El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha asegurado este jueves que el dirigente libio, Muamar Gadafi, ha perdido la "legitimidad" que necesita para gobernar y, por tanto, "debe abandonar", después de semanas de revueltas contra el régimen del país magrebí.

Durante una comparecencia en la Casa Blanca junto a su homólogo mexicano, Felipe Calderón, Obama ha querido mandar un "claro mensaje" a Libia: "La violencia debe parar".

A juicio del mandatario norteamericano, "Muamar Gadafi ha perdido la legitimidad para gobernar y debe abandonar". Además, ha reclamado que sean procesadas las personas responsables de los actos de violencia contra la población libia.

Obama se ha puesto de lado de las aspiraciones de "libertad, democracia y dignidad" de los ciudadanos. Ha abogado por que la comunidad internacional reaccione rápidamente a la crisis libia.

El presidente norteamericano indicó que su país estudia "toda una gama de opciones" para aplicar en Libia, aunque restó importancia a la posibilidad de una intervención militar, al indicar que "lo que queremos es tener la capacidad de intervenir potencialmente rápido si la situación se deteriora".

Por otra parte, ha anunciado el envío de aeronaves militares para trasladar a los egipcios que se encuentran varados en la frontera entre Libia y Túnez, al tiempo que ha brindado el apoyo de la agencia de ayuda humanitaria norteamericana para que colabore con ONG, Naciones Unidas y gobiernos de cara a atajar las "necesidades urgentes" de los damnificados.

En este sentido, ha dicho que si Gadafi se atrinchera en la capital, Trípoli, Estados Unidos deberá ser capaz de participar en la distribución de alimentos a la población.