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Análisis

El Señor en el Huerto de los olivos

Fundada en el siglo XVII, esta imagen sale en procesión para recorrer las calles de Triana y Vegueta cada Lunes Santo, acompañada por los eclesiásticos locales.

Imagen del Señor en el Huerto de los Olivos.

Imagen del Señor en el Huerto de los Olivos. / LP/DLP

Miguel Rodríguez Díaz de Quintana

Una de las procesiones más características de la Semana Santa grancanaria era la que en la madrugada de cada Lunes Santo recorría las calles de Triana y de Vegueta. Popularmente se conocía como la procesión del Clero, a la que concurrían los eclesiásticos de la ciudad presididos por el obispo.

Su antigüedad data del siglo XVII y se fecha su primera salida en 1641, al ser fundada la hermandad por Marcos Sánchez de Orellana, que la dotaría con las respectivas imágenes.

Extinguida la familia de los Sánchez Orellana, y fundada a finales del siglo XVIII la Venerable Orden Tercera, irrumpe en el convento franciscano como una de las más comprometidas colaboradoras del cenobio doña María Ramos de Palencia, esposa del coronel don Andres Russell, que se va a encargar de realizar una nueva imagen, ya que las tallas que componían este paso se fueron deteriorando.

La renovación de las esculturas compuestas por el Señor postrado de rodillas, los tres apóstoles dormidos y el ángel, se irán encargado a diferentes artistas, sobresaliendo la del Señor orante que realizó José Luján Pérez en 1801 y que es la que hoy posee la parroquia de San Francisco, constituyendo una de las más valiosas aportaciones del artista de Santa María de Guía a la Semana Santa canaria.

Los apóstoles Pedro, Juan y Santiago que duermen alrededor del olivo fueron encargados al escultor palmero Arsenio de Las Casas, mientras que el actual ángel que contempla el Misterio es obra del tallista valenciano Miguel Ángel Casañ, un catedrático de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Santa Cruz de Tenerife, y que fue estrenada el Lunes Santo de 1959. Se quería interpretar con este paso lo narrado por San Lucas: «Que el Señor, apartándose de los discípulos, quiso orar hincado, y en esto se le apareció un ángel del cielo para confortarlo».

En el altar donde se venera la actual imagen del Señor en el Huerto de los Olivos fue declarado altar privilegiado, en virtud de un Breve de Su Santidad León XIII fechado el 8 de enero de 1895. Los padres paúles de la Congregación y Misión que durante un tiempo estuvieron establecidos en la parroquia de San Francisco llegaron a fundar laCofradía de la Santa Agonía de Nuestro Señor Jesucristo, hermandad que floreció hasta los años cuarenta del pasado siglo. Actualmente este paso de la Pasión ha quedado incorporado a la llamada procesión magna del Viernes Santo.

A través de los años han sido varias familias las responsables de su ornamentación, cuidado de sus ropajes y sufragar la salida procesional.

En 1885 asume el patronazgo doña María del Pino Déniz Grech, encargada de custodiar las túnicas y las coronas de las imágenes. Con el paso de los años, descendientes de la citada patrona y camarera asumieron este vínculo parroquial, entre otros, doña María Paz Sáenz Tejera de Asensi y don José Miguel Alzola González, bisnietos de la citada dama vinculante.

Don José Miguel y su esposa, doña Isabel González Rodríguez, costearon en 1991 el actual trono, construido en madera de caoba por el ebanista Manuel Martel Montesdeoca, con sus correspondientes faroles de bronce. Con esta donación, el matrimonio quiso contribuir a la devoción del Señor en el Huerto, que durante más de un siglo estuvo su altar vinculado a su familia y al fomento del esplendor de los cultos de Semana Santa. Hoy se responsabiliza de su ornamentación y salida procesional con gran acierto la familia Gómez Trujillo.

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