El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido hoy la "legalidad" y la "legitimidad" de la intervención militar en Libia, que, ha dicho, se basa en "un principio humanitario" y no busca expulsar al coronel Gadafi del país, sino "poner fin al genocidio contra su pueblo".

Con estos argumentos, Zapatero ha pedido al pleno del Congreso autorización para que los militares españoles participen un mes en el control de la zona de exclusión aérea y tres meses en el embargo de armas.

Según ha explicado, ambos plazos son prorrogables y, "si las necesidades de la operación internacional lo exigiesen, el Gobierno acudirá de nuevo a solicitar la autorización de la Cámara".

"Hasta ahora (la misión) ha surtido efecto, al menos parcialmente. Parece que se han detenido los ataques indiscriminados y, eventualmente, se ha producido algún repliegue. Pero el mensaje sigue siendo el mismo: mientras exista el riesgo de que Gadafi vuelva a atacar a su pueblo aplicaremos la fuerza necesaria para impedirlo", ha advertido.