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Cultura

La Isleta cobra vida en miniatura: una maqueta de 14 metros reproduce el barrio con 250 edificios a escala

El alemán Klaus Kandler ha dedicado ocho años a crear una maqueta que representa el barrio portuario

La exposición se puede visitar hasta el lunes 30 de marzo, de 16:00 a 20:00 horas

Maqueta de La Isleta en miniatura

José Carlos Guerra

Las Palmas de Gran Canaria

La Isleta ha cobrado vida en miniatura a través de una maqueta de 14 metros de largo y 250 edificaciones a escala 1/100. Se trata de un trabajo meticuloso y minucioso realizado por Klaus Kandler, quien durante ocho años se ha dedicado a recrear el barrio portuario al que se mudó tras su jubilación. En 2024, el alemán ya había presentado una parte de la maqueta, pero ahora la ha completado con la incorporación de la zona de La Puntilla, donde ha capturado la esencia del lugar con una precisión casi fotográfica. La exposición puede visitarse en el Centro Cultural Pepe Dámaso hasta el próximo lunes 30 de marzo, en horario de 16.00 a 20.00 horas.

Para elaborar cada pieza, Kandler fotografía los espacios que desea representar y después imprime las imágenes sobre cartón pluma a pequeña escala. A continuación, recorta cuidadosamente edificios y ventanas para ir ensamblando, una a una, las piezas de este puzle urbano. El resultado es una reproducción fiel en la que cada construcción conserva los colores y ornamentos del original.

Un día en Las Canteras

La última incorporación a la maqueta ha sido La Puntilla, donde Las Canteras se convierte en una de las grandes protagonistas, con barcos y bañistas en la arena. El paseo aparece lleno de viandantes y las terrazas de los bares, repletas de clientes. Incluso el reloj-termómetro marca 25 grados, la temperatura ideal para disfrutar del litoral capitalino.

"Mis vecinos vienen constantemente para ver qué hay nuevo", cuenta el creador

Un poco más allá pueden distinguirse algunos de los enclaves más emblemáticos de la zona, como la casa de ‘Chano el Peligroso’ o el restaurante Amigo Camilo, con comensales disfrutando del pescado. La fiesta también ocupa un lugar destacado en la maqueta, ya que la romería-ofrenda a la Virgen del Carmen llena las calles de tradición y color. De hecho, cada una de las figuras de los romeros está inspirada fielmente en personas reales que participaron en la celebración. En la plaza de Saulo Torón, La Isleta en miniatura sigue de fiesta con un concierto en cuyo escenario se proyectan imágenes de la película Piratas del Caribe mientras suena la banda sonora.

Vida en el barrio

Son escenas que reflejan la vida de un barrio lleno de vitalidad y diversidad. A pocos metros de la zona urbana se encuentra el Puerto de La Luz, con sus barcos, contenedores y grúas. La maqueta, además, no es estática sino que los vehículos se mueven cuando el visitante pulsa un botón. Así, de un camión comienza a salir humo y un grupo de bomberos se acerca para socorrerlo. Fuera del puerto, la línea 12 de Guaguas Municipales recorre las calles del barrio mientras el camión de la basura realiza su trabajo.

Visitar la exposición es una forma distinta de recorrer La Isleta y detenerse en pequeños detalles que, en el día a día, suelen pasar desapercibidos. Kandler asegura que, después de este monumental trabajo, conoce el barrio al dedillo. "Como soy alemán, La Isleta me parece muy diferente a cómo la ve la gente de aquí", reflexiona.

Próximos proyectos

La primera maqueta que realizó fue la de su propia casa, adquirida tras jubilarse de su trabajo en los sectores musical y del software informático. Cuando la terminó, decidió continuar con el resto del barrio, e incluso sus vecinos le pedían que reprodujera también sus viviendas. "Mis vecinos vienen constantemente para ver qué hay nuevo", cuenta el creador.

Kandler explica que necesita crear de manera constante. La de La Isleta es la primera maqueta que realiza en su vida, aunque asegura que siempre tuvo claro que emprendería un proyecto así cuando dispusiera del tiempo necesario. Cuando comenzó, hace ocho años, tuvo que aprender sobre la marcha y encontrar el método que mejor se adaptaba a su idea, hasta conseguir perfeccionarlo. "Me ha encantado trabajar cada parte, pero la última siempre es la mejor", afirma tras observar su proyecto terminado y expuesto.

El objetivo del artista es seguir creando nuevas piezas para enseñar al público. Actualmente, trabaja en una maqueta del barrio de San Juan, que también puede verse en la exposición del Centro Cultural Pepe Dámaso. Kandler eligió este enclave por el característico colorido de sus fachadas, un rasgo que forma parte del imaginario artístico de la capital. En este nuevo proyecto, uno de los mayores retos ha sido la recreación del Rectorado de la ULPGC, un edificio repleto de detalles y ventanas que ha exigido especial atención por parte del autor. Pero poco a poco va elaborando casa a casa para continuar esculpiendo el retrato de Las Palmas de Gran Canaria en miniatura.

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