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Gastronomía

¿A qué sabe Guanarteme? Una pizzería le pone ingredientes a los barrios de Las Palmas de Gran Canaria

El establecimiento, con 34 años de historia en La Paterna, cuenta con 45 pizzas de combinaciones poco convencionales

Las Palmas de Gran Canaria

¿A qué sabe Guanarteme? En Barrio’s Pizza han querido responder a esa pregunta llevando el mapa de Las Palmas de Gran Canaria a una carta de pizzas. La idea es sencilla, pero llamativa, desde la pizzería han convertido algunos de los barrios más conocidos de la ciudad en recetas propias, con combinaciones de ingredientes pensadas para que cada zona tenga su versión personalizada de este plato italiano.

La pizza dedicada al enclave costero, por ejemplo, se elabora con nata, queso cheddar, bacon, carne, champiñones naturales y cebolla. Es solo una de las 45 opciones que actualmente ofrece el establecimiento, donde la carta destaca por sus nombres reconocibles para cualquier vecino de la capital y por unas mezclas que, en muchos casos, llaman la atención antes incluso de llegar a la mesa. "La gente piensa que no pega una cosa con otra, pero luego la prueba y le gusta", asegura el propietario del negocio, Aridani Rendón.

La elección de los barrios que entran en la carta no responde siempre a una decisión cerrada del restaurante. En muchas ocasiones, el proceso se abre a los propios clientes y seguidores a través de encuestas en redes sociales. De esta forma, son ellos quienes escogen cuál será el próximo barrio en tener su pizza entre el más de un centenar de núcleos que conforman Las Palmas de Gran Canaria. Otras veces, Rendón recurre directamente al mapa de la ciudad para decidir qué zona puede incorporarse a la oferta.

Más variedad

Aunque la carta ya es amplia, el propietario adelanta que su intención es seguir sumando nuevas variantes a lo largo de este año. Eso permitirá que más barrios capitalinos tengan la oportunidad de verse representados en una receta propia. La propuesta, más allá de lo gastronómico, ha conseguido despertar la curiosidad de muchos clientes, que buscan en la carta el nombre de su barrio, el de sus familiares o el de lugares vinculados a sus recuerdos.

El restaurante, ubicado en La Paterna, cumplió 34 años el mes pasado. Aunque siempre ha funcionado como pizzería, en sus inicios se llamaba El Rebumbio. La idea de convertir los barrios de la ciudad en pizzas surgió, en realidad, con el anterior propietario, que cambió el nombre del establecimiento por Barrio’s Pizza y comenzó a desplegar en la carta una especie de callejero gastronómico de la capital.

El local ha pasado por varias manos hasta llegar al actual dueño en 2022. Rendón se define como un emprendedor y recuerda que empezó a trabajar en la hostelería con apenas 15 años, cuando repartía comida para ayudar económicamente en casa. Con 21 años logró gestionar su primer negocio y, desde entonces, encadenó diferentes proyectos hasta hacerse cargo de la pizzería de La Paterna.

Mezclas poco convencionales

Cuando asumió el traspaso, decidió mantener la esencia y la estética del negocio, pero también quiso aportar su sello personal a la carta. En aquel momento, el establecimiento contaba con 18 pizzas. A partir de ahí, comenzó un proceso de prueba y error que le permitió incorporar nuevas combinaciones hasta alcanzar las 45 opciones actuales. La propuesta se aleja de las pizzas minimalistas, ya que se caracterizan por llevar abundantes ingredientes y por apostar por mezclas poco convencionales.

"Son pizzas que, al final, a todo el mundo le gustan y te recuerdan a tu infancia", asegura el propietario

La elección de cada componente tiene algo de intuición, pero también de experiencia. Rendón reconoce que muchas de sus recetas nacen de experimentar, combinar y corregir hasta encontrar un resultado que funcione. "Son pizzas locas las que voy haciendo", afirma. "Voy echando de todo y luego voy probando", añade. Entre esas pruebas destaca una pizza a la que incorporó carne mechada, un ingrediente poco habitual en este tipo de preparaciones, pero que ha terminado convirtiéndose en una de las opciones favoritas de los clientes.

Laboratorio personal

Cada domingo, el propietario se lleva una pizza a casa. Ese momento se ha convertido en una especie de laboratorio personal, donde prueba sabores, ajusta combinaciones y piensa nuevas incorporaciones para la carta. De esas experiencias también han surgido fusiones entre pizzas ya existentes. Es el caso de la Vegueta, que nació como una mezcla entre la Lomo Apolinario y Miller Bajo.

Entre las más demandadas, Rendón destaca la Escaleritas. Se trata de una pizza vegetariana que, según asegura, también convence a quienes suelen preferir opciones con carne. Lleva champiñones naturales, tomate natural, cebolla, calabacín, piña y salsa de yogur. Su mezcla de ingredientes la ha situado entre las favoritas de la clientela e incluso la presentó como candidata a mejor pizza de 2025, aunque finalmente se quedó sin galardón.

"Espero que estemos muchos años más", desea Rendón. El local sigue siendo un referente en La Paterna, pero el propietario asegura que su clientela ya no procede solo del barrio. También llegan personas de otros puntos de la capital e incluso del norte y del sur de la Isla para probar una Almatriche, una Arenales o cualquiera de las recetas inspiradas en el mapa capitalino. "Son pizzas que, al final, a todo el mundo le gustan y te recuerdan a tu infancia", considera.

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