Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Movilidad

El nuevo cierre del Guiniguada atasca el interior de Las Palmas de Gran Canaria en sentido sur

El cierre del viaducto en sentido sur provoca colapsos en arterias principales de Las Palmas de Gran Canaria, repitiendo el caos de la semana anterior, pero a la inversa

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Adzubenam Villullas

Adzubenam Villullas

Las Palmas de Gran Canaria

Y a la segunda semana, el atasco cambió de sentido. El cierre del viaducto del Guiniguada, ahora en sentido sur, provocó este lunes que Las Palmas de Gran Canaria amaneciera con embotellamientos en varias de sus arterias principales. Una situación que se recrudeció a partir de las dos de la tarde. Por momentos, la cola en la Avenida Marítima fue desde Belén María hasta Hoya de la Plata. Los túneles de Julio Luengo, Paseo de Chil, la Carretera de Mata o Mesa y López también se vieron colapsadas.

La estampa de este lunes era similar a la de la semana pasada, pero en el sentido inverso. El buen ritmo de las obras permitió el viaducto del Guiniguada en sentido norte una semana antes de lo previsto, por lo que el cierre del otro viaducto también se vio adelantado a este domingo por la noche. La jornada de este lunes fue la prueba de fuego. Previsiblemente, los trabajos de impermeabilización que quedan durarán dos semanas, aunque es probable que vuelva a adelantarse la reapertura de la vía.

Vehículos procedentes del Norte

La situación fue la siguiente. Con el viaducto cerrado en sentido sur, los vehículos procedentes del Norte y del Puerto y de la Ciudad Alta se vieron obligados a atravesar la capital por algunos de sus puntos cardinales. La desesperación de algunos por encontrar un atajo hizo que las calles Juan Saraza Ortiz, en Miller Bajo, y Real del Castillo, en el Risco de San Nicolás, estuvieran colapsadas durante buena parte de la jornada.

La Policía Local refuerza los controles en Felo Monzón para evitar las dobles filas y aglomeraciones

El centro neurálgico de los atascos estuvo concentrado en torno a los túneles de Julio Luengo. Los accesos desde la GC-23 estuvieron paralizados durante todo la jornada desde la rotonda del Negrín; y quienes decidieron utilizar de alternativa Mesa y López, se encontraron con una avenida con el tráfico colapsado, al igual que Néstor de la Torre o la calle Barcelona. Mientras tanto, en la Avenida Marítima los conductores encontraron un alivio hasta la hora de la salida del Puerto, cuando todos los conductores se juntaron a la vez.

Desde el Cabildo explicaron que el túnel cuenta con un gestor de colas automático en su interior, de tal manera que los sensores que hay colocados a lo largo de la infraestructura detectan si hay muchos coches parados en el interior del mismo. En ese caso, prioriza el semáforo verde en la rotonda de Torre Las Palmas para poder agilizar el tráfico y canalizarlo hacia la avenida.

Dispositivo de movilidad de la Policía Local

El Ayuntamiento mantuvo en este punto el dispositivo con agentes de movilidad desplegado desde la semana pasada. Además, reforzó el cruce de Felo Monzón con la circunvalación mediante motoristas de la Policía Local para evitar dobles filas y agilizar la circulación. Según estos, también hubo despliegues en el Negrín y La Ballena. No obstante, numerosos conductores denunciaron que no veían agentes allá a donde iban.

El atasco en la Avenida Marítima comenzaba en Belén María y aflojaba a partir de los túneles de San José

La cuestión es que, quienes decidieron utilizar vías alternativas, se encontraron con el caos en otras vías. Hubo atascos en la avenida Juan Carlos I, en el Barranquillo Don Zoilo o en la avenida de Ansite. En paseo de Chil, en hora punta el embotellamiento iba desde el cruce de Escaleritas hasta el castillo de Mata, donde el tráfico se juntaba con el proveniente de la Carretera del Norte, donde las colas llegaban por momentos hasta La Ballena.

El otro punto conflictivo estuvo en Siete Palmas, donde todos los enlaces estuvieron con el tráfico ralentizado. La carretera de Almatriche estuvo repleta a lo largo de todo el barrio, en esta ocasión en sentido sur, con todos aquellos que desde el Norte o la Ciudad Alta querían dirigirse hacia Tafira, Santa Brígida o San Mateo. A primera hora de la tarde, hay usuarios que tardaron 55 minutos en desplazarse desde el barrio de Las Mesas hasta la zona Triana.

Colapso de tráfico en la entrada de los túneles de Julio Luengo a primera hora de la mañana.

La Provincia

45 minutos en guagua

Los atascos trastocaron la vida cotidiana de numerosos conductores y usuarios de transporte público en pleno mes de agosto. Hay quien para ir en la 17 de Guaguas Municipales desde el centro de salud de Alcaravaneras hasta San Telmo tardaron 45 minutos dado el estado en el que se encontraba Néstor de la Torre y la propia Avenida Marítima, donde el atasco no aflojaba hasta los túneles de San José. Otros, para ir de Las Ramblas a la zona Triana optaron por ir por Mata, ¿resultado? Más de 40 minutos atascados por media ciudad.

La Federación de Empresas del Transporte de Canarias explicó la semana pasada, con los atascos en sentido norte, que estos embotellamientos están suponiendo retrasos cercanos a una hora por servicio y un aumento del consumo de combustible próximo al 25%. Además, la oposición criticó duramente la "falta de planificación" en el dispositivo para redirigir el tráfico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents