El presidente de Túnez, Zine al Abidine Ben Alí, ha anunciado este jueves que no se presentará a la reelección en las elecciones de 2014 y que ha ordenado reducir el precio del pan, la leche y el azúcar. Ben Alí ha abogado por un "completo y profundo" cambio a nivel político y económico en el país en el que participen todos los actores de la sociedad civil y política, incluida la oposición.

En un discurso retransmitido por la televisión estatal a las 20 horas locales (19.00 GMT) y en un nuevo intento de calmar las graves protestas que vive el país, el presidente prometió crear "una comisión independiente que aclare todos los últimos acontecimientos".

El anuncio de que no repetirá en el cargo se produce después de que aumentara la intensidad de las manifestaciones contra el Gobierno por la situación del país y el creciente desempleo y cuando el balance de muertos, según las asociaciones de derechos humanos, se elevan a 66 desde que comenzaron las protestas sociales.

Desde París, la presidenta de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), Souhayr Belhassen, aseguró que a esos 66 muertos que tienen ya identificados hay que sumar ocho cadáveres más que han llegado a los hospitales y que están pendientes de identificar.