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Medioambiente

El escudo flotante de La Luz: el 'Limpiamar I' mejora la lucha contra la contaminación en el Puerto de Las Palmas

El recinto portuario mantiene la calidad de sus aguas gracias a la labor diaria de trabajadores como Rafael Salazar y la tecnología de la flota de Sepcan

La embarcación 'Limpiamar I' lucha contra la contaminación en el Puerto de Las Palmas

Esther Medina Álvarez

Esther Medina Álvarez

Esther Medina Álvarez

Las Palmas de Gran Canaria

El Puerto de Las Palmas lleva varios años saliendo triunfante de los exámenes que califican la calidad de sus aguas y parte de este éxito se debe a que hay personas como Rafael Salazar que pasan horas cada día rastreando entre los muelles en busca de residuos de combustible o basura que haya podido caer desde alguno de los barcos que buscan refugio en este recinto de Las Palmas de Gran Canaria.

Tras 18 años trabajando en la empresa Sepcan, la encargada del mantenimiento y la limpieza del agua de La Luz, Rafael está atestiguando un salto cualitativo en su trabajo gracias a la última incorporación a la flota de esta compañía, el Limpiamar I, una embarcación única en España que permite reducir de una hora a 20 minutos el tiempo en llegar al punto más alejado del Puerto y realizar menos viajes para limpiar un vertido.

La clave: decantar el residuo

La principal ventaja que tiene, explica Rafael mientras recorre parte de las aguas portuarias, «es la posibilidad de decantar el producto recogido». Con un barco pelícano o uno con un skimmer, precisa, se recoge el vertido «con un gran porcentaje de agua, pero este, gracias a su poder de decantación, el agua la sacamos por la hélice central y dejamos solo el producto en el tanque». De esta manera, esta embarcación es capaz de recoger y trasladar una mayor carga de residuos que las anteriores, al desechar el agua limpia.

Los trabajadores de Sepcan hacen cada día un «chequeo visual por todos los puntos críticos del Puerto de Las Palmas para ver si hay alguna contaminación marina, tanto sólida como líquida».

Cuando la Limpiamar I, que tiene 10,4 metros de eslora y cuatro de manga, se acerca a la zona afectada por un vertido de fuel u otro material, el personal de Sepcan que va a bordo retira los dos pasadores que fijan las compuertas que se abren hacia arriba y hacia abajo -a diferencia de los barcos pelícanos, que se abren de lado- para recoger los residuos que se quedan en un tanque preparado para separar y decantar los residuos, incluso el aceite comestible. Este tanque tiene capacidad para recoger hasta 80 metros cúbicos por hora y cuenta con una cesta hidráulica en la que se quedan los residuos sólidos que, posteriormente se elevan para depositarlos en otra cesta.

La 'Limpiamar I' con las compuertas abiertas.

La 'Limpiamar I' con las compuertas abiertas. / Andrés Cruz

Maniobras más eficaces

Durante la batida por la zona de fondeo, Rafael Salazar muestra cómo únicamente moviendo un mando el barco es capaz de navegar hacia atrás, una maniobra que le permite recorrer de forma más efectiva el área afectada por un posible vertido.

Todo esto, explica el responsable de dirigir este barco, permite que lo que se entrega en tierra «es puramente vertido, pero antes para limpiar una mancha había que hacer hasta tres viajes porque se llevaba mucha agua».

Chequeo visual en los puntos críticos

Los trabajadores de Sepcan hacen cada día con esta u otra embarcación de la flota que tiene un «chequeo visual por todos los puntos críticos del Puerto de Las Palmas para ver si hay alguna contaminación marina, tanto sólida como líquida».

Reconoce que en líneas generales el recinto está muy limpio en líneas generales, «cuando hay tiempo de sur a veces se mete basura sólida».

Rafael Salazar a los mandos de la 'Limpiamar I'

Rafael Salazar a los mandos de la 'Limpiamar I' / Andrés Cruz

Preparados para actuar

Además, siempre están preparados para actuar en caso de que se produzca una fuga durante las labores de suministro de combustible -aunque el índice de incidentes en el suministro de combustible en La Luz es inferior al 0,01%, según la Autoridad Portuaria- o algún accidente con barcos.

En ese caso, el Limpiamar I aporta otra ventaja que es el tiempo de respuesta. «Navega a 24 nudos, a diferencia de los tradicionales que lo hacen a siete, y es el de mayor velocidad de España». Eso permite llegar al Muelle Nelson Mandela»que es uno de los puntos más críticos porque es donde atracan los grandes petroleros» en 18 o 20 minutos.

Para Rafael Salazar, la operación más compleja en la que ha participado fue «la del Poong Lim 11, un barco coreano que estaba abandonado y se hundió. Estuvimos un mes y medio limpiando tanto la playa como la zona del hundimiento porque seguía saliendo».

Más capacidad de respuesta

El CEO de Sepcan, José Juan Socas, resalta que este barco patentado y construido en un astillero francés «ha aumentado muchísimo la capacidad de respuesta del Puerto», no solo en tiempo de reacción, sino en sostenibilidad y capacidad para luchar contra la contaminación. Además de los barcos, ante una mancha se extienden las barreras y otros aparatos que son independientes y con los que se puede trabajar desde tierra, optimizando así las maniobras.

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