Obras portuarias
No son barcos: los gigantes de hormigón que el Puerto de Las Palmas fondea frente a Las Alcaravaneras hasta final de verano
Los ocho cajones, que miden hasta 60 metros de longitud, permanecerán en esta playa de Las Palmas de Gran Canaria hasta que puedan ser remolcados a Puerto del Rosario para la ampliación del muelle

Esther Medina Álvarez

Las Alcaravaneras y el contradique situado al sur de la playa es el lugar elegido por el Puerto de Las Palmas para almacenar los grandes cajones de hormigón que se están construyendo en el Muelle Reina Sofía para ampliar la línea de atraque del recinto de Puerto de Rosario. Allí permanecerán, al menos, hasta después de verano, modificando sustancialmente la imagen de esta playa de Las Palmas de Gran Canaria.
El primero de los cajones construidos, denominado Virgen de la Peña, mide 36,05 metros de eslora, 19,55 metros de manga y 15,90 metros de puntal, unas medidas similares al segundo que se ha terminado. Aunque son los más pequeños de la serie, su tamaño obliga igualmente a utilizar complejos sistemas de flotación, remolque y posicionamiento. Tras su construcción, los dos cajones han sido remolcados provisionalmente a zonas de prefondeo dentro del Puerto de Las Palmas, concretamente entre la playa de Las Alcaravaneras y el contradique del Muelle Deportivo. En las próximas horas se llevará hasta allí otro más.
El único espacio seguro disponible
La jefa de Infraestructuras de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Antonia Bordón, explica que este es el único lugar alternativo donde se pueden mantener de forma segura y sin suponer un riesgo o un obstáculo para el tráfico marítimo hasta que estén todos terminados y se den las condiciones de mar y meteorológicas adecuadas para proceder a su traslado hasta el puerto de la capital de Fuerteventura. Esto, advierte, no ocurrirá antes de que termine el verano, por lo que las personas que acudan a esta playa capitalina tendrán que acostumbrarse a la visión de estos grandes bloques.
La falta de línea de atraque, ya que el Puerto de Las Palmas está casi al 100% de ocupación, ha impedido mantenerlos a flote en otro lugar de La Luz.

Cajones de cemento en Las Alcaravaneras / Andrés Cruz
Riesgos y medidas de seguridad
Por razones de seguridad, los cajones están señalizados y protegidos con redes para impedir el acceso. El principal riesgo que supone para las personas es el diseño interior de esta mole de hormigón, que contiene en su interior grandes compartimentos parcialmente inundados de varios metros de profundidad y un diámetro de algo más de cuatro metros. Sus paredes verticales dificultan enormemente poder subir a ellas sin medios adecuados, lo que, por un lado, contribuye a que no se acceda a la superficie, pero también complica el rescate en caso de caída en uno de los orificios.
El traslado definitivo hasta Puerto del Rosario solo puede realizarse cuando existen varios días consecutivos de buenas condiciones meteorológicas y marítimas. Allí serán hundidos y fijados en su posición definitiva para formar parte de la nueva infraestructura portuaria que transformará la operatividad del puerto majorero.
Piezas de hasta casi 60 metros
Las dimensiones de estas piezas son considerables. Algunos de los cajones alcanzan casi 60 metros de longitud y más de 20 metros de ancho. Los modelos de menor tamaño, destinados a zonas menos profundas como la futura rampa ro-ro, tienen un puntal más reducido —la altura total de la estructura—, mientras que los siguientes alcanzarán dimensiones mucho mayores para adaptarse al calado del nuevo dique exterior, con puntales (alturas) superiores a los 20 metros.
Una ampliación estratégica del puerto majorero
Los primeros cajones que se están construyendo son, curiosamente, los últimos que se colocarán en la ampliación del dique de Puerto del Rosario que crecerá unos 375 metros de longitud para facilitar el atraque de buques de mayor calado en su cara interior. Además, el proyecto incorpora una nueva zona específica para la descarga de combustible, lo que permitirá alejar este tipo de operaciones del resto de la actividad portuaria por motivos de seguridad y liberar espacio para contenedores, mercancías y tráfico ro-ro, un sector que ha crecido notablemente en Fuerteventura en los últimos años, así como brindar más abrigo al recinto.
Antonia Bordón recuerda que esta actuación tiene un presupuesto de unos 40 millones de euros cofinanciados con fondos europeos Feder. Los bloques se están construyendo en el Muelle Reina Sofía en la plataforma flotante Sato Levante, un gran dique de 60 metros de eslora y 43 de manga equipado con cuatro torres de 40 metros de altura, capaz de fabricar cajones de enormes dimensiones en relativamente poco tiempo.
Cómo funcionan los cajones portuarios
Los cajones son enormes estructuras de hormigón armado diseñadas para funcionar como bloques flotantes durante su construcción y traslado, pero que finalmente quedan asentadas en el fondo marino como parte permanente del dique. Interiormente, están divididos en múltiples celdas rectangulares que reducen el peso de la estructura y mejoran su estabilidad. Una vez terminados, estos compartimentos pueden inundarse de forma controlada para hundir el cajón hasta apoyarlo sobre el lecho marino en su posición definitiva.
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