Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Patrimonio

Ocho años de abandono y espera en la Punta de Diamante: basura y precariedad en una fortaleza del siglo XVI

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ultima la licitación del proyecto para convertir los restos de la antigua muralla de la ciudad en un mirador con una inversión de 1,35 millones

La Punta de Diamante, en lo alto del Risco de San Nicolás, entre basura y abandono.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Adzubenam Villullas

Adzubenam Villullas

Las Palmas de Gran Canaria

Con una extraordinaria vista de pájaro sobre el núcleo fundacional de Las Palmas de Gran Canaria, la Punta de Diamante luce abandonada ocho años después de las últimas excavaciones arqueológicas. Esta fortaleza, parte del antiguo sistema defensivo de la ciudad, está parcialmente cubierta de basura y una persona utiliza parte de uno de sus muros como sustento de un chamizo, a modo de lugar de pernocta. El Ayuntamiento capitalino cerró en julio de 2024 con el Ministerio de Defensa la compra de los terrenos necesarios para habilitar un mirador en esta zona, trabajos que habían quedado paralizados en 2018 y que siguen a la espera de poder retomarse.

La Punta de Diamante forma parte de la red de miradores que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria diseñó en el primer mandato del tripartito. Los trabajos en esta fortificación, que data del siglo XVI y está declarada Bien de Interés Cultural (BIC), comenzaron en febrero de 2018 con un presupuesto de 438.781 euros. La excavación arqueológica de este enclave, situado en lo alto del Risco de San Nicolás y junto al Hospital Juan Carlos I, permitió descubrir que parte de la estructura defensiva original estaba sepultada bajo la calzada de la calle Sierra Nevada. Ahí comenzaron los problemas.

El nuevo proyecto, con cargo a fondos europeos

Los trabajos conllevaron la eliminación de la calzada en el tramo paralelo a la fortificación. Para poder reabrirla, el Ayuntamiento comenzó un largo periodo de conversaciones con Defensa para adquirir unos terrenos aledaños y poder retranquear la calle. La ciudad tardó seis años en cerrar un acuerdo de compra el Ministerio. Casi dos años después, desde el Consistorio indican que el nuevo proyecto reformulado saldrá a licitación "en breve", en esta ocasión por 1,35 millones de euros con cargo a fondos europeos.

Una persona sin hogar monta un chamizo con sábanas, verjas de hierro y uralita en un costado de la fortaleza

Mientras ese acuerdo se fraguaba, el tiempo ha ido transcurriendo en lo alto del Risco. La basura se ha ido acumulando en los restos redescubiertos por los arqueólogos, hasta tal punto que uno de los colchones que aparecieron allí hace varios años hoy está prácticamente desintegrado. También hay pintadas en diversos muros, del sello de algún grafitero aficionado, al "te quiero Luna" en una de las paredes internas. Todo ello aderezado con cristales rotos, botellas, hierros y otros restos.

Además, en uno de los muros externos una persona ha montado un chamizo a base de sábanas de gran formato, verjas de hierro, parte de una plancha de uralita, cartones y otros artilugios. Casualidad o no, el refugio está junto a la pared de la calle Sierre Nevada donde todavía quedan las huellas de las chabolas que coronaron el Risco de San Nicolás durante décadas hasta su derribo definitivo hace poco más de 20 años.

Sin transporte público

El inicio de las obras a principios de 2018 dejó a la parte alta del Risco de San Nicolás sin transporte público. La línea 80 de Guaguas Municipales lleva ya más de ocho años sin hacer las paradas de la calle Sierra Nevada, complicando todavía más la movilidad en un barrio con una intrincada red de callejones a los que no pueden acceder vehículos. Esta es una de las principales reivindicaciones de los vecinos para poder mejorar su calidad de vida.

Los vecinos del Risco llevan desde 2018 sin servicio de Guaguas Municipales en la calle Sierra Nevada

El Ayuntamiento logró finalmente cerrar la compra de una parcela de 2.592 metros cuadradas por 595.719 euros. Esta operación permitirá retranquear el trazado de la calle Sierra Nevada y hacer un proyecto más ambicioso frente al original. Este estará financiado mediante fondos europeos del programa Tejiendo Riscos al borde del Guiniguada. El propósito de esta línea de crédito de 14 millones de euros será hacer obras en San Nicolás, San Juan y San Roque, además del propio barranco.

El proyecto original pretendía convertir los restos fortificados en una plaza mirador con plataforma única aprovechando las estructuras del siglo XVI que se han conservado. La idea era, en fases sucesivas, conectar el enclave con el tramo de la muralla norte de la ciudad que todavía sigue en pie y, a su vez, con el cercano castillo de Mata. Y es que tanto esta última fortificación como la Punta de Diamante estuvieron conectadas.

La antigua muralla de la capital grancanaria es BIC desde 1997. Los pocos lienzos existentes entre Mata y la Punta de Diamante son los únicos vestigios que han logrado permanecer en pie hasta la actualidad. Los primeros restos datan de 1578, cuando la ciudad se convirtió en una de las pocas localidades del Archipiélago fortificadas. En este caso, con el objetivo de defender a la población de posibles ataques de piratas o corsarios.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents