España y Portugal inauguran esta tarde su participación en el Mundial. Un duelo muy atractivo entre dos conjuntos llamados a imponer su jerarquía dentro del Grupo B y llegar muy lejos en la cita mundialista. Ambos figuran en el abanico de selecciones que parten con el cartel de aspirantes a levantar al cielo de Moscú la dorada Jules Rimet dentro de un mes. Un logro que el grancanario Joaquín Juliá considera "una tarea harto complicada" tratándose de un torneo donde se da cita la flor y nata del planeta fútbol, y "donde también entran en juego variantes como la suerte".

Para nuestro protagonista, el choque entre españoles y lusos le supone un pequeño marrón. Son dos combinados nacional que le tiran. El de España, porque se trata de su país de nacimiento, y el de Portugal, porque guarda una íntima relación con esa nación; ejerce oficialmente desde septiembre de 2015 como cónsul honorario en la provincia de Las Palmas.

El tópico del corazón partío, en su caso particular, se cumple al 100%. Además, su condición de representante de futbolistas le convierte en una voz autorizada para valorar el duelo mundialista desde este lado del charco. Comedido en su análisis para no herir susceptibilidades en ninguno de los bandos. Ya cuando el sorteo deparó este enfrentamiento sabía "lo que se me venía encima", declara en tono jocoso. En casos como este, en el marco de un evento de la grandiosidad de una Copa del Mundo, el fútbol llega a convertirse en una cuestión de estado.

Del mal, el menos. El España-Portugal se disputa en la primera jornada de la fase de grupos. "Es el mejor momento para verse las caras, porque luego hay opciones de arreglarlo en el caso de la selección que tropiece. El choque inaugural no suele ser premonitorio de lo que ocurra después, porque mire lo que paso con España en Sudáfrica; perdió contra Suiza y luego acabó como campeona", considera.

Sobre las opciones del conjunto portugués en el Mundial, recalca que se trata "del campeón de Europa" y tiene en su opinión "bastantes posibilidades" de repetir la hazaña de Francia 2016 , "cuando fue capaz de derrotaren la final al anfitrión".

Ronaldo, megaestrella

No duda en señalar a Cristiano Ronaldo, la gran estrella, como uno de los llamados a convertirse en uno de los protagonistas de la Copa del Mundo. Lo considera "fundamental" para las aspiraciones del equipo que dirige Fernando Santos. Pero también recalca que "Portugal no sólo es Cristiano". "Se ha conseguido rodearle de jugadores talentosos que actúan como complementos perfectos para que el astro brille en su máximo esplendor", explica Joaquín Juliá.

Apunta que el jugador del Real Madrid y el argentino Leo Messi se encuentran en un mismo nivel en esa pelea particular por entronizarse como el mejor futbolista del planeta en la actualidad. "Hablamos de dos auténticas mega estrellas de estilos diferentes", agrega.

No sabría precisar si la actual es la mejor generación de jugadores que ha dado Portugal, "un país que en relación a su población se ha convertido históricamente en un vivero importante para el balompié europeo sobre todo". Lo que sí tiene claro es que estos futbolista "han sido los que han conseguido conquistar el gran título que le faltaba a esta selección". "La Eurocopa supuso el reconocimiento a la trayectoria del fútbol portugués", apostilla.

Por el ambiente que ha podido pulsar, la colonia portuguesa en Canarias, integrada por unas 3.000 personas por provincia, vive "con mucha expectación" este Mundial y sueña con conseguir algo grande. "Desean demostrar que el título conquistado en Francia no fue una mera casualidad", declara nuestro protagonista en la víspera.

Una vez cumplimentado el análisis del bando luso, Joaquín Juliá se lanza a diseccionar la opciones del representativo español, la selección de su país natal. "A España la situó también en el grupo de las grandes favoritas, sin duda". Una consideración que baza en el potencial futbolístico que atesora y también por la experiencia que da el lucir en su camiseta una estrella, la señal inequívoca de haber ganado ya una Copa del Mundo -Sudáfrica 2010-.

El grancanario, en este punto de la conversación, plantea la incógnita que a día de hoy ningún español se atreve a despejar. ¿Cómo afectarán los últimos acontecimientos vividos tras el cambio de seleccionador días antes del inicio de la competición, propiciado por el anuncio de que el fulminado Julen Lopetegui firmaba por el Real Madrid,

Joaquín Juliá se muestra optimista, "porque creo que con Fernando Hierro hay una línea continuista y los jugadores responderán al incentivo que significa el luchar por convertirse de nuevo en campeones del mundo". "Ese incentivo va más allá de los problemas. Pienso que podrá más en ellos la oportunidad que tienen de consolidar el prestigio del fútbol español", asevera.

El cónsul honorario de Portugal en Las Palmas pronostica "un partido bonito" entre ambas selecciones. "Probablemente, como suele suceder en el primer encuentro de las grandes competiciones, ambos equipos saldrán a ver qué hace el rival. Pero con el paso de los minutos sacarán a relucir el talante ofensivo que les caracteriza", explica.

También menciona el tópico que suele rodear al estreno mundialista: "A nadie le gusta empezar perdiendo, porque el no perder te da un poco más de seguridad para afrontar los siguientes encuentros de la fase de grupos. Se sale con un poco más de precaución en estos encuentros".

Más allá del favoritismo que le otorga tanto a España como Portugal, Joaquín Juliá coloca en ese selecto grupo de aspirantes a levantar el trofeo a clásicos como Brasil y Alemania, y señala a otros combinados nacionales que pueden convertirse en la revelación que surge en cada competición de este nivel, entre los que coloca a Bélgica.

Inicios como representante

Hace relativamente poco tiempo que Joaquín Juliá comenzó su andadura como agente de jugadores. No sabe explicar concretamente qué le llevó a ello y cuándo decidió embarcarse en este mundillo, pero una de las causas sin duda fue la pasión que siente por el fútbol. Hace ya dos años y medio que desempeña esta labor.

Actualmente cuenta en su cartera con una decena de representados en las dos provincias canarias. Entre ellos, algunos que militan en equipos con solera en el fútbol insular como el San Fernando, que un año más pelea por el ascenso a Segunda B, o el Villa de Santa Brígida.

Su actividad en esta ocupación va un poco más allá. Gestor administrativo de profesión, la representación de futbolistas le permite ampliar los servicios de su empresa y ofrecer algo más a los jugadores que lleva en cuestión de asesoramiento: "No sólo nos quedamos en buscar equipos interesados en ellos y de las negociaciones con los clubes. Me rodeo de un equipo de colaboradores formado por gente que lleva muchos años viendo fútbol, como por ejemplo Antonio Ramos".