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Medioambiente

Hoya Andrea estrena un nuevo espacio natural dentro del Corredor Verde con 'hoteles para insectos' y casas para pájaros

El barrio tiene un nuevo pulmón verde con 490 plantas locales, en una actuación de renaturalización de 22.000 metros cuadrados

Presentación del tramo del Corredor Verde de Hoya Andrea

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

El proyecto del Corredor Verde inaugura su primer espacio verde en Las Palmas de Gran Canaria. Es en el barrio de Hoya Andrea, que suma un nuevo espacio para caminar, pasear a los perros y descubrir la naturaleza endémica de Canarias. Las dos laderas que encuadran el barrio (una que confluye junto a la calle Júpiter y otra junto a la calle Plutón) se han convertido en senderos con bancos, casas para pájaros e incluso dos 'hoteles para insectos'.

Inauguración del espacio verde en Hoya Andrea, en Las Palmas de Gran Canaria

Gretel Morales Lavandero

El Corredor Verde discurrirá por nueve barrios con una longitud aproximada de 12 kilómetros y contempla la renaturalización de 459.016 metros cuadrados. El proyecto prevé la plantación de más de 11.000 árboles y arbustos, así como 8.000 ejemplares de matorral. "La idea es seguir avanzando para que la ciudadanía disfrute de elementos tan importantes de espacios renaturalizados en la ciudad", destacó la alcaldesa, Carolina Darias.

En el caso de Hoya Andrea son 22.000 metros cuadrados de renaturalización con especies locales. El proyecto se ideó con el objetivo de crear espacios verdes diferentes a los tradicionales parques y plazas. En cambio, se creó un área rústica que sea fácilmente accesible desde las zonas residenciales para que los vecinos tomen contacto con la naturaleza sin tener que salir de la ciudad. "Aspiramos a tener una ciudad más sostenible y más resiliente al cambio climático gracias a estos miles de metros cuadrados que supondrá el Corredor Verde y este espacio que ya está terminado", manifestó la regidora.

Solución de bajo impacto

Se trata de una actuación basada en soluciones de bajo impacto, alejada de las intervenciones convencionales de gran obra, que prioriza la integración con el medio mediante el uso de materiales naturales como madera, roca y piedra, así como otros elementos tratados en armonía con el entorno. Es decir, que sin grandes obras urbanísticas se buscó conseguir un espacio de tránsito "parecido al que la gente puede buscar en la Cumbre", según explicó el técnico de la empresa Geursa, Santiago Hernández, que llevó a cabo la dirección técnica. "Hemos instalado un mobiliario en el que se podrán sentar a leer o escuchar a los pájaros", destacó.

A pesar del bajo perfil, los trabajos se retrasaron por la burocracia municipal, a raíz de una formalidad como era la aprobación del Plan de Seguridad de la obra, que obligó que la empresa adjudicataria tuviera que solicitar una ampliación de los plazos. En un inicio estaba previsto finalizar en diciembre, por lo tanto, acumularon un retraso de cuatro meses.

Fauna

En total, son 490 plantas las que colman este nuevo enclave, en el que también se han colocado casas para pájaros y dos 'hoteles de insectos'. Este refugio, elaborado con estructuras construidas con maderas, cañas o cortezas, busca aumentar la población de las pequeñas criaturas, que se ha visto mermada por la contaminación, el uso de pesticidas y las especies invasoras. Los animales que suelen visitar estas infraestructuras son los escarabajos, las moscas, las mariposas, las abejas, las hormigas, las avispas y las polillas.

La alcaldesa, Carolina Darias, en uno de los paneles informativos del área de renaturalización de Hoya Andrea.

La alcaldesa, Carolina Darias, en uno de los paneles informativos del área de renaturalización de Hoya Andrea. / LP/DLP

Especies endémicas

"Nos va a permitir disfrutar de la naturaleza en plena ciudad y además haciéndolo de una manera que le otorga no solamente un gran valor ambiental y paisajístico, sino también un gran valor educativo y pedagógico", valoró la alcaldesa, Carolina Darias. A lo largo del recorrido hay cinco carteles informativos que detallan a los viandantes la flora y fauna autóctona que se puede encontrar, por lo que la regidora no descarta que las escuelas puedan llevar a cabo jornadas de sensibilización, para que los estudiantes aprendan sobre biodiversidad. Además, este espacio se integra con el parque infantil y el área biosaludable ya existentes en la zona. En cuanto a las especies endémicas que se pueden encontrar en el paseo, algunas son el verol, el acebuche, el tajinaste blanco, la sabina o el pino canario, entre otras muchas.

El proyecto del Corredor Verde está previsto que recorra los barrios de Tamaraceite, Hoya Andrea, Los Tarahales, Siete Palmas, Las Torres, El Pilar, Barrio del Atlántico, La Minilla y Escaleritas. En total, son siete proyectos, de los cuales todos están en fase de licitación o ya licitados. En concreto, los trayectos comprendidos entre Los Tarahales, Las Torres y Barranco de La Ballena están propuestos a adjudicación; la red de conectores verdes que permitirá unir todos los proyectos está en recepción de ofertas y en el tramo de La Mayordomía se estudia hacer un negociado sin publicidad. Por el momento, se ha finalizado el lagartario de Tamaraceite (aún por presentar) y la renaturalización de Hoya Andrea.

El proyecto de Hoya Andrea, con una inversión de 404.731,49 euros, ha estado financiado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, mediante la Fundación Biodiversidad y con fondos europeos NextGenerationEU. "Esto supone una transformación importante a la ciudad, para hacerla más amable y más cercana a los bienes naturales", aseguró el delegado del Gobierno de España en Canarias, Anselmo Pestana.

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