieron presentes la alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias, el concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, y la directora general de Seguridad y Emergencias, Rosa Rodríguez.

De las 11 personas que fueron desalojadas, nueve se encuentran temporalmente en casa de familiares o personas allegadas. Las dos restantes fueron derivadas al Centro Inserción Social La Isleta, además de ofrecérseles un catering. Se prevé que en el transcurso de 48 horas decidan cuál va a ser el protocolo a seguir, pero la información que tienen todavía es limitada, ya que primero es necesario contar con un informe detallado. Para ello, un equipo de técnicos acudió al complejo residencial durante la mañana de este miércoles, donde realizó nuevas evaluaciones.

Fisuras por el empuje del terreno

"La estructura presenta diversas fisuras, probablemente originadas por el empuje del terreno y la acumulación de agua, lo que ha motivado la activación de un seguimiento técnico para determinar si existen movimientos activos", recoge un comunicado del Consistorio.

En ese procedimiento, "se han revisado los ensayos topográficos previos con nuevas mediciones" y se prevé que posteriormente se inicie una intervención de emergencia. Concretamente, consistirá en "la retirada de la parte superior del muro que ha perdido capacidad resistente y la ejecución de un sistema de drenaje en su trasera, con el fin de evitar la acumulación de agua y reducir la presión sobre la estructura".

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