Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Barrios

Las Alcaravaneras lucha contra el deterioro a través de la pintura: 15 artistas se unen para embellecer una plaza

El proyecto vecinal busca resignificar la plaza Gabriel Megías Pombo a través de intervenciones inspiradas en la identidad del barrio

Una artista pinta un macetero en la plaza Gabriel Megías Pombo.

Una artista pinta un macetero en la plaza Gabriel Megías Pombo. / Andrés Cruz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gretel Morales Lavandero

Gretel Morales Lavandero

Las Palmas de Gran Canaria

Las Alcaravaneras se ha propuesto convertirse en el barrio artístico de referencia en Canarias. Todo comenzó tras la creación de un mural en una vivienda abandonada, que triunfó entre los vecinos, así como en las redes sociales. Fue la antesala para que el barrio se proyecte como un lienzo colectivo en el que la creatividad llena las fachadas y el mobiliario urbano. Con este objetivo, 15 artistas han tomado sus pinceles para intervenir 13 maceteros de la plaza Gabriel Megías Pombo, ubicada sobre el túnel Julio Luengo. Un espacio que muchos vecinos criticaban su degradación por las infraestructuras deterioradas y la suciedad.

El proyecto ‘Ciudad desde el Barrio’, impulsado por el tejido asociativo de la zona con la colaboración del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, busca resignificar este espacio a través de la intervención artística y la participación ciudadana. La iniciativa supone la continuidad del proceso de transformación planteado meses atrás por los propios vecinos, que ahora se materializa en una actuación más amplia sobre el mobiliario urbano. A lo largo de este viernes y sábado, la plaza se convierte en un espacio abierto a la creación, donde artistas y residentes comparten protagonismo en la creación de murales de los maceteros, un banco y varias columnas, elementos que hasta ahora evidenciaban una notable degradación al contar con grietas y desperfectos.

El artista Makarrón pinta una columna.

El artista Makarrón pinta una columna. / Andrés Cruz

Un diálogo con el entorno

El proyecto incorpora además un componente simbólico y narrativo, ya que las intervenciones giran en torno a ejes vinculados con la identidad del barrio, como son el mar, la memoria, la participación ciudadana y la infancia. El artista Makarrón optó por crear una revisión de un mural del artista Néstor de la Torre en el Teatro Pérez Galdós, en uno de los bancos de cemento y la pérgola. "La ciudad estaba tardando en hacer propuestas de este tipo, porque al final son buenas para todos; tanto para los artistas como para la gente que habita en la Isla. Creo que surge un diálogo bonito con el entorno", valoró el artista.

La intervención busca precisamente reforzar ese carácter compartido, con actividades que invitan a la ciudadanía a recorrer la plaza y redescubrirla desde una nueva mirada. Por ello, los organizadores han invitado al público, sobre todo, a los niños a que se acerquen al lugar para colaborar en el proceso. Elena Giménez acudió con su pequeña de cinco años Sophie Roda, que estuvo ayudando a pintar de azul uno de los maceteros. "Quiero pintar flores", contó la pequeña, que añadió que serán de "muchos colores".

Sophie Roda, de cinco años, colabora con la pintura de un macetero en la plaza Gabriel Megías Pombo.

Sophie Roda, de cinco años, colabora con la pintura de un macetero en la plaza Gabriel Megías Pombo. / Andrés Cruz

Giménez, que es vecina de la zona, participó en el primer macetero que pintaron en mayo, por lo que a su hija también le picó la curiosidad. "Me gusta que ella pueda aprender haciendo servicio a la comunidad, porque mira cómo de bien dejamos todo el parque", opinó.

Colaboración infantil

La iniciativa está unida a la infancia desde sus orígenes, ya que fue presentada en primer lugar al alumnado del colegio Alcaravaneras. "Los niños hicieron los dibujos, que no son los que se van a pintar, pero los artistas sí se han inspirado en ellos para hacer las obras", defiende el presidente de la asociación vecinal Alcaravan, Víctor Galván. Por ello, desde la entidad pidieron a los artistas que las creaciones no estuvieran completamente cerradas para dar cancha a la participación y la espontaneidad.

Además, proponen la integración de personas autistas para que encuentren un "espacio de conexión social" en el que las etiquetas no son necesarias. "Son artistas no autistas, por lo que apartar esa condición para conseguir una integración social plena me parece fundamental", detalló Galván. En el proyecto también hay espacio para los jóvenes artistas a través de la asociación Art Juventud: "Le queremos facilitar el trabajo para que los jóvenes tengan el espacio para crear obras y no tengan que esperar tanto como los artistas de otras generaciones".

En este sentido, Kim Suárez y Jordán González tienen 20 y 16 años respectivamente y consideran que es una forma de ser reconocidos y lograr el objetivo compartido de dedicarse al mundo del arte. En su caso, tenían previsto improvisar a la hora de crear la obra para el macetero porque consideran que así surgen ideas más interesantes.

Con esta actuación, el Ayuntamiento y las asociaciones implicadas pretenden testar el alcance de este modelo participativo en la regeneración urbana, en un entorno que arrastra desde hace tiempo problemas de conservación y convivencia. La expectativa es que iniciativas como esta contribuyan no solo a mejorar la imagen del enclave, sino también a reactivar su uso cotidiano y fortalecer los vínculos entre quienes lo habitan. El Consistorio también tiene previstas otras acciones para mejorar su convivencia como la retirada del banco de cemento, que según denunciaron algunos vecinos era utilizado por personas sin hogar para pernoctar. Según el área de Parques y Jardines está previsto recolocarlo "en un espacio donde pudiera aprovecharse mejor, e integrarse en un espacio verde".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents