Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La rehabilitación de viviendas de La Paterna se enfrenta al límite del plazo con 13,5 millones de fondos europeos en juego

El plazo para justificar los presupuestos ante la Unión Europea finaliza en junio de este año

Los vecinos denuncian deficiencias en la ejecución de las obras y estudian emprender acciones legales

Obras de rehabilitación de viviendas en La Paterna

Obras de rehabilitación de viviendas en La Paterna / José Carlos Guerra

Nayra Bajo de Vera

Nayra Bajo de Vera

Las Palmas de Gran Canaria

Los vecinos y vecinas de La Paterna rozan el límite de su paciencia por los retrasos y las deficiencias en la rehabilitación de viviendas. Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos de Las Palmas de Gran Canaria para mejorar la accesibilidad en los barrios capitalinos, cuyas obras arrancaron en 2023 con un 70% de financiación europea. No obstante, los residentes aseguran que todavía no se ha terminado de ejecutar la primera fase de los trabajos, en la que se incluyen unos ascensores que nunca han estado operativos y ya presentan daños.

Además de la inoperatividad de estas infraestructuras, los vecinos lamentan que las obras ejecutadas acumulan múltiples desperfectos, derivando en problemas que antes eran inexistentes. Entre ellos destacan la proliferación de humedades y goteras dentro de sus casas o la irregularidad de los acabados en puertas o ventanas, lo cual limita su apertura y cierre. Ante la falta de soluciones a largo plazo, una cincuentena de residentes han decidido unirse para emprender medidas legales.

Para mayor preocupación de los vecinos, el plazo para justificar los presupuestos ante la Unión Europea finaliza en junio de este año, lo cual les hace cuestionarse si las obras podrán llegar a término. Concretamente, están en juego 13,5 millones de euros de los fondos Next Generation destinados a mejorar la accesibilidad y la eficiencia energética, además de rehabilitar los inmuebles. A ellos se suman otros 5,7 millones que provienen de financiación municipal.

El Ayuntamiento matiza que "la previsión es que se cumplan los plazos de la fase 1" respecto a la eficiencia energética

Fuentes del Consistorio matizan que la actuación vinculada a la eficiencia energética "cuenta con una previsión de finalización antes del 30 de junio", por lo que, "según las estimaciones que maneja Geursa, la previsión es que se cumplan los plazos con los trabajos de la fase 1".

Por otro lado, el Ayuntamiento recuerda que "el Gobierno de España mantiene interlocución con la Unión Europea para introducir ajustes y flexibilidades en la ejecución de los fondos Next Generation, dentro del marco temporal establecido".

Presencia de humedades y goteras

Eduardo Ruperto, residente de La Paterna y presidente de su comunidad vecinal, cuenta que la "mala ejecución" de las obras se ha notado especialmente en los últimos meses, tras varios episodios seguidos de fuertes lluvias. Las deficiencias en el aislamiento han tenido consecuencias en muchos hogares: desde agua que se filtra por las ventanas hasta la presencia de grandes humedades en el techo y las paredes. En algunos casos, las goteras llegaron al punto de encharcar todo el suelo de alguna vivienda donde también cayeron cascotes de gran tamaño.

En la casa de Eduardo aparecen humedades recurrentes en el techo y la pared que está situada detrás del armario. Eso le obliga a tener conectado un deshumidificador casi de forma permanente que se llena cada dos días, además de otros dos aparatos que tiene dentro del armario para evitar que se le estropee la ropa.

Por ese mismo motivo, su familia está teniendo que raspar y limpiar las paredes habitualmente con el fin de que las humedades no sigan proliferando. A su vez, han colocado un trapo en el balcón que no prevén quitar en mucho tiempo: cada poco tiempo se les cuela agua por la puerta, a pesar de que no se puede abrir, porque no está bien sellada.

Los ascensores están inoperativos y algunos de ellos están mal sellados, por lo que acumulan agua y excrementos de paloma

Eduardo desgrana que las malas ejecuciones incluyen terminaciones afiladas en las ventanas de algunos de sus vecinos, quienes han tenido que limarlas por su propia cuenta para no clavárselas. A pesar de haber emitido sus quejas en repetidas ocasiones, insiste en que les han dicho que "las obras ya están terminadas".

En cuanto a los ascensores, su estructura está montada desde hace tiempo, pero nunca han llegado a estar en marcha. Uno de ellos ni siquiera tiene botón, varios acumulan escombros y excrementos de paloma y otros no están bien sellados, por lo que cada vez que llueve se cuela agua que debe achicarse con una bomba. Además, los vecinos lamentan que están hechos con "materiales de mala calidad", por lo que han empezado a oxidarse antes incluso de poder estrenarlos. "Estamos cansados de problemas", resume Eduardo.

La rehabilitación del barrio forma parte del Plan de Entornos Residenciales de Rehabilitación Programada (ERRP). Su ejecución estaba prevista, originalmente, para el periodo 2023-25. Sin embargo, los consecutivos retrasos alargaron las obras en varias ocasiones.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents