La Cumbre de París en la que se debate la forma de aplicar la resolución militar sobre Libia ha empezado. El Palacio del Elíseo es el escenario donde, desde las 12.30 horas, el presidente galo, Nicolas Sarkozy, discute con los líderes internacionales cómo se aplicará la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que abre la vía a la intervención militar sobre Libia.

Además del presidente francés, a la reunión asisten el primer ministro de Canadá, Stephen Harper; el primer ministro británico, David Cameron; la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton; la canciller federal alemana, Angela Merkel; el primer ministro de Bélgica, Yves Leterme, y el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Han llegado además al Elíseo la representante de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon y el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa.

También figuran en la lista el primer ministro de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen; por los Emiratos Árabes Unidos el jeque Abdalá bin Zayed Al Nahyan; el primer ministro de Grecia, Yorgos Papandréu y el ministro iraquí de Exteriores, Mahmud Zebari.

En la relación les siguen el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi; el ministro jordano de Exteriores, Naser Joudeh, el ministro marroquí de Exteriores, Taeb Fassi Fihri; el primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, y el primer ministro holandés, Mark Rutte.

También asisten el presidente de Polonia, Donald Tusk y el primer ministro catarí, Hamad bin Jaber Al Thani.

La OTAN planifica una posible ofensiva

Los países de la OTAN siguen hoy trabajando en la planificación de una posible intervención militar en Libia, aunque todavía no han decidido si se usará el marco de la organización para combatir al régimen de Muamar al Gadafi.

Los militares y embajadores de la organización estarán reunidos a lo largo de todo el día para ultimar los planes militares que implicaría esa operación, sobre la que no se espera que se adopte ninguna decisión en las próximas horas ya que "son procesos lentos", según fuentes de la OTAN.

Los países aliados estarán además pendientes de lo que se acuerde en la Cumbre de París, donde se debate hoy sobre la forma de aplicar la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que abre la vía a la intervención militar sobre Libia.

La OTAN considera que la resolución deja abierta cualquier opción para la aplicación del bloqueo aéreo, tanto por organizaciones como la propia Alianza y por varios estados de forma individual.

Así, no descartan que una coalición de países pueda adelantarse e imponer por su cuenta la zona de exclusión para impedir los bombardeos de Gadafi sobre los rebeldes y que luego la OTAN -que necesita el consenso de sus 28 miembros- se sume y apoye esa operación.

Por el momento, Francia y el Reino Unido ya han anunciado el envío de aviones de guerra al Mediterráneo para comenzar a corto plazo los ataques aéreos que se consideran necesarios para establecer la zona de prohibición de vuelos.

Junto a ellos, varios países de la Alianza, como Estados Unidos, Noruega, Dinamarca, Canadá, y algunos estados árabes estarían dispuestos a intervenir sin la OTAN.

Las mismas fuentes explicaron que el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, está en contacto con "otros actores del contexto internacional" para intercambiar información sobre los planes de la Alianza y los últimos acontecimientos en Libia.

Todos los estados miembros de la Alianza apoyaron ayer que se completen los planes militares "lo antes posible", a pesar de que dos socios -Alemania y Turquía- rechazan una intervención extranjera en Libia y han dejado claro que sus tropas no participarán en ningún ataque.