Empleo
El Puerto de Las Palmas aumenta su plantilla de estibadores para atender el crecimiento del tráfico de mercancías
El colectivo ha incorporado 302 trabajadores desde 2025 y sumará otros 50 previstos en agosto para afrontar el aumento de la actividad

Imagen de archivo de parte de la plantilla de estibadores de La Luz / La Provincia

El crecimiento sostenido del tráfico de mercancías en el Puerto de Las Palmas, que recorta distancias con dos de sus principales competidores, Valencia y Algeciras, ha obligado al colectivo de la estiba y desestiba a seguir incrementando su plantilla que cada vez debe estar más especializada.
El presidente del colectivo, Maximiliano Díaz, explica que desde principios de 2025 se han incorporado 302 trabajadores portuarios, 50 de ellos hace unas semanas, por lo que en este momento son 564, una cifra que refleja el alto volumen de actividad que se está desarrollando en el Puerto y, sobre todo, en la principal terminal de contenedores, la operada por Opcsa. Además, en agosto se sumarán otros 50.
De esta manera, el colectivo se fortalece para atender a las necesidades de un puerto que se está viendo en la necesidad de incrementar su maquinaria y mano de otra para atender la creciente llegada de barcos portacontenedores que, además, cada vez son de mayores dimensiones.
La apuesta de MSC y Opcsa
En ese sentido, Díaz destaca la llegada de las diez grúas que Opcsa encargó hace más de un año, las dos gigantes que llegaron en febrero y las ocho híbridas que lo hicieron en dos tandas, la mitad en mayo y la otra mitad el pasado 19 de junio, una inversión que responde a una apuesta por este recinto por parte de la naviera MSC y que ha llevado aparejado el compromiso del colectivo de equiparse para afrontar el incremento de la carga de trabajo

Dos de las estibadoras que se han sumado a la plantilla del Puerto de Las Palmas en el último periodo. / José Pérez Curbelo
Por otro lado, la dotación de la principal terminal de contenedores del Puerto de Las Palmas con grúas de última generación está obligando al colectivo de los estibadores a adaptar también los perfiles de los trabajadores e, incluso, acelerar sus periodos de preparación.
Formación acelerada y automatización
«Estamos haciendo una formación más acelerada, aunque quisiéramos que fuera un poco más relajada, porque estamos a contrapié y queremos cumplir con nuestro compromiso», asevera Díaz.
Esta formación, añade el líder de los estibadores, «es mucho más específica porque ha llegado la automatización y se están realizando actividades que ya no se limita a cargar la mercancía, sino también su distribución en el Puerto».
Entre los nuevos requisitos que se exigen a los portuarios se encuentran la adquisición de conocimientos de idiomas e informática, ámbitos en los que se tendrán que actualizar también los trabajadores más antiguos que, por sus tareas, deban adaptarse a las nuevas necesidades, aunque no todos manejarán equipamiento automatizado.
Estamos haciendo una formación más acelerada, aunque quisiéramos que fuera un poco más relajada, porque estamos a contrapié y queremos cumplir con nuestro compromiso
El nuevo perfil del estibador
El presidente de este colectivo señala en este momento es necesario centrarse «en el nuevo perfil de estibador para afrontar los retos que llegarán próximamente». En ese sentido, defiende que ya no son «simples trabajadores que cogen la mercancía para ponerla en el suelo, sino la cara visible de barcos que vienen de otros países». Así, para «ofrecer excelencia», además del manejo de idiomas y los conocimientos de informática, se reforzará la formación en «seguridad, higiene, imagen y garantía de servicio».
Esta excelencia, recalca Maximiliano Díaz, será la que ayude al Puerto de Las Palmas a luchar contra el crecimiento de los puertos de la costa de África que -añade- no cuentan con la misma experiencia y seguridad física y jurídica que el recinto grancanario.
Competencia y cooperación entre islas
En cuanto al crecimiento que está experimentando el recinto de Santa Cruz de Tenerife, que está ganando terreno a La Luz en un sector tan importante como el del bunkering, Díaz no teme que afecte a la actividad que se realiza en la capital grancanaria. «Todo lo que sea negocio a tu alrededor te da más posibilidad de también tener negocio», asevera. Asimismo, agrega que la coordinación y la buena relación entre los estibadores de las dos islas es tan estrecha que no solo no se miran con suspicacias ni recelo cuando en uno de los puertos hay más trabajo, sino que se ayudan cuando es necesario. «Somos capaces de compartir actividad y no tenemos ningún problema. Ojalá que en el puerto tinerfeño haya tantos barcos como en el Puerto de Las Palmas, porque eso quiere decir que hay mucha actividad y que, en caso de que sea demasiado trabajo, podemos darnos apoyo unos a otros», concluye.
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