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El cierre del viaducto del Guiniguada colapsa varios accesos y el PP reclama más agentes

La portavoz municipal, Jimena Delgado, pide más policías locales y agentes de movilidad para paliar las retenciones en la Avenida Marítima y los túneles de Julio Luengo y San José

Atasco de tráfico en la rotonda de Julio Luengo y la Avenida Marítima.

Atasco de tráfico en la rotonda de Julio Luengo y la Avenida Marítima. / José Pérez Curbelo

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La Provincia

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El Partido Popular ha acusado al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y al Cabildo de no haber desplegado suficientes medios para ordenar el tráfico durante el cierre del viaducto del Guiniguada. La portavoz municipal, Jimena Delgado, reclama más policías locales y agentes de movilidad después de las retenciones registradas desde el domingo en la Avenida Marítima y los túneles de Julio Luengo.

El corte comenzó a las 8.00 horas del 2 de agosto y afecta a la calzada de la Circunvalación en dirección Siete Palmas, Tamaraceite y el norte de la isla. Los vehículos que llegan desde el sur tienen que abandonar la GC-3 en Barranco Seco, atravesar los túneles de San José y recorrer la Avenida Marítima hasta Julio Luengo. Los primeros atascos se produjeron ya durante la mañana del domingo y se repitieron este lunes.

"Apenas unos pocos policías"

Delgado sostiene que el dispositivo municipal ha quedado reducido a «apenas unos pocos policías locales y agentes de movilidad» y considera que la afección era previsible al tratarse de una obra programada con antelación.

Las críticas del PP se dirigen a las medidas adoptadas para afrontar el desvío de una de las principales vías de acceso a la capital

El PP asegura que el cierre ha introducido 130.000 vehículos adicionales en la ciudad. Esa cifra, sin embargo, es la intensidad diaria atribuida al conjunto del viaducto en condiciones normales y comprende la circulación en ambos sentidos. Durante esta primera fase solo está cerrada la calzada en dirección norte, mientras que parte de los conductores puede optar por otros itinerarios o evitar el desplazamiento. No equivale, por tanto, a 130.000 coches más circulando cada día por la Avenida Marítima.

Más agentes y control de los puntos críticos

La formación no cuestiona la necesidad de impermeabilizar el puente ni que los trabajos se hayan programado en agosto, cuando disminuye el tráfico. Sus críticas se dirigen a las medidas adoptadas para afrontar el desvío de una de las principales vías de acceso a la capital.

Atasco de tráfico en la rotonda de Julio Luengo y la Avenida Marítima.

Atasco de tráfico en la rotonda de Julio Luengo y la Avenida Marítima. / José Pérez Curbelo

Delgado pide presencia permanente de agentes en los puntos de mayor congestión, coordinación de los semáforos, seguimiento de la circulación en tiempo real e información continua a los conductores. También reclama medidas específicas para facilitar el paso de las guaguas y de los servicios de emergencia.

El Cabildo había comenzado semanas antes a colocar señales en la entrada del túnel de Santo Domingo, en la GC-31 y en los pórticos de la GC-1 y la GC-3. La corporación insular encargó además un estudio de tráfico que situó agosto como el periodo más favorable para acometer el cierre y consideró asumibles las afecciones mediante itinerarios alternativos.

Los populares reclaman la convocatoria inmediata de un dispositivo conjunto entre el Ayuntamiento y el Cabildo

El PP entiende que esas medidas no han sido suficientes y reclama la convocatoria inmediata de un dispositivo conjunto entre ambas administraciones. También propone publicar cada día los aforos, tiempos de recorrido y kilómetros de retenciones registrados en la Avenida Marítima y Julio Luengo.

El corte cambiará de sentido a mediados de agosto

La primera fase se prolongará previsiblemente hasta el 15 de agosto. A continuación se reabrirá la dirección norte y se cerrará durante otros 15 días la calzada en sentido sur, lo que volverá a modificar los desvíos. Los vehículos procedentes del norte deberán circular entonces por La Ballena, Julio Luengo y la Avenida Marítima para alcanzar la GC-1.

Las obras permitirán impermeabilizar los dos tableros del viaducto, una protección de la que carecía la estructura desde su construcción. La actuación cuesta 2,2 millones de euros y forma parte del reasfaltado de once kilómetros de la Circunvalación.

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