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Vivienda

"Me veo en la calle": una vecina de Las Rehoyas teme perder su casa por las demoras en el plan de reposición

Valentina González, una vecina de Las Rehoyas que espera su vivienda, reside desde 2018 en una casa de alquiler que ahora le reclama su casera

El Ayuntamiento sostiene que "se están desarrollando los trámites administrativos para la adjudicación"

Valentina González, vecina de Las Rehoyas que espera su vivienda

Valentina González, vecina de Las Rehoyas que espera su vivienda / Andrés Cruz

Nayra Bajo de Vera

Nayra Bajo de Vera

Las Palmas de Gran Canaria

El plan de reposición de 148 viviendas en Las Rehoyas, en Las Palmas de Gran Canaria, continúa sumando retrasos. A falta de una fecha clara para la entrega de llaves, que inicialmente estaba prevista para el último trimestre de 2024, los vecinos y vecinas acumulan "angustia y desesperación" al no saber cuándo podrán entrar a vivir en sus hogares. En algunos casos, esta situación va aparejada a una gran incertidumbre y la posibilidad de quedarse sin techo por el camino.

Es el caso de Valentina González, una vecina del barrio que dejó su antigua vivienda en 2018 porque "se estaba cayendo a cachos". Tal y como cuenta, las condiciones de habitabilidad eran deplorables: desde la caída de cascotes hasta importantes grietas crecientes, pasando por la proliferación de humedades. Todo ello hizo que residir allí dejase de ser viable, más aún estando a cargo de su hijo, su nieto y su madre de 102, Antonia Gordillo Cabrera, propietaria del inmueble. Por ese motivo, a la espera de poder mudarse a su casa nueva, optó por vivir de alquiler en otro sitio.

Su casera le pide que deje la vivienda

El problema ha llegado ocho años después, ya que la propietaria le ha pedido recientemente que abandone el inmueble para poder cedérselo a su hija. "¿Y ahora qué voy a hacer?", lamenta Valentina, a lo que añade: "Yo sé que ella tiene razón, porque es su casa, pero yo me veo en la calle".

Desde entonces ha recurrido al apoyo de una abogada que, por ahora, le ha recomendado que firme una prórroga del contrato hasta diciembre. Pero Valentina reflexiona que eso tampoco es una garantía fiable, ya que sigue sin saber cuándo le harán entrega de las llaves. Ha estado buscando alternativas alojativas sin éxito, ya que todo está "carísimo" y no tiene otros familiares a los que recurrir. "Yo tengo una angustia... A mí no me gustan estos rollos de meterme en juzgados y abogados", subraya.

Antonia Gordillo Cabrera, de 102 años

Antonia Gordillo Cabrera, de 102 años / Cedida

Versión institucional

Fuentes del Ayuntamiento trasladan que "la promoción ya cuenta con la calificación definitiva otorgada por el Instituto Canario de la Vivienda, dependiente del Gobierno de Canarias" y que ya "se están desarrollando los trámites administrativos necesarios para su adjudicación".

El problema, insiste Valentina, es que hace mucho tiempo que les dan unos plazos para la finalización de los trabajos pero "siempre se van alargando". Otra de las vecinas afectadas por los sucesivos retrasos es su amiga María de la Cruz Santana Godoy. Para ella, lo peor de esta situación es la continua falta de información y la "desesperación" de estar constantemente pendiente de que le entreguen su casa: "No sabes qué hacer. La gente ya lo da hasta por perdido".

Casas antiguas y plazos dilatados

María todavía reside en su casa antigua, a pesar de que acumula múltiples desperfectos, porque su estado no es tan grave como el de otras viviendas. En cualquier caso, al igual que le ha ocurrido a muchas otras personas del barrio, la incidencia de las humedades la ha obligado a tirar varios muebles que se han ido estropeando con el paso del tiempo.

"Las casas son viejas y no estamos para hacer más gastos", cuenta María, mientras reflexiona que no tendría sentido hacer una inversión en una casa que, en teoría, deberían dejar pronto.

El plan de reposición de Las Rehoyas

A pesar del lento avance en la reposición de Las Rehoyas, se trata de la mayor operación de renovación urbanística que se ha proyectado en Canarias. En total, prevé la construcción de nuevas viviendas para casi 2.600 núcleos familiares que residen en la capital grancanaria. El primer edificio del plan corresponde a las 148 familias que continúan a la espera de recibir las llaves.

Los múltiples retrasos han estado asociados a diversas casuísticas. Algunas de ellas tienen una raíz técnica, como una inesperada dureza en la roca —detectada cuando se excavaron los cimientos— o la necesidad de realizar adaptaciones para adecuar el proyecto a la normativa vigente. Por ejemplo, para que se pudieran incluir placas solares en la cubierta que provean de energía a los ascensores y las zonas comunes.

Otros retrasos, por su parte, se deben a cuestiones de burocracia o cambios que se han ido realizando paulatinamente en el proyecto para mejorar ciertas condiciones que no estaban contempladas en el contrato inicial.

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