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La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria dejó sin pruebas de drogas a dos conductores por falta de personal habilitado

El sindicato Csif asegura que dos intervenciones acabaron sin test por falta de agentes facultados y una orden interna que limita la colaboración con la Guardia Civil a accidentes de tráfico

Un agente de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria participa en la retirada de vehículos de una calle.

Un agente de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria participa en la retirada de vehículos de una calle. / LPR

Jacobo Corujeira

Jacobo Corujeira

Las Palmas de Gran Canaria

La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria no pudo realizar pruebas de detección de drogas a conductores durante el turno del domingo 12 de abril, según ha denunciado la sección sindical Csif. La ausencia de personal habilitado para estas pruebas y la restricción a la colaboración con la Guardia Civil generan riesgos para la seguridad vial y jurídica de los agentes, según considera el sindicato.

La organización se ha dirigido por escrito este jueves 16 de abril al concejal de Seguridad y Emergencias, Josué Íñiguez. En la misiva, el sindicato documenta dos intervenciones en las que patrullas detectaron “conductores con signos evidentes de haber consumido sustancias estupefacientes”, que además “manifestaron a los agentes haberlas consumido previamente a la conducción”. En ambos casos, los agentes activaron el procedimiento habitual solicitando a través de la Sala de Transmisiones la intervención de la Unidad de Atestados para practicar la prueba.

La respuesta, aseguran, fue idéntica en las dos ocasiones: “No se encontraba de servicio ningún agente habilitado para la realización de dicha prueba”. La carencia de personal con capacidad para efectuar los test bloqueó la actuación en un punto crítico del procedimiento, según recoge el documento sindical.

Falta de habilitación y veto a la colaboración externa

Ante la imposibilidad de contar con medios propios, los agentes solicitaron la intervención de la Guardia Civil, un recurso que el propio escrito define como “habitual y legalmente amparado en supuestos de incapacidad operativa propia”. Sin embargo, esta vía tampoco pudo activarse.

Según el relato trasladado por Csif, desde la jefatura se comunicó la existencia de “una orden interna según la cual la colaboración de la Guardia Civil únicamente puede activarse cuando el vehículo se encuentre implicado en un accidente de tráfico”, quedando “expresamente vetada su activación para el resto de servicios”.

Dos conductores sin prueba tras agotar los recursos

La combinación de ambos factores -la falta de agentes habilitados y la restricción de apoyo externo- derivó en un mismo desenlace en los dos servicios. “Los agentes se vieron obligados”, según el sindicato, “a dejar marchar a los conductores afectados sin poder practicar la prueba de detección de drogas, habiendo agotado todos los recursos disponibles a su alcance”. El escrito añade que de estas actuaciones quedó constancia en los informes policiales.

El sindicato concluye el escrito al concejal solicitando “que se habilite de forma urgente al personal de la unidad de atestados que carezca de habilitación”. Reclaman, asimismo, que se publique “un protocolo o instrucción escrita” que dé cobertura a la orden interna que limita la colaboración con la Guardia Civil.

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