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EDUCACIÓN

Las educadoras infantiles de Gran Canaria salen a la calle para exigir mejoras laborales: "Es de vergüenza"

Las manifestantes reclaman reducción de ratios en las aulas, pareja educativa, mejoras salariales y el reconocimiento de la educación infantil como una etapa educativa y no solo asistencial o de conciliación

Movilización por las mejoras de las condiciones en la Educación Infantil en Las Palmas de Gran Canaria

José Pérez Curbelo

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Mikel Venys

Mikel Venys

Las Palmas de Gran Canaria

Una gran marea amarilla se congregó esta mañana a las 9.00 horas frente a la Delegación del Gobierno al grito de: "Risas en el aula, sí; salarios de risa, no". Las educadoras infantiles de Gran Canaria han salido a la calle exigiendo mejoras laborales, en su lucha por ser dejar de ser "el sector olvidado de la educación". Por la tarde, a las 17.00 horas, un grupo mucho más multitudinario junto a una batucada, hacía lo propio en la Plaza de España. Al encuentro no acudían solo educadoras, también familiares y amigos que se unían a la causa con pancartas y globos de color gualda.

Su principal demanda es la reducción de ratios. En el aula de 2 a 3 años, una sola educadora debe hacerse cargo de 18 niños. En los grupos de 1 a 2 años, atiende a 13 menores, y en los de 0 a 1 año, a 8 bebés. Verónica Acosta, educadora infantil y portavoz de la plataforma 03 Canarias, demanda que una sola trabajadora por aula es insuficiente para poder garantizar una atención adecuada a los niños. «Nosotras lo intentamos, pero no siempre llegamos. Una sola persona no puede abarcar todo por mucho que queramos", deja claro. Se queja de que hay muchas profesionales de baja por "agotamiento, estrés, dolor de espalda, rodillas..."

Lorena Santana forma parte de este colectivo y explica que, pese a ser una profesión vocacional, nunca imaginó sentirse "tan explotada y poco valorada". "Son niños muy pequeños que están en edad de morderse, de pegar, de experimentar... No podemos estar todo el día apagando fuegos y además educar en hábitos y valores", cuenta. "Hay días que llegas a casa y prácticamente te acuerdas de algún niño y dices hoy no le he prestado ni un minuto de atención", explica Tatiana Rivero trabajadora en las escuelas del Ayuntamiento. "No les está llegando la educación que realmente les debería llegar. Necesitan cuidados, mimos, cariños y no lo tienen". Lo mismo opina Yolanda Pérez, presidenta del Comité de Empresa de las Escuelas Municipales: "Dos manos y dos ojos no pueden abarcar a 18 niños ni atenderlos como de verdad se merecen. Ellos no tienen la culpa de que haya días en que no podemos mirarles ni a los ojos", comenta.

Movilización por las mejoras de las condiciones en la Educación Infantil

Movilización por las mejoras de las condiciones en la Educación Infantil / José Pérez Curbelo / LPR

Salario insuficiente

Las educadoras también denuncian que perciben un salario insuficiente en relación con la enorme responsabilidad que asumen cada día en su trabajo. Además, señalan que se les exige el mismo nivel de carga burocrática y organización que a otros niveles educativos, pese a que el reconocimiento y la compensación económica que reciben son considerablemente inferiores: «El principal problema es que tenemos una responsabilidad muy elevada para el salario que recibimos». «No nos pueden exigir todo lo que nos exigen con unas condiciones tan precarias. Son miserables, de vergüenza», manifiesta Santana.

Además, Carla García, portavoz de la Plataforma de Educación de 0 a 3 años en Canarias, comenta que existe un importante agravio comparativo entre las condiciones laborales de las educadoras infantiles y las del resto del personal docente. También asegura que mientras muchas educadoras de centros privados, de gestión indirecta o vinculados a áreas como Bienestar Social, Sanidad o Defensa perciben únicamente el salario mínimo interprofesional, las trabajadoras dependientes de la Consejería de Educación cuentan con mejores salarios y condiciones laborales más favorables.

«No guardamos niños»

Las manifestantes también reivindican que la educación infantil no se confunda con las guarderías. De este modo, explican que, antiguamente, estos espacios estaban concebidos únicamente como lugares donde las familias dejaban a sus hijos mientras trabajaban. Sin embargo, defienden que la educación infantil va mucho más allá del cuidado asistencial. «Nosotras no guardamos niños», argumenta García.

Por último, Verónica Acosta denuncia que los gritos de auxilio del sector han sido totalmente ignorados por las administraciones. "Hemos trasladado nuestras reivindicaciones al Ministerio de Educación, al Ayuntamiento, al Ministerio de Defensa y también a la Consejería, pero hasta el momento seguimos sin recibir respuesta”, remata.

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