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Vías y obras

El óxido y las humedades se comen la entrada del túnel de Santa Catalina

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tiene previsto intervenir en los voladizos de la boca norte del túnel, retirando piezas metálicas para su tratamiento y repintado, así como reponiendo la chapa dañada

Planchas oxidadas en el parque Santa Catalina, junto a la entrada del túnel por la calle Albareda.

Planchas oxidadas en el parque Santa Catalina, junto a la entrada del túnel por la calle Albareda. / José Carlos Guerra

Las Palmas de Gran Canaria

El óxido y las humedades se han adueñado del paso subterráneo bajo el parque Santa Catalina. Las planchas situadas en las dos bocas del túnel se encuentra cubiertas de herrumbre, con evidentes signos de deterioro. Esto puede conllevar un riesgo para los miles de vehículos que a diario circulan por esta vía, que conecta la calle Albareda con León y Castillo y Presidente Alvear y única alternativa a la Avenida Marítima para salir de La Isleta. La vía ha registrado caída de cascotes al menos en dos ocasiones en los últimos años.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está analizando el estado en el que se encuentra esta infraestructura. En el caso de los voladizos situados en la boca norte del túnel (Albareda), los técnicos del área de Vías y Obras han dictaminado que es necesario hacer una intervención completa. Para ello, habrá que retirar las piezas metálicas, seguida de un proceso de tratamiento y repintado; además, habrá que reponer la chapa dañada.

Pequeñas reparaciones puntuales

En el caso de la salida de León y Castillo, habrá labores de mantenimiento en obra. La pieza será limpiada, lijada y posteriormente recibirá una capa de pintura. Los técnicos prevén la posibilidad de hacer pequeñas reparaciones puntuales si fuera necesario tras la revisión. Esta está en mejor estado que la de Albareda; pero, en cualquier caso, los voladizos presentan en ambos grietas, huecos y herrumbre generalizado.

El interior del paso soterrado ha tenido caídas de cascotes al menos en dos ocasiones en los últimos años

Las mismas fuentes municipales indican que, por el momento, no está previsto hacer una revisión del resto del túnel. Esta estructura presenta otras afecciones a lo largo de sus 200 metros de recorrido, con desconchones en la pintura y filtraciones por donde crecen malas hierbas, entre otras deficiencias. Hay que tener en cuenta que en la parte superior del túnel se encuentran los jardines del parque Santa Catalina, con riego continuo de las zonas verdes.

Humedad retenida en la cubierta

Este paso subterráneo ya tuvo que cerrarse al tráfico en diciembre de 2019 y de 2023 tras la caída de cascotes sobre la calzada. Los desprendimientos se produjeron como consecuencia de la humedad retenida en la cubierta del subterráneo y en las paredes a raíz de las filtraciones que se producen desde los jardines que hay en la superficie. Pese a estos incidentes, esta infraestructura no ha tenido una actuación integral de mejora.

Esta infraestructura se construyó en los años 90 como principal alternativa a la Avenida para salir de La Isleta

Numerosos conductores que habitualmente utilizan esta vía también apuntan que existen "problemas de visibilidad". El túnel cuenta con un cambio de rasante en ambas bocas, permitiendo que la vía soterrada pueda estar a una cota inferior que el parque Santa Catalina. Además, la última vez que se reasfaltó la vía fue en 2009; el pavimento existente tuvo que ser fresado para poder mantener la altura de gálibo.

Este túnel fue construido a mitad de los años 90 bajo Santa Catalina. Con 200 metros lineales de una sola dirección, la idea era sacar del parque el tráfico pesado y de paso entre La Isleta y el resto de la ciudad. Desde entonces la vía superior ha estado reservada a residentes y transporte público. Con ello, este espacio se volvió más caminable y permitió que en el mismo se celebren grandes eventos como el Carnaval.

Esta modificación trajo consigo también la eliminación de la rotonda que había entre el Elder y el Miller a la altura de Ripoche, además del antiguo acceso rodado al muelle de Santa Catalina desde el mismo parque. Estas actuaciones permitieron reordenar el tráfico de toda la zona y agilizar la única alternativa a la Avenida Marítima para salir de La Isleta.

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