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El ruinoso hotel Los Frailes, a la espera de un nuevo dueño que le dé un uso social

La Obra Social de Acogida y Desarrollo (Osdad), propietaria de la finca ubicada en Tafira, condiciona la operación a tal fin, ya sea adquirida por una entidad pública o privada

Estado en el que se encuentra el antiguo hotel Los Frailes, en Tafira.

Estado en el que se encuentra el antiguo hotel Los Frailes, en Tafira. / ANDRES CRUZ

Las Palmas de Gran Canaria

La Obra Socia de Acogida y Desarrollo (Osdad), propietaria de la finca y el hotel Los Frailes, ubicada en Tafira, lleva casi una década urgiendo a la administración pública a su compra, no solo para contar con más recursos económicos con los que seguir ayudando a la población vulnerable que atiende, sino también para que se garantice su uso social.

El que es uno de los espacios naturales más extensos de Las Palmas de Gran Canaria, con 15,7 hectáreas, posee un importante ecosistema, poblado de palmeras canarias y especies vegetales como agaves y verodes. El edificio -actualmente en estado ruinoso- data de 1850, empleado en sus inicios como antiguo monasterio.

El 10 de junio de 2016 llega a las manos de la Obra Social después de que su anterior propietaria, Josefa Toledo, decidiera donarla a la entidad para que continuara su actividad en una zona rural. Sin embargo, poco más de un año después, la oenegé decidió ponerla a la venta ante la imposibilidad económica de mantenerla. Desde entonces, la búsqueda de comprador continúa, e incluso, apremia. Ahora, no solo se abre a la administración pública, también al sector privado.

Hotel Los Frailes

La Provincia

En 2018, el Cabildo de Gran Canaria presentó una oferta de compra por valor de 1.800.000 euros, aunque nunca se llegó a materializar. "Hubo un intento por parte de la institución insular de hacer ahí la Consejería de Medio Ambiente. Habíamos llegado a un acuerdo, pero se deshizo cuando el Cabildo lo sometió a sus controles legales", recuerda el presidente de la Osdad, el hermano Jesús García.

Hace casi una década, la intención de venderla era pagar con ella la hipoteca contraída para la construcción del centro de empleo y formación de Los Hoyos. La tasación realizada entonces valoraba la propiedad, tanto la finca como el hotel, en 2.155.280 euros.

Tasaciones "inaceptables"

Tras aquella primera oferta, la dirección de la Obra Social fue informada de la existencia de una sentencia -que nunca se recurrió- que endurecía las restricciones a las que estaba sujeto el edificio y que ampliaba el perímetro de la protección ambiental de la finca situada en la falda de la montaña, así como las acciones sociosanitarias, agrícolas y pedagógicas.

La finca y el hotel Los Frailes, en Tafira, está tasada en 2.155.280 euros

La búsqueda de un comprador continúa y en el año 2022 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se interesa por él. A través de Geursa, el Consistorio hace una oferta por valor de 353.869 euros, monto que la entidad consideró "inaceptable" por ser inferior a las tasaciones realizadas, tanto por la propia Obra Social como por el Cabildo. Geursa lanzó entonces una segunda propuesta por un importe de 600.000 euros que tampoco sirvió para llegar a un acuerdo.

"No podíamos hacer una venta por debajo del interés social, y con mucho respeto les dijimos que no", aclara el hermano Jesús García. La búsqueda de comprador sigue activa este 2026 y se abre ahora al sector privado, al que condiciona su explotación a un objetivo social. «El uso alojativo como hotel no queda excluido", aclaró. "Siempre y cuando ese hotel esté ligado a una fundación o entidad de utilidad pública, y una parte importante de sus beneficios vayan destinados a una acción social».

El uso alojativo como hotel no queda excluido, siempre y cuando los beneficios sean destinados a una entidad sin ánimo lucrativo

Jesús García

— Presidente de la Obra Social

Posibles usos: de una residencia a un colegio mayor

En la actualidad, aunque las deudas hipotecarias han quedado resueltas, la situación financiera de la Obra Social sigue siendo crítica. Tanto es así que la oenegé solo tiene capacidad para explotar una parte de la finca, 8.000 metros cuadrados, y que están dedicados al cultivo de la papa. "Es lo único que podemos mantener, como a la persona que se encarga de ella y que está a punto de jubilarse", subrayó.

Aun así, el presidente de la entidad sigue esperanzado porque sea la administración pública la que finalmente se haga con todo el espacio. «Seguimos creyendo que, por la ubicación y por la complejidad de los usos que tiene, sería interesante que no cayera en manos privadas, sino públicas».

En la actualidad, solo son explotados 8.000 metros cuadrados para el cultivo de papa

Entre las opciones que la propia Obra Social baraja como futuros usos está la construcción de una residencia para personas mayores, menores o un centro para pacientes con problemas de salud mental; incluso, un colegio mayor para alumnos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). La propiedad tiene una protección medioambiental por parte de la Comunidad Autónoma, "que además tiene la potestad de recalificar su uso socio-sanitario", resaltó el portavoz de la entidad.

Un hotel con historia

El alojamiento se había convertido en un referente del turismo británico de principios del siglo XX, aunque con anterioridad había ejercido como convento de los frailes capuchinos hasta la etapa de la desamortización de Mendizábal. Integrado por 16 habitaciones era, junto al hotel Madrid, la residencia habitual de la colonia inglesa asentada en la Isla. "Cuando había epidemias, o las pandemias de la época, los ingleses procuraban ir directos del barco al hotel Los Frailes para resguardarse", recordó.

Hotel Los Frailes en el siglo XIX.

Hotel Los Frailes en el siglo XIX. / La Provincia

En la segunda mitad del siglo XIX, la finca y el edificio alojativo llegó a manos de un tío de Josefa Toledo, la propietaria que finalmente cede el inmueble a la oenegé. "Los que la conocían bien decían que, de todo su patrimonio, el hotel Los Frailes era la joya de la corona".

La donante tenía muy claro el fin sociosanitario al que quería destinar los bienes. Entre las anécdotas, el responsable de la Osdad recordó que antes de testar llegó a venderlo a un particular. Al ver que construiría una urbanización, deshizo el contrato. "Le devolvió todo el dinero, incuso la señal entregada y lo gastado en el proyecto previo". De ahí que sus actuales propietarios mantengan, tan firme como sus cimientos, el uso social de este singular espacio.

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