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Anclas en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria: ¿por qué los buques fondean allí y no atracan en el Puerto de Las Palmas?

Los barcos fondeados abonan tasas portuarias, aunque inferiores a las del atraque, pero asumen costes adicionales por los servicios que reciben en la rada

Vista de los barcos fondeados en la Rada Sur del Puerto de Las Palmas

Vista de los barcos fondeados en la Rada Sur del Puerto de Las Palmas / Andrés Cruz

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Esther Medina Álvarez

Esther Medina Álvarez

Las Palmas de Gran Canaria

Nord Bremen, Ardentia Anguierira, Xin Hai Tong, Atlantic Express, Pan Topaz, Savanna Breeze, Eleen Sofia, Port Fukuoka, Savanna Wind, Green Sea Lucena, Orange Ice, Hosei Sakura, Esmeralda y Noble Vogager. Esos son los nombres de los 14 barcos que este viernes permanecían fondeados en el litoral de Las Palmas de Gran Canaria, fuera del entorno de los muelles del Puerto de Las Palmas. A ellos se unían, además, otros como el Sapcan VI o el Hércules, que prestaban servicios de bunkering y avituallamiento a estas embarcaciones, ofreciendo una imagen de la conocida como bahía de San Cristóbal -la Rada Sur- llena de buques.

Fondear no es atracar

Fondear y atracar son dos formas distintas de permanecer en un puerto y como tal, conllevan implicaciones técnicas y económicas distintas. Atracar consiste en situar el barco junto a un muelle, donde queda amarrado mediante cabos con acceso directo a las instalaciones del puerto. Fondear, en cambio, implica que el barco permanece en la rada o bahía, sujeto al fondo marino mediante un ancla y una cadena.

Pese a que hay una creencia bastante extendida de que los barcos que fondean en esta zona del litoral están fuera del puerto y no pagan, esto no es así. El recinto portuario no se limita a la zona de los muelles y dispone de aguas exteriores que se denominan Rada Sur -la que se extiende hacia al sur- y la Rada Norte, que está ubicada detrás del Muelle Nelson Mandela, donde suelen ubicarse los barcos que portan mercancías peligrosas, ya que es el lugar más alejado de la ciudad. Por este motivo, estos barcos también abonan tasas, aunque son inferiores a las que pagarían si estuvieran atracados, explica el jefe de Operaciones de la Autoridad Portuaria, Antonio Castellano.

Diferencias técnicas y económicas

Desde el punto de vista técnico, la diferencia principal está en la manera en la que el barco se mantiene en posición y en los servicios que puede recibir. Un buque atracado tiene conexión directa con el muelle, lo que facilita operaciones como el suministro de combustible por tubería, la descarga de mercancías, el embarque de víveres, el cambio de tripulación o las reparaciones. Un barco fondeado también puede recibir muchos de esos servicios, pero normalmente mediante embarcaciones auxiliares, como gabarras o falúas, que se desplazan hasta él.

El 85% de los barcos fondeados en aguas del Puerto de Las Palmas lo hace principalmente por suministro de combustible

Esa diferencia técnica tiene consecuencias económicas. Atracar suele ser más caro porque el barco utiliza directamente una infraestructura portuaria: muelle, defensas, amarres, accesos y servicios asociados. Fondear resulta más barato en términos de tasas portuarias, aunque no necesariamente es siempre más económico en el conjunto de la escala, ya que algunos servicios pueden encarecerse al tener que prestarse en el mar.

Mucho más barato que en el muelle

Según las tarifas vigentes de Puertos de Las Palmas, un buque atracado en un muelle paga 1,4300 euros la hora por cada 100 toneladas de arqueo bruto, con un mínimo de tres horas y un máximo de 15 al día. En cambio, en fondeo pagaría 1,1440 euros al día, a partir del tercero. Por ejemplo, un buque de 10.000 toneladas debe abonar 2.145 euros por 24 horas atracado frente a 114,40 euros fondeado.

La distancia se reduce cuando se trata de buques que entran únicamente para avituallarse, aprovisionarse o reparar durante menos de 48 horas. Además, el Puerto ofrece varias bonificaciones en determinados casos, como buenas prácticas medioambientales, calidad del servicio, reparaciones, actividad offshore, ayuda humanitaria, suministro ship to ship de combustible o buques escuela, entre otros.

El coste de operar desde la rada

Por otro lado, David Galván, uno de los responsables de la consignataria Canarship, añade que el menor coste del fondeo frente al atraque se puede ver compensado en parte por los servicios adicionales que necesita un buque cuando permanece en la rada.

Mientas que un barco atracado recibe suministros, visitas técnicas o aprovisionamiento directamente desde el muelle, un buque fondeado requiere el uso de falúas u otras embarcaciones auxiliares para cualquier desplazamiento entre tierra y el barco, lo que supone un incremento el precio final. Eso incluye cambios de tripulación, entrega de repuestos, visitas de técnicos, aprovisionamiento, documentación o asistencia a bordo.

El precio de esos servicios aumenta en función de varios factores, precisa Galván, que añade que no cuesta lo mismo atender a un barco en horario laboral diurno que hacerlo de noche, en fin de semana o en festivo. También influye la zona de fondeo: operar en la Rada Norte suele ser más caro que en la Rada Sur, al estar más alejada y reservarse para buques con mayores exigencias de seguridad, como gaseros, quimiqueros, tanqueros o barcos con mercancías peligrosas. Cuanto mayor sea la distancia, el tiempo de navegación y la complejidad de la operación, mayor será el coste.

Residuos, diques y más tráfico

Otro elemento que encarece la escala en fondeo es la gestión de residuos, puesto que no está incluido dentro de la tasa portuaria como ocurre con el atraque. También pueden aumentar los costes cuando la operativa requiere condiciones especiales como el fondeo entre diques, frente a Opcsa, algo a lo que se recurre para trabajos más específicos, como limpiezas de casco, inspecciones submarinas, revisiones técnicas o inspecciones de clase. Estos servicios necesitan medios especializados y las radas sur y norte no reúnen condiciones seguras para ello.

Antonio Castellano asevera que uno de los principales motivos por los que se ven tantos barcos fondeados es el suministro de combustible, lo que supone un 85% de los casos. Pero también hay buques que aguardan turno para reparaciones en astilleros y otros permanecen a la espera de nuevos fletes o de instrucciones del armador.

Además, los cambios de ruta por los conflictos bélicos ha aumentado el tráfico de barcos en el Puerto de Las Palmas, con una mayor ocupación de sus espacios aparejada.

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