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Cómo evitar que el reparto de mercancías colapse la ciudad: Las Palmas de Gran Canaria busca datos y soluciones

El Ayuntamiento capitalino y la Asociación de Fabricantes y Distribuidores aúnan fuerzas para reorganizar la movilidad de mercancía

Distribuidores de mercancías en un carga y descarga.

Distribuidores de mercancías en un carga y descarga. / Andrés Cruz

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Gretel Morales Lavandero

Gretel Morales Lavandero

Las Palmas de Gran Canaria

El transporte de mercancías en una ciudad es vital tanto para las empresas como para los vecinos que esperan sus paquetes. En un momento en el que las compras por Internet han cogido fuerza, las ciudades se han visto obligadas a replantear sus zonas de carga y descarga, así como la movilidad vinculada a la distribución urbana de mercancías. Con este objetivo, Las Palmas de Gran Canaria ha firmado un protocolo de colaboración con la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc) para elaborar un informe que permita tomar decisiones en el futuro.

Uno de los principales obstáculos a la hora de ordenar esta actividad es, precisamente, la falta de datos sobre los desplazamientos que genera el transporte de mercancías. "Uno de los puntos principales de este protocolo es tener esa información para poder tomar mejores decisiones", destacó el concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez.

Digitalización

A falta de medidas más concretas, el acuerdo ya contempla la reorganización y digitalización de las zonas de carga y descarga, la revisión de las franjas horarias de reparto, el impulso de alternativas para la entrega de mercancías -como taquillas inteligentes o puntos de recogida- y el uso compartido de espacios para operaciones logísticas.

En este sentido, el edil puso como ejemplo la parada de taxis de Mesa y López, que también funciona como zona de carga y descarga durante las mañanas. Asimismo, planteó la posibilidad de habilitar estos espacios en zonas azules y verdes, siempre con una limitación de tiempo. "Pero tenemos que saber cuáles son los horarios más eficientes y más demandados", afirmó Ramírez.

Una ciudad "compleja"

La directora de Aecoc, María Tena, señaló que la capital grancanaria es una ciudad "compleja" por sus particularidades, que deberán tenerse en cuenta a la hora de reorganizar la movilidad. Entre ellas citó su elevada densidad de población y la concentración de residentes en un espacio reducido, a lo que se suma la llegada de muchos turistas en determinadas épocas del año.

José Eduardo Ramírez y María Tena en la firma del protocolo para actualizar las medidas de la movilidad de mercancía.

José Eduardo Ramírez y María Tena en la firma del protocolo para actualizar las medidas de la movilidad de mercancía. / César Giraldo

Para desarrollar el proyecto se constituirán grupos de trabajo con todos los sectores implicados, con el fin de abordar los principales problemas que afrontan en la ciudad. Así, se mantendrán reuniones con representantes de la alimentación, la hostelería y la restauración, el comercio electrónico, el sector sanitario y el textil. Uno de los encuentros más importantes será con el Puerto de Las Palmas, desde donde parte gran cantidad de la mercancía que llega a la ciudad o a otros municipios.

Tras esos encuentros, se elaborarán medidas para que el Consistorio capitalino pueda ejecutarlas. "Todas las propuestas buscan conseguir una ciudad que combine el comercio y la actividad económica con la movilidad urbana sostenible y la calidad de vida de los ciudadanos", valoró Tena.

Un plan director

Desde el Ayuntamiento quieren dar mayor relevancia a las medidas que se adopten. Por ello, no se integrarán directamente en el Plan de Movilidad Urbana (PMU), sino que se elaborará un Plan Director específico para la distribución urbana de mercancías, que posteriormente se anexará al PMU. En la actualidad, este documento ya recoge normas sobre la movilidad de mercancías, pero el objetivo del Consistorio es dotar a esta materia de un tratamiento diferenciado. "Queremos sacarlo para trabajarlo con calma y con tranquilidad y darle el valor que creemos que tiene", incidió Ramírez.

En cuanto a los plazos, el concejal explicó que durante los primeros 15 días se realizará una toma de contacto inicial. Después, el trabajo de campo se desarrollará durante un periodo de entre dos y cuatro meses, antes de entrar en una última fase de seguimiento de las medidas. "Pensamos que cuando acabe este año podemos tener el trabajo finalizado", previó.

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