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Infraestructuras portuarias

El Puerto de Las Palmas oferta la única nave que tiene libre y se queda sin suelo para crecer

El edificio, de más de 1.200 metros cuadrados, cuenta con oficinas y un espacio con grúas para realizar reparaciones navales

Fachada de la única nave libre que oferta la Autoridad Portuaria en su página web.

Fachada de la única nave libre que oferta la Autoridad Portuaria en su página web. / Autoridad Portuaria

Esther Medina Álvarez

Esther Medina Álvarez

Las Palmas de Gran Canaria

El Puerto de Las Palmas oferta la única nave que tiene libre y confirma una de las preocupaciones tanto de la Autoridad Portuaria como el sector empresarial: este recinto de Las Palmas de Gran Canaria no tiene suelo para crecer.

La nave, que quedó libre en noviembre, está situada en la Avenida de Los Consignatarios, junto al edificio que ocupó durante muchos años Freiremar y forma parte del área funcional 8, donde se encuentra el Muelle Pesquero. Esto significa que la zona más industrializada de La Luz, donde se ubican, entre otras compañías, los dos grandes astilleros, está colmatada.

Esto coincide con la colmatación del espacio de atraque en los muelles, que estos días ha llegado al cien por cien con la llegada de cuatro barcos offshore que se unen a otras siete plataformas. Las once están siendo operadas a la vez.

Características del inmueble

El único edificio disponible está construido sobre una parcela de 1.40 metros cuadrados y tiene construidos 1.123 en la planta baja y otros 184 en la alta, y está dividido en dos zonas, una donde se realizaban trabajos de reparación naval y otra donde se ubican las oficinas y los aseos vestuarios, espacios que están repartidos entre las dos plantas.

Plano de localización de la nave libre en el Puerto de Las Palmas

Plano de localización de la nave libre en el Puerto de Las Palmas / Autoridad Portuaria

Según explica la Autoridad Portuaria en su página web, «la estructura de las zonas de trabajo se resuelve por medio de pórticos de perfiles laminados separados entre sí cinco metros». En los pilares de estos pórticos, hay unas ménsulas o elementos en voladizo que sostienen unas vigas carrileras que sustentan unos puentes grúa que pueden levantar cuatro y 1,6 toneladas. La nave cuenta, por otro lado, con una puerta auxiliar en la fachada trasera y dos en la principal.

Las empresas que pueden optar a ocupar este inmueble son aquellas que se dedican a prestar servicios complementarios a la actividad portuaria o aquellas que estén interesadas en ubicar su lugar de producción en el Puerto de Las Palmas por motivos logísticos.

La falta de suelo, una preocupación creciente

La presidenta de la Autoridad Portuaria, Beatriz Calzada, ya advertía en 2024 que La Luz, que dispone de más de 300.000 metros cuadrados de suelo similar al de las urbanizaciones industriales, necesita de forma urgente más espacio para crecer y que esta circunstancia preocupaba al sector empresarial que, incluso, sugería la posibilidad de recuperar algunas parcelas. Para resolver esta coyuntura, la institución descarta la posibilidad de ceder terreno de las dársenas interiores o transformar la actividad para usos blandos y analizar el uso que se le va a dar al suelo disponible. En ese sentido, durante una intervención pública, Calzada aseveró que son muchas las empresas que se quieren instalar en La Luz, pero no realizan una actividad portuaria y podrían estar en cualquier zona industrial de la Isla, que es lo que se está intentando porque la prioridad para el poco suelo existente debe ser el uso portuario.

Crecer ganando superficie al mar

Otras de las vías para ganar espacio y seguir creciendo en un momento en el que la actividad del Puerto de Las Palmas mantiene un incremento sostenido, es realizar obras para ganar superficie hacia el mar para ganar así una mayor capacidad de almacenaje, dar cabida a buques de gran calado y atender a las industrias emergentes, como la eólica marina.

Entre estas obras se encuentran la recién inaugurada prolongación del Muelle Nelson Mandela o la ampliación sur del Muelle Reina Sofía hasta alcanzar la altura de la Biblioteca del Estado -una de las más ambiciosas de los últimos años y costará 20,5 millones de euros- y la construcción de un muelle adosado a este, con las que se ganará espacio para las maniobras y para el atraque en aguas profundas, con un calado de 50 metros, lo que atraerá grandes barcos, plataformas y perforadoras.

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