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Los estudiantes canarios, al límite por la presión los últimos días antes de la PAU: "No vemos la luz del sol"

Miles de jóvenes en Canarias sufren estrés, insomnio y problemas de salud mental ante la proximidad de los exámenes decisivos para su futuro académico, que comienzan el martes

Estudiantes repasando el temario de la PAU 2026 en Las Palmas de Gran Canaria

Estudiantes repasando el temario de la PAU 2026 en Las Palmas de Gran Canaria / J.PEREZ CURBELO

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Mikel Venys

Mikel Venys

Las Palmas de Gran Canaria

Se me está cayendo hasta el pelo”, dice preocupado Aitor Midas, estudiante de segundo de Bachiller. Quedan solo cuatro días para que este estudiante del IES Reina Isabel se enfrente a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) 2026. “Me está costando dormir y comer. Lo intento, pero no puedo; me entran ganas de vomitar”, explica.

Los exámenes mantienen en vilo a 5.284 estudiantes en la provincia de Las Palmas y 5.466 que se han matriculado en Santa Cruz y que se dejan la piel estudiando para alcanzar las notas de corte que exigen muchas carreras universitarias. Aitor quiere convertirse en abogado y siente que la PAU será decisiva para conseguirlo. Si no logra la nota necesaria, tendrá que conformarse con hacer un ciclo formativo.

Para intentar evitarlo, está dedicando prácticamente todo su tiempo al estudio, hasta el punto de que sus relaciones sociales empiezan a resentirse: “Estoy siempre estudiando. Al final te quedas sin relacionarte con la gente. Los únicos momentos libres que tengo son en los que me desplazo de casa a la biblioteca”, asegura.

Esta situación se repite entre muchos estudiantes. Yadira, alumna del IES Tomás Morales, sueña con cursar un doble grado en Derecho y Criminología. Si la nota media que obtenga en la PAU no supera el 9,4, tendrá que hacer las maletas y abandonar el Archipiélago para estudiar en Salamanca. Cuenta que la presión está afectando negativamente a su salud mental. “Segundo de Bachillerato ha sido el peor curso de mi vida. Es una pesadilla. Tengo muchísimas ganas de acabar ya”, comenta

"No salimos de casa"

Historias como las de Aitor y Yadira reflejan la tensión con la que miles de estudiantes afrontan la recta final antes de unos exámenes decisivos para su futuro académico. "No salimos de casa, solo a la biblioteca, la luz del sol ya no la conocemos", deja claro también Lucas del IES Politécnico.

Un total de 5.284 alumnos se han matriculado para realizar las Pruebas de Acceso a la Universidad PAU, que se celebrarán los días 2, 3, 4 y 5 de junio en las distintas sedes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), repartidas entre Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Del total de alumnado inscrito, el 40,8% son hombres y el 59,2% mujeres.

La mayoría de los estudiantes coinciden en que el sistema de calificación de la PAU no es justo y no demuestra realmente lo que un alumno ha aprendido durante el año. "Me genera mucho estrés estudiar y que luego mi trabajo no se vea reflejado. Solo importa la nota que saquemos. Si a lo mejor en un examen de matemáticas tú has estudiado mucho, pero tienes un pequeño error y ya se te cae el ejercicio entero, pues sacas un 4 y a lo mejor tú podrías haber sacado un 10", explica Ana Santana, alumna del Instituto Santa Úrsula de Tenerife.

Alumnos canarios estudiando en la biblioteca para las Prueba de Acceso a la Universidad 2026

Alumnos canarios estudiando en la biblioteca para las Prueba de Acceso a la Universidad 2026 / J.PEREZ CURBELO

Denis Ortega, del IES Benito Pérez Armas de Santa Cruz, comparte una idea similar: considera que la prueba no debería determinar su futuro."Al fin y al cabo somos personas, podemos ir muy nerviosos y al final, aunque nos sepamos todo, el examen no sale mal y eso a lo mejor te deja fuera de la carrera", cree.

En segundo de Bachillerato, muchos alumnos tienen la sensación de que los profesores hablan con frecuencia sobre la PAU, ya que gran parte del curso se orienta a su preparación. Esta constante referencia al examen hace que esté muy presente en el día a día del aula y, en algunos casos, genera una sensación de presión añadida entre el alumnado. "Provoca mucho estrés. Al final todo el curso se basa en aprobar la PAU, le doy la razón a los profesores, aunque a veces se pasen. Llega el punto en el que ya solo te la quieres quitar de encima", explica Pablo Castro del IES Ingenio.

En esta misma línea, Daniela Guaya, del IES Joaquín Artiles de Agüimes, narra su experiencia: "La verdad es que en mi instituto han intentado dejar ese tema a un lado, al menos hasta el tercer trimestre, cuando sí se empezaba a mencionar más. En mi caso, los profesores han entendido que es algo que nos estresa bastante y han intentado tranquilizarnos", asevera la estudiante: "Sin embargo, tengo compañeros en otros institutos que sí han recibido mucha más presión y han acabado bastante cansados por ello".

La PAU se ha convertido en un punto clave en la vida de los estudiantes de segundo de Bachillerato, no solo por su importancia académica, sino también por la carga emocional que conlleva. Entre la presión, el esfuerzo constante y la incertidumbre sobre el futuro, muchos jóvenes afrontan los últimos días de su etapa escolar con una mezcla de motivación y agotamiento.

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