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"Nos sentimos abandonados": los vecinos de esta zona de Las Rehoyas reclaman mejoras

Barandillas rotas, falta de poda y socavones en el asfalto forman parte de las quejas que los residentes de la plaza de la Navidad dirigen al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

Kevin Fuentes señala a una de las barandillas rotas y oxidadas de Las Rehoyas.

Kevin Fuentes señala a una de las barandillas rotas y oxidadas de Las Rehoyas. / ANDRES CRUZ

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Laura de Pablo

Laura de Pablo

Las Palmas de Gran Canaria

Un centenario ficus no solo regala sombra a los vecinos de la plaza de la Navidad, en Las Rehoyas, para algunos de ellos supone una incomodidad cotidiana. Las ramas de su frondosa copa se cuelan por las ventanas quitándoles luz a las viviendas. Asomarse a ellas resulta también una dificultosa tarea.

«El árbol es muy bonito, pero también supone un problema. El Ayuntamiento no nos deja recortar las ramas, pero tampoco viene nadie a hacerlo», expresa molesto Jorge González, residente en una de las plantas más altas del edificio ubicado alrededor de la popular plaza.

La falta de poda, no solo del legendario árbol, sino de las zonas verdes de las calles aledañas es una de las reclamaciones vecinales. A ellas se suman las carencias en mantenimiento en el mobiliario urbano y el asfaltado de sus calles. Por todo ello, los residentes han llevado a cabo una recogida de firmas que dirigirán formalmente al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para pedir una intervención.

Jorge González aparta una de las ramas de la copa del árbol que entra por la ventana de su vivienda.

Jorge González aparta una de las ramas de la copa del árbol que entra por la ventana de su vivienda. / ANDRES CRUZ

Kevin Fuentes lidera esa recopilación de solicitudes. Es un activo vecino que, puerta a puerta, ha ido sumando apoyos. «Se necesita mantenimiento, baldeos continuados y limpieza de jardines y parterres», subraya. «Los vecinos quieren que se note un cambio, porque llevamos muchos años sintiéndonos abandonados».

«Parece un territorio sin ley»

Aunque este joven vecino acaba de involucrarse en la Comisión de Fiestas del barrio, lleva toda su vida viviendo en él. Sus ganas por verlo en mejores condiciones le han llevado a movilizarse. «Veo al barrio mal, Las Rehoyas parece un territorio sin ley», lamenta.

Hace un recorrido por varias calles. De la plaza de la Navidad llega a Santa María de la Cabeza y señala un gran socavón. «Esto lleva así entre dos y tres años», pero es una queja que extiende a un radio mayor. Los coches que circulan por la vía esquivan el agujero. «Pero si te vas a las calles Montejurra y Las Angustias también te las vas a encontrar».

A pesar de que el Consistorio está inmerso en un plan de asfaltado que vigente hasta 2031, Kevin asegura que «a Las Rehoyas aun no ha llegado» y se muestra además poco optimista. «Y no creo que llegue, al menos a estas calles de dentro».

El mobiliario, continúa, adolece de falta de mantenimiento y señala varios ejemplos en tramos de escaleras. «Miren cómo están las barandillas aquí, sueltas y oxidadas. Las personas mayores, sobre todo, no pueden bajar ni subir con seguridad».

Kevin dirige también la atención hacia la estructura de los propios edificios. «Están llenos de humedades, las paredes se van cayendo a cachos, y las tuberías han quedado al descubierto».

La Navidad, origen de la plaza

La designación de la calle que lleva el nombre de plaza de la Navidad no fue algo aleatorio. La construcción de los pisos fue sufragada en parte con las campañas de Navidad que se promovieron a mitad de la década de los 50 y de los 60 en el siglo pasado por el Gobierno Civil y el Patronato de Construcción Francisco Franco. El objetivo entonces era solventar la falta de vivienda pública que había en la ciudad y acomodar a las familias que vivían en infraviviendas.

Ocho bloques de pisos en cinco plantas conforman esta popular plaza casi cerrada, a la que se accede por la calle Virgen de Begoña y que preside el ficus de gran altura. Desde hace años sus vecinos lo decoran con cintas y bolas cuando llegan las fechas decembrinas, pero en la actualidad se ha convertido en un quebradero de cabeza para varios de sus residentes.

Plan de reposición de vivienda

Mientras los planes de reposición de viviendas previsto para Las Rehoyas -iniciados en enero de 2023- siguen a la espera, los vecinos exigen que «al menos el mantenimiento sí se haga». Miran con anhelo y desesperanza hacia el que está terminado y da exactamente hacia la navideña plaza.

«He perdido la esperanza, la verdad, y eso que tengo 30 años, pero mi padre murió cuando se iban a hacer, y mi madre hace poco también. Esperanza de verlo hecho realidad tengo poca», lamenta Kevin.

Ese primer bloque construido y al que hacen referencia se construyó a escasos metros de donde viven, sobre el campo de fútbol del parque de Las Rehoyas. El plan de reposición afectará también a los bloques de la plaza. En una primera fase, están previstos los números 1, 2, 3, 4 y 5, y en una séptima a los restantes 6, 7 y 8. «Los bloques llevan hechos ya dos años y pico, que son para Santa María de la Cabeza y Santa Luisa de Marillac, y todavía no nos los han dado». La espera continúa en esta plaza; la desesperanza también.

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