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Gestión de playas

El alga asiática invasora devora el litoral de San Cristóbal: el Ayuntamiento recoge más del doble que en todo 2025

La cantidad de alga asiática Rugulopteryx okamurae recogida en el litoral de San Cristóbal de Las Palmas de Gran Canaria se ha duplicado respecto al año anterior, superando ya las 458 toneladas hasta el 17 de julio

Retirada de algas asiáticas invasoras del litoral de San Cristóbal.

Retirada de algas asiáticas invasoras del litoral de San Cristóbal. / Ciudad de Mar / LPR

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Adzubenam Villullas

Adzubenam Villullas

Las Palmas de Gran Canaria

El mal olor imperante desde hace un par de meses en el litoral de San Cristóbal la delata. Los arribazones del alga asiática Rugulopteryx okamurae están multiplicándose este año por la rada sur de Las Palmas de Gran Canaria. Los operarios del servicio de mantenimiento de playas han recogido hasta ahora más del doble de seba que en todo 2025, según datos difundidos por la Concejalía de Ciudad de Mar. Si el año pasado retiraron del barrio marinero 202 toneladas de esta especie invasora, en lo que va de año -hasta el 17 de julio- la cifra supera ya las 458 toneladas, es decir, un 127% más.

La cifra ha encendido todas las alarmas teniendo en cuenta que se ha rebasado la barrera de los 450.000 kilos cuando apenas ha transcurrido la mitad del año. Dadas las condiciones que se están dando, estas cantidades continuarán incrementándose en lo que resta de verano, que es la época del año propicia para la llegada de estos arribazones a la costa. Es más, solo en los primeros 17 días de julio, los trabajadores han recogido 171.580 kilogramos de algas, un volumen que no está muy alejado del recogido a lo largo todo el año pasado.

Entorno del torreón de San Pedro

Los arribazones se están acumulando especialmente tanto en la playa de La Puntilla y el muelle pesquero, como en el entorno del torreón de San Pedro y la cuña entre el extremo norte del barrio y la escollera de la Avenida Marítima. Los operarios del servicio trabajan de manera continua para retirar todos estos residuos orgánicos vegetales, pero, a la complejidad de estas tareas hay que sumarle la frecuencia imparable de llegada de algas a la orilla, por lo que se está haciendo difícil mantener el espacio limpio.

Quevedo insiste en que los trabajos de limpieza en el barrio marinero son «continuos» a lo largo del año

La Rugulopteryx okamurae es un alga de origen asiático que está incluida en el Catálogo español de especies exóticas invasoras. En el mar Mediterráneo, especialmente cerca del Estrecho, ha causado verdaderos estragos en el ecosistema marino, convirtiéndose en un problema a la hora de gestionar la limpieza del litoral y sostener actividades como la pesca. En la Isla, por el momento, está proliferando en el litoral comprendido entre los municipios del Sureste y la rada sur de Las Palmas de Gran Canaria.

Este alga fue detectada por primera vez en 2022 entre San Cristóbal y la playa de La Laja, procedente probablemente de algún buque fondeado en la bahía. Su presencia ha variado con el paso de los años y ha sido en este último cuando se ha disparado. "Se ha convertido en un problema que genera serias dificultades a los vecinos por el mal olor que desprenden cuando se pudren", reconoció el concejal de Ciudad de Mar, Pedro Quevedo, este lunes, quien insistió en que los trabajos de limpieza son "continuados" a lo largo del año.

Evitar el drama de Andalucía

Fuentes municipales precisaron que están colaborando con varios proyectos de investigación para poder darle utilidad a las algas recogidas. No obstante, reconocen que en estos momentos "poco más" se puede hacer, aparte de retirar los arribazones que se están acumulando en diversos puntos del litoral e intentar que estos no se expandan a otras zonas. El objetivo es evitar el drama que está viviendo Andalucía, donde la Junta ha tenido que elaborar un plan de gestión para mitigar los daños que está provocando.

Tanto los pescadores de San Cristóbal como los científicos con base en Taliarte han constatado que la Rugulopteryx okamurae ha colonizado los fondos marinos de la rada sur capitalina. Este alga lo que hace es destruir los ecosistemas allá donde recala, impidiendo la proliferación de otras especies y empobreciendo el entorno. Es más, dificulta el uso de las artes de pesca, de ahí que muchos profesionales de la cooperativa del barrio marinero lleven varios años teniendo que trasladarse a aguas del sur de la Isla para faenar.

Desde Ciudad de Mar recalcan se trata de residuos orgánicos vegetales procedentes del propio ecosistema marino y no basura. Por tanto, su retirada del litoral responde a criterios de gestión del litoral cuando las acumulaciones de este alga suponen algún tipo de riesgo para la salud pública, la movilidad o la seguridad ciudadana.

Una especie que avanza sin control provocando estragos

Originaria del mar de Japón, el alga parda Rugulopteryx okamurae está catalogada como especie invasora por el Ministerio para la Transición Ecológica. Fue detectada por primera vez en costas españolas en 2015, principalmente entre Ceuta, Málaga y Cádiz. Con el tiempo los arribazones han ido expandiéndose por el Mediterráneo. En Canarias se detectó su presencia por primera vez en 2022 en la bahía de la capital grancanaria.

En su hábitat natural vive en profundidades que ocasionalmente alcanza los 15 metros y prefiere fondos rocosos. Al ser un alga parda, se trata de una especie con un aspecto similar a la 'Lobophora variegata’, la seba que tradicionalmente se acumula en Las Canteras y otras playas del Archipiélago. Una de las diferencias es que la asiática pica al entrar en contacto con la lengua y el paladar.

Su expansión está provocando estragos a nivel económico y medioambiental. Por un lado, en lugares como el Mediterráneo o Azores ha obligado a cerrar centros de buceos, a restringir el baño en playas y está provocando pérdidas millonarias a la pesca y a los ayuntamientos en tareas de limpieza. Por otro, supone todo un problema para la biodiversidad marina, al no dejar espacio para el desarrollo de las especies autóctonas.

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