El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy al presidente de Siria, Bashar al Asad, que las autoridades del país respeten los derechos fundamentales de su pueblo y actúen con contención, tras la sangrienta represión de las protestas populares en varias ciudades del país.

Ambos hablaron hoy por teléfono sobre la delicada situación que atraviesa Siria, que se ha visto sacudida por las manifestaciones contra el régimen que encabeza Asad.

Ban resaltó en la conversación que los pueblos a lo largo de Oriente Medio están expresando sus aspiraciones democráticas mediante métodos pacíficos, y recordó que los gobiernos "tienen la obligación de respetar y proteger los derechos fundamentales de sus ciudadanos", explicó en un comunicado la ONU.

"El secretario general instó a que las autoridades actuaran con la máxima contención y expresó su deseo de que se responda de manera significativa a las legítimas expresiones de preocupación", agregó la nota.

Al menos veinte personas perdieron la vida viernes en la localidad sureña de Sanamein por disparos efectuados por la policía para disparar una manifestación, según la cadena catarí de televisión Al Yazira.

Esta emisora informó de la muerte de otro manifestante en la ciudad sureña de Deraa, cerca de la frontera con Jordania, aunque reconoció que no ha podido verificar independientemente el número de víctimas.

También ha habido protestas en otras ciudades sirias, incluida Damasco, pero no se tienen noticias sobre la posibilidad de que en esas manifestaciones haya habido víctimas.

Deraa, a unos 100 kilómetros al sur de Damasco, fue escenario hoy de una manifestación pacífica en la que participaron miles de personas y en la que se rindió homenaje a las decenas de activistas de la oposición fallecidos en esa ciudad en los últimos días.