Las fuerzas leales a Muamar al Gadafi han retomado la ciudad de Al Zauiya, junto a Trípoli, tras mantenerla sitiada durante cinco días, en un cerco que ha causado decenas de muertos, informó hoy el canal por satélite Al Yazira.

La ciudad, a 92 kilómetros al suroeste de la capital y que cuenta con una de las más importantes refinerías del país, fue sometida a un durísimo castigo con fuego de artillería y morteros, así como por las incursiones de los carros de combate que fueron rechazados durante al menos tres días.

Las comunicaciones con el interior de la ciudad se perdieron en la noche del domingo, después de que se cortase la telefonía móvil y se interrumpiese el suministro eléctrico en una ciudad ya sin aprovisionamientos de municiones, armas y alimentos.

Los sucesivos intentos gadafistas de tomar la plaza de los Mártires, donde los rebeldes plantaron una desesperada defensa, desataron una "carnicería", en palabras de algunos residentes pro revolucionarios contactados por las cadenas árabes.

Al tiempo que informaba de la pérdida de la única ciudad rebelde al oeste de Trípoli, la cadena catarí señaló que el régimen había desmentido unas supuestas negociaciones con los revolucionarios para que Gadafi y su familia pudieran abandonar el país.

El diario árabe Sharq al Aswat aseguró ayer que Gadafi se había mostrado dispuesto a dejar el poder y abandonar Libia a cambio de que la dirección rebelde garantizase su seguridad, su dinero y la salida de su familia.

Desde Doha, la capital de Catar, el portavoz del comité revolucionario de la ciudad de Misrata (aislada entre Trípoli y Sirte), Husam al Gherini, pidió bombardeos selectivos para impedir la contraofnsiva de las brigadas gadafistas.

Hasta el momento han hecho una incursión blindada en la ciudad, que fue repelida por los rebeldes con el resultado de una veintena de muertos.

Al Gherini pidió a la comunidad internacional "que deje de pretender que hace algo cuando no está haciendo nada".

En su opinión no vale nada hablar de exclusión aérea cuando Gadafi cuenta con fuerzas militares que pueden ser letales y abogó por los bombardeos selectivos.