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Las Palmas de Gran Canaria mira a Lugo para aprender buenas prácticas antes del plan hidráulico de 857 millones

La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, y el concejal Francisco Hernández Spínola visitaron Lugo para conocer el funcionamiento de los tanques de tormenta y aplicar su experiencia en la capital grancanaria.

Carolina Darias recibe explicaciones de los responsables de Gestagua sobre la estación depuradora de Lugo.

Carolina Darias recibe explicaciones de los responsables de Gestagua sobre la estación depuradora de Lugo. / LP /DLP

Jacobo Corujeira

Jacobo Corujeira

Las Palmas de Gran Canaria

El modelo de gestión del agua que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria proyecta a medio plazo, con una inversión superior a 857 millones de euros, busca referencias técnicas ya operativas. Una de ellas se ha analizado este 15 de abril en Lugo, donde una delegación municipal encabezada por la alcaldesa, Carolina Darias, y el concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas, Francisco Hernández Spínola, ha mantenido una visita de carácter técnico centrada en infraestructuras hidráulicas.

La comitiva ha recorrido instalaciones clave del sistema urbano de saneamiento, entre ellas la planta depuradora y varios tanques de tormenta, acompañada por el alcalde lucense, Miguel Fernández, y por representantes del consejo de administración de Emalsa, incluida la participación del concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque. El objetivo: observar in situ el funcionamiento de estas infraestructuras y evaluar su posible traslación al sistema de la capital grancanaria.

Las Palmas de Gran Canaria intercambia experiencias en la gestión del agua con Lugo

Las Palmas de Gran Canaria intercambia experiencias en la gestión del agua con Lugo / LP /DLP

Los tanques de tormenta, pieza clave frente a lluvias intensas

El foco técnico de la visita se ha situado en los tanques de tormenta, instalaciones diseñadas para laminar los caudales en episodios de precipitaciones intensas. Su función es doble: por un lado, reducir el riesgo de inundaciones y evitar sobrecargas en la red de saneamiento; por otro, retener las primeras aguas de escorrentía —las más contaminadas— para impedir su vertido directo al mar.

Este tipo de infraestructuras permite, en términos operativos, gestionar picos de caudal asociados a lluvias torrenciales o persistentes, un escenario que el planeamiento municipal vincula a episodios climáticos más extremos.

Mapa con la Ubicación de la EDAR de Lugo

Conexión directa con el plan hidráulico de 857 millones

El análisis técnico realizado en Lugo se enmarca en el desarrollo del Plan Estratégico del Ciclo Integral del Agua impulsado por el Ayuntamiento y Emalsa. El documento contempla una inversión global de más de 857 millones de euros hasta 2033 con tres objetivos operativos: garantizar el suministro, eliminar vertidos al mar y adaptar el sistema a nuevas condiciones climáticas.

Entre las actuaciones previstas figuran nuevas plantas potabilizadoras y depuradoras, así como una red de hasta 18 tanques de tormenta. El modelo observado en Lugo —donde estas infraestructuras están operadas por Gestagua, marca del grupo Saur, socio privado de Emalsa— se incorpora así como referencia técnica en la fase de análisis del plan.

El consistorio sostiene que este tipo de soluciones permite avanzar hacia el objetivo de “vertido cero”, al tiempo que mejora la capacidad de respuesta del sistema ante episodios de alta intensidad pluviométrica.

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